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Aconseja “reírse de la autoridad” para revertir situaciones adversas

Merry MacMasters

Fallé en madurar, así que aún siento con fuerza la maravilla y el miedo, la emoción de la niñez, dice Barry Cunningham

Fallé en madurar, así que aún siento con fuerza la maravilla y el miedo, la emoción de la niñez, dice Barry Cunningham a La Jornada. Foto Merry MacMasters

En los libros infantiles y juveniles, como ante la realidad, cuando uno se siente impotente ante la autoridad, reírse de ella resulta la cosa más poderosa que podamos hacer, porque le quita su dignidad, dice el británico Barry Cunningham, editor de Harry Potter.

Cunningham está por vez primera en México para participar en el Seminario Internacional de Fomento a la Lectura, en la edición 34 de la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil (Filij).

La escritora Verónica Murguía, quien lo acompañó en la conferencia de prensa, contó que el fundador de la editorial Chicken House llegó la noche del sábado y, como el hotel donde se hospeda está en el área del Zócalo,tuvieron que meterlo, cual estrella pop, por la puerta de atrás, debido a las marchas de ese día y así se percató de la situación que se vive.

La importancia del humor

Para Cunningham, el humor, aunque complicado, es un factor de gran importancia para los niños y vuelve muy exitosos a los libros. De allí que en novelas isópicas, como Los juegos del hambre, el poder de reírse de la autoridad es una de las cosas que la gente joven siempre ha empleado para revertir la situación.

En los libros infantiles “siempre hemos comprendido que si uno se ríe del bullying a veces le quita su confianza y si no hay nada más que puedas hacer, puedes reunirte con tus amigos y utilizar el humor como una manera de pasar el día. Reírse de los monstruos tal vez no los haga débiles, pero te hace más fuerte”.

Con cara traviesa y afable, Cunningham atribuye su gusto por la literatura infantil a que fallé en madurar, así que aún siento con fuerza la maravilla y el miedo, la emoción de la niñez.

Respecto de sus expectativas en el seminario, el entrevistado expresa su deseo de aprender y hablar de su experiencia: “Una de las mejores cosas acerca de Harry Potter es que ha llamado la atención a personas tan distintas, en diferentes países, y llevado a la lectura a muchos niños que se volvieron lectores adultos”.

Sin saber lo suficiente acerca de la literatura mexicana, dice desconocer la próxima cosa maravillosa por salir de México, pero desea enterarse de ello.

Según Cunningham, editar libros para niños, jóvenes y adultos es una calle de dos sentidos; se necesita averiguar a qué responden los lectores.Me gustaría aprender más acerca de lo que los jóvenes buscan en los libros; eso me ayudará a hacer que la lectura sea importante para todo mundo.

En cuanto al gran drama que presenció al arribar al país, y en la medida que muchos de los libros para niños giran hoy en torno a cómo la sociedad puede cambiar en el futuro, considera interesante hablar del papel que desempeñarán como jóvenes adultos en dichas sociedades.

El tema de Harry Potter era obligado. Cunningham, quien entonces trabajaba para la editorial Bloomsbury, desconocía que “todo mundo –23 editoriales– lo había rechazado”. Lo que más le atrae de la novela, más allá de los búhos, el internado y la magia, fue la amistad entre los niños y cómo se daban fuerza para sobreponerse a todas las dificultades y amenazas.

Según el editor, la literatura para niños y gente joven jamás ha sido tan interesante. Abundan las grandes historias y me encanta que los adultos por fin están leyendo libros infantiles con regularidad, pero me preocupa que algunos escritores para adultos creen que pueden escribir para niños sin el debido respeto. Es decir, colocar personajes infantiles en sus historias de aventuras y decir que eso es suficiente.

En relación con los sucesos dramáticos en el mundo actual, Cunningham señala que los cuentos de hadas y los relatos populares siempre han tenido que ver con la muerte, la pérdida y el amor. La preocupación más grande de un niño es cuando se muere un animal o un adulto querido. Los mejores libros infantiles siempre han tenido que ver con las grandes emociones.

Menciona que los autores de libros infantiles, como J.K. Rowling, están muy conectados con sus seguidores por medio de las redes sociales y responden directamente a sus preocupaciones acerca de esos asuntos.

Una de las características que distinguen a los libros infantiles es que nos importan nuestros lectores de una manera diferente que los adultos, agrega Cunningham.

¿Nuevos temas? Los niños se interesan más y más por el pasado, al igual que el futuro. Es decir, en cuentos que les muestran de dónde vienen, así como a dónde van. Sin embargo, el editor expresa que hay un sector muy olvidado, niños que cursan los estudios medios, porque todo mundo escribe trilogías para adolescentes.

La literatura para niños tiene que ver con la lectura, no acerca de algo que permanece en el estante de la biblioteca.