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Detienen en BC a hondureño que dirigió marcha al consulado de EU

Según su página personal de Facebook, Alfonso Guerrero Ulloa tiene 30 años en México y estudió Historia en la Escuela Nacional de Antropología e Historia. Foto: ‘La Jornada Baja California’

Tijuana, BC. La Policía Municipal detuvo esta mañana a Alfonso Guerrero Ulloa, quien la semana pasada encabezó una marcha de alrededor de 250 hondureños que fueron hasta el consulado de Estados Unidos en esta ciudad a pedir a Donald Trump que les permitiera entrar a su país o les pagara 50 mil dólares para “un retorno con dignidad” a Centroamérica.

Guerrero Ulloa protagonizó una riña en el albergue El Barretal alrededor de las 7 de la mañana, tiempo local, con Carlos González Valencia, también de Honduras. “Quítenle la bandera, quítenle la bandera ¡fuera! ¡fuera! Se escuchó, mientras era llevado por la policía frente a un nutrido grupo de miembros de la caravana migrante.

El hondureño, quien entró la semana pasada en el consulado de Estados Unidos a entregar la carta con sus demandas a Trump, también ofreció conferencia de prensa. Hoy intentaba organizar otra marcha y entró en disputa con los miembros de la caravana que están en desacuerdo con sus peticiones económicas, que causaron división entre quienes están alojados en El Barretal.

Según su página personal de Facebook, Guerrero Ulloa tiene 30 años en México y estudió Historia en la Escuela Nacional de Antropología e Historia.

En la página Change.org está una petición en la que solicita respaldo para que “el gobierno de USA me exonere de la falsa acusación por terrorismo y me indemnice:

“Mi nombre es Alfonso Guerrero Ulloa, acusado falsamente de ser actor material del atentado en el restaurante chino Palace de la ciudad de Comayagua Honduras en 1987 donde resultaron heridos seis marines de la Base militar de Palmerola. Ello me llevó al exilio, son ya 30 años lejos de mi patria y familia, viviendo miserablemente. Creo tener derecho a una justa indemnización y mi retorno a mi patria”.

Las marchas y peticiones del hondureño no sólo han causado descontento entre los miembros de la caravana, sino entre la población local molesta con las obstrucciones a la vialidad. Extraoficialmente se informó que sería entregado por los policías municipales a la Policía Federal y posteriormente al Instituto Nacional de Migración.

JSL
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