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Falleció Aldo Ciccolini, vindicador de grandes compositores relegados

Falleció Aldo Ciccolini, vindicador de grandes compositores relegados

El artista debe hacerse olvidar como entidad sicológica en el momento de hacer música, era el lema de Aldo Ciccolini Foto tomada de Internet

Pablo Espinosa

El pianista francés de origen italiano Aldo Ciccolini, artífice del rescate de grandes compositores hasta entonces relegados, como Erik Satie, falleció anteanoche en su casa de París, a los 89 años de edad.

Ciccolini nació precisamente el mismo año en que murió Satie: 1925.

En su natal Nápoles se formó como músico y emigró a París, donde se nacionalizó francés a finales de los años 60, en agradecimiento a todo lo que he recibido, y se consagró a la enseñanza en el Conservatorio de París.

Entre sus alumnos destaca una celebridad actual: el pianista Jean-Yves Thibaudet, a su vez reconocido también como especialista en Satie.

La labor insurgente de Ciccolini enfrentó reticencias recalcitrantes en París. Empezó a interpretar en público y a grabar las obras de Satie cuando éste era un completo desconocido todavía.

La lista de redescubrimientos que aportó Ciccolini incluyen otros nombres todavía relegados: Alexis de Castillon, Valentin Alkan, Déodat de Séverac, además de los ahora ya conocidos Jules Massenet y Emmanuel Chabrier.

Aldo Ciccolini es reconocido como uno de los más grandes pianistas de la historia. Sus interpretaciones de los autores franceses son su emblema, en especial Debussy, de quien entendió y decantó la poesía implícita.

Grabó también todas las sonatas de Beethoven y fue un maestro en Liszt. Su discografía es descomunal: tan sólo en su disquera, EMI, completó 56 discos, incluidos dos ciclos completos con la obra de Satie.

Se identificaba por completo con Satie: un hombre que nadó a contracorriente, con generosidad y talento.

En sus varias visitas a México compartió el sentido del humor de Satie: Eso me pasa por ser músico, decía. Y glosaba alegremente lo que hacía sonar en sus grabaciones y sus recitales, las hilarantes indicaciones de Satie en sus partituras: en lugar del tradicional allegro, pianissimo,etcétera, Satie pedía al intérprete tocar las notas con la nariz, con gran vehemencia, con convicción y una tristeza intensa. Y remataba: como un pajarillo con dolor de muelas. Y reía.

Le gustaba repetir su declaración de principios como pianista: El artista debe hacerse olvidar como entidad sicológica en el momento de hacer música.

Y expresaba así su generosidad:No hay nada más conmovedor que ver el talento de una muchacha o de un joven crecer como una flor.

Adiós, maestro Ciccolini.