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Por primera vez en 200 años dos poesías de Tiziano se muestran juntas en Madrid

Dos poesías de Tiziano se muestran juntas en Madrid

Las primeras poesías se abre hoy al público en el Museo del Prado e incluye los lienzos Dánae (arriba) y Venus y Adonis (sobre estas líneas), pertenecientes a la faceta mitológica del pintor, los cuales fueron sometidos a un exhaustivo proceso de restauración. Foto Reuters

Armando G. Tejeda

En pleno auge artístico, el genial pintor italiano Tiziano Vecellio recibió un encargo el rey español Felipe II, en 1552, que consistía en pintar una serie de obras mitológicas inspiradas en las Metamorfosis de Ovidio y que se denominaron poesías.

El Museo del Prado, después de un exhaustivo proceso de restauración e investigación, presentó dos de estas obras, Dánae y Venus y Adonis, al formar parte del acervo pictórico de esta institución y de la Apsely House, de Londres.

En la presentación de los dos cuadros también se planteó una nueva lectura de su historia e importancia estética con lo que, según el director de la pinacoteca madrileña, estamos ante un acontecimiento artístico, que además hará cambiar muchas páginas de libros de historia y de arte.

Reflexión mitológica del artista

En la pequeña exposición se muestran tres obras de Tiziano: la Dánae, que pertenece al Museo del Prado y se encontraba en perfecto estado, junto con una de las dos piezas restauradas, la Dánae de la Colección Wellington.

Completa la muestra Venus y Adonis, que también fue restaurada y permite entender mejor el conjunto de la reflexión mitológica de Tiziano.

La aportación más relevante de la investigación es la que afecta al lienzo Dánae, pero el que se encontraba en Londres y que por su mal estado de conservación y desconocimiento de su origen e importancia se pensaba que era una copia de un original de Tiziano, si acaso de algún pintor contemporáneo, incluso discípulo.

Sin embargo, después de someterlo a pruebas de radiografía y reflectografía infrarroja, con las que se eliminaron asperezas, imperfecciones y suciedades, se recuperó la luz natural y la obra de arte según la creó Tiziano.

Y lo más importante, se llegó a la conclusión de que la auténtica pieza original de Tiziano es la que se restauró y no la que pertenece al Museo del Prado y fue comprada por Velázquez.

Además, el cuadro se había recortado en sus cuatro lados, en particular el tercio superior, del que se había eliminado el rostro de Júpiter y un águila con los rayos. Había sufrido tal desgaste, al tener incluso hierro oxidado en buena parte del lienzo, que se pensaba que no era la pieza original, pero la restauración la convirtió ahora en una de las obras más importantes de la faceta mitológica de Tiziano.

Mientras, Venus y Adonis fue restaurada y ampliada con añadidos que aumentaron el ancho en 11 centímetros, modificando la composición que ahora ha sido recuperada tras ocultar la tela adicional.

Las piezas expuestas por el Museo del Prado fueron creadas entre 1553 y 1562, en el proyecto encargado por Felipe II para crear las poesías a partir de las Metamorfosis, de Ovidio, integrado por Dánae (Londres, Apsley House), Venus y Adonis (Madrid, Museo del Prado), Perseo y Andrómeda (Londres, Wallace Collection), Diana y Adonis y Diana y Calisto (Edimburgo, National Gallery/Londres, National Gallery) y El rapto de Europa (Boston, Isabella Stewart Garden Museum).

Influencia en la pintura occidental

Según el curador de la muestra y experto de la pinacoteca madrileña, Miguel Falomir, “las ‘poesías de Tiziano’ son fundamentales en el devenir de la pintura occidental, pues influyeron en el modo en que los grandes maestros posteriores, como Rubens y Veronés, representaron estos temas mitológicos”.

Sin embargo, ni la de Londres ni la de Madrid son la primera Dánae de Tiziano, una vez que pintó por primera vez a la madre de Perseo para el cardenal Farnese, en Roma, en 1544, para ilustrar los amores del clérigo con una cortesana, que serviría de modelo para las posteriores versiones, siempre diferentes en algo, y en la que la figura que la acompaña es un cupido y no la vieja celadora, según la explicación del curador.

Por primera vez en dos siglos, estas pinturas se exponen juntas una vez restauradas en el Museo del Prado. La muestra terminará el primero de marzo de 2015.