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Gigantes triunfa 5-0 y se pone a un juego de ganar la Serie Mundial

Gigantes triunfa 5-0 y se pone a un juego de ganar la Serie Mundial

Pablo Kung Fu Panda Sandoval, de los Gigantes de San Francisco (izquierda), y Hunter Pence celebran una anotación de su escuadra en la octava entrada del quinto juego de la Serie Mundial 2014. Foto Ap

Con juego completo y una actuación extraordinaria, el lanzador zurdo Madison Bumgarner dio la victoria a Gigantes de San Francisco por 5 a 0 sobre los Reales de Kansas en el quinto juego de la Serie Mundial. Con esta blanqueada, el equipo californiano se puso arriba 3-2 y está a un triunfo de su tercer título en cinco años.

Fue la primera blanqueada conseguida en Serie Mundial desde que Josh Beckett, de los Marlins, lo consiguió ante los Yanquis en 2003 para que Florida se coronara. Los Reales están ahora contra la pared, pues necesitan ganar su par de duelos como locales para llevarse su primera serie desde 1985.

En un duelo de lanzadores, Madison Bumgarner fue irreductible; sólo permitió cuatro hits y ponchó a ocho jugadores. Por los Reales, James Shields fue relevado por Kelvin Herrera en la séptima entrada, quien salió en la octava luego de recibir dos imparables de manera consecutiva.

Brandon Crawford remolcó tres carreras, Juan Pérez disparó un doble de dos anotaciones y Pablo Sandoval conectó un par de hits y anotó dos veces en el que pudo haber sido su último partido en casa con el uniforme de los Gigantes.

Choque Ventura-Peavy

Pero la tarea aún es incompleta. Si quieren proclamarse campeones por tercera vez en cinco años, los Gigantes deberán sumar una victoria en Kansas City.

Tras un día de descanso, la serie se reanudará el martes en el Kauffman Stadium. Los dos abridores del segundo juego volverán a medirse: el novato dominicano Yordano Ventura por los Reales contra Jake Peavy.

Bumgarner arrancó tirando humo al sacar cinco de sus primeros nueve outs por la vía de los strikes, y acabó con un total de ocho ponches.

MVP, corearon los espectadores cuando Bumgarner cumplió su turno al bate en la octava entrada, para pedir que sea el jugador más valioso del clásico de otoño. Su llegada a la caja de bateo en esa entrada dejó claro que buscaría el juego completo.

Después que Salvador Pérez abrió el segundo con un sencillo, el zurdo de los Gigantes ponchó a Mike Moustakas en un turno de ocho lanzamientos. También retiró a Omar Infante y Jarrod Dyson, ponchados con tres lanzamientos.

Frente a un lanzador zurdo, el mánager de los Reales, Ned Yost, subió al venezolano Pérez al quinto turno y bajó a Moustakas al sexto. Así colocó un bateador derecho entre los izquierdos Eric Hosmer y Moustakas.

Una noche después de remontar una desventaja de tres carreras para ganar 11-4, los Gigantes se adelantaron en el segundo ante James Shields.

Hunter Pence conectó un batazo que rebotó en el guante del torpedero Alcides Escobar y se internó en el bosque izquierdo. Brandon Belt se embasó al tocar la pelota por la izquierda, aprovechando que los infielders se habían corrido hacia la derecha. Ambos corredores avanzaron tras un elevado de Travis Ishikawa a lo profundo del central. Un rodado de Crawford por segunda remolcó a Pence. Sandoval conectó un sencillo y anotó una carrera en el cuarto.

Shields ponchó a Pence y Belt, pero un sencillo de Iswikawa prolongó la entrada. Sandoval pudo anotar desde segundo gracias al sencillo de Crawford al central, donde el jardinero Jarrod Dyson parpadeó al recoger la pelota en su apuro por tirar al plato.

En la octava, enfrentando a los estelares relevistas Kelvin Herrera y Wade Davis, San Francisco se despegó definitivamente con un rally de tres carreras. El dominicano Pérez empujó a Sandoval y Pence con su doble por el central y Crawford produjo otra con un sencillo al izquierdo.

Para salir campeón, Kansas City deberá transitar la misma ruta de su última corona de las mayores, en 1985, ganando en casa los últimos dos juegos.