Conflicto de la Sinfónica debe dirimirse en instancias laborales: Torres Arpi
18 junio, 2015
Francisco
Actuación decisiva para salvar al planeta, pide Francisco en encíclica
18 junio, 2015

Conmemoran 20 años de espacio en radio dedicado al erotismo La sensualidad es un lenguaje

Conmemoran 20 años de espacio en radio dedicado al erotismo La sensualidad es un lenguaje

Fotografía de Manolo Espinosa (Morelia, 1968) que precede al texto del Nobel portugués José Saramago (Azinhaga, 1922-Lanzarote, 2010), incluido en el libro La metamorfosis del silencio, publicado de manera independiente por el fotógrafo y locutor

Fabiola Palapa Quijas

Con motivo del 20 aniversario del programa radiofónico Vuelo nocturno, que Radio Michoacán transmite en Morelia, el fotógrafo y locutor Manolo Espinosa acaba de publicar de manera independiente el libro La metamorfosis del silencio.

La obra se divide en tres partes y condensa las experiencias documentales y artísticas de lo que se inició como un experimento social: vuelo nocturno, espacio radiofónico dedicado a la investigación del fenómeno erótico.

Para Manolo Espinosa (Morelia, 1968), el erotismo constituye una forma de comunión; es algo común a los seres humanos que se manifiesta a través de la sensibilidad. Se trata de un lenguaje sensible como es el arte y la fotografía. La sensualidad es un lenguaje que se expresa desde los sentidos porque podemos disfrutar de la imagen, de todo esto que está incluido en el mundo porque existen vasos comunicantes que nos unen con el otro.

La metamorfosis del silencio reúne la historia del programa de radio, cuyo objetivo ha sido sondear los alcances que posee el erotismo, cómo es asumido en el siglo XXI, qué representa para una sociedad moderna y qué significa para la colectividad.

Territorios impredecibles

Despues de 20 años de transmitir Vuelo nocturno, Espinosa considera que el erotismo sigue causando incomodidad en aquellos sectores más cercanos al conservadurismo, en una sociedad que sigue sin estar preparada para este tipo de expresiones.

Recordó que en 1996 el programa salió del aire porque a las autoridades les parecía que estaba muy subido de tono, pero después de unos meses fue restituido con la condición de moderar el lenguaje y los contenidos.

“La metamorfosis del silencio es una interpretación de la carga que tienen las imágenes. Hay una especie de juego entre lo que son las fotografías con los cuerpos desnudos y las imágenes que generan las palabras. Cuando realizo el programa de radio la intención es transmitir esas imágenes que se desarrollan en el universo interior del escucha.

El erotismo es una especie de puerta dimensional que nos permite transitar por territorios que son impredecibles, explica el fotógrafo a La Jornada.

Acompañan a las fotografías del libro fragmentos de entrevistas que el locutor realizó a varios autores, como el Nobel portugués José Saramago, Margo Glantz, Ana Clavel, Pablo Boullosa, Cristina Rivera Garza, Enrique Serna y Almudena Grandes.

En la tercera parte de La metamorfosis del silencio, Manolo Espinosa incluye el texto Individualidad, imaginación y erotismo, que fue presentado en una conferencia realizada en Oxford, Gran Bretaña, en 2012, año en que también exhibió la muestra fotográfica Metamorfosis del silencio en la galería de la unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana.

El fotógrafo considera que la muerte y la sexualidad, ambas circunstancias de la existencia humana, representan un cambio trascendental en la conciencia, posiblemente extremos opuestos, pero que son parte esencial de la vida.

Si hablamos de sexualidad podemos encontrarnos ante un trance que nos conduce al orgasmo, experiencia extática temporal que incluso puede derivar en la pérdida momentánea de la conciencia; el orgasmo representa un momento de excepción que a su vez simboliza el origen, donde se genera la vida, un estado alterado de la conciencia en el cual la imaginación juega un papel fundamental.

El autor sostiene que el erotismo está asociado intrínsecamente a la posibilidad imaginativa; la imaginación es el combustible que arde cuando se pone en marcha el motor del erotismo; si la imagen que tenemos del otro se desvanece, también lo hace la sustancia erótica.

El deseo sexual está en nosotros de manera inevitable, a menos de que exista alguna clase de patología que lo inhiba o lo suprima; es algo de lo cual no podemos escapar, sino todo lo contrario. Es el deseo lo que nos anima y mueve hacia nuevas fronteras, nos impulsa a traspasar los límites de nuestra propia existencia en aras de lo desconocido.

El libro, editado de manera independiente por su autor, se puede adquirir en el sitio web.