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Sobrevivientes del Chapecoense participan en amistoso tras tragedia

Los asistentes vistieron playeras blancas conmemorativas. Foto Ap

Afp

Chapecó. “Este es el primer partido de mi nueva vida”, afirma el reportero radial Rafael Henzel, sobreviviente de la tragedia aérea que diezmó al Chapecoense y que este sábado relata el primer partido del pequeño equipo brasileño tras el accidente, un amistoso contra Palmeiras.

Henzel, de 43 años, es una de las seis personas que sobrevivieron al accidente que dejó 71 muertos a fines de noviembre cerca de Medellín, donde el Chapecoense debía disputar el partido de ida de la final de la Copa Sudamericana contra Atlético Nacional.

Los otros son tres jugadores del club -el defensor Neto, el lateral Alan Ruschel y el arquero Jackson Follmann-, así como dos tripulantes bolivianos, Ximena Suárez y Erwin Tumiri.

Para Follmann, el drama supuso el fin de su carrera en el terreno, pues sufrió la amputación de una pierna. Pero sus dos colegas están en fase de recuperación y esperan volver a vestir la casaca verde del Chape en la temporada que se inicia.

Entre tanto, desempeñan un papel de enlace entre el espíritu del equipo anterior -protagonista de una epopeya que lo llevó de la cuarta división del fútbol brasileño en 2009 a la élite del fútbol continental- y el nuevo plantel, constituido en tiempo récord en esta pequeña ciudad del estado de Santa Catarina (sur).

Neto, que era el único titular en el equipo anterior, tuvo un papel esencial en este proceso. El 6 de enero estuvo en el vestuario, con sus muletas, para recibir a los jugadores reclutados antes de su primer entrenamiento.

– “Una descarga de energía positiva” –

“Mi primer encuentro con Neto ha sido uno de los momentos que más me han marcado en la vida”, contó a la AFP el nuevo director deportivo del equipo, Rui Costa, que dejó el Gremio, un gran club del sur de Brasil, para asumir el reto de reconstruir el equipo de Chapecó.

“Soy alguien muy racional, como lo exige mi función; pero cuando estreché la mano de ese muchacho, sentí una descarga de energía positiva inexplicable”, recuerda con emoción.

Neto acude todos los días, religiosamente, a la sesión de reeducación en la sede del club. Su presencia es una fuente de inspiración para los recién llegados.

“Su recuperación supera todas las expectativas. Ya puede pedalear y hacer algunos ejercicios. Sufrió una rotura del tendón rotuliano y una lesión en la región lumbar. Veremos cómo sigue la evolución de su rodilla. Pero si no hace falta operarlo, podrá volver a jugar dentro de tres o cuatro meses”, dijo a la AFP el kinesiólogo del club, Guilherme Carli.

Alan Ruschel, por su lado, lleva a cabo su proceso de recuperación en las instalaciones del Juventude, un club del vecino estado de Rio Grande do Sul, pero el viernes viajó a Chapecó para acompañar a Neto, que empezaba a sentirse un poco solo.

“En general, un jugador detesta las sesiones de reeducación. ¡Pero a mí me encantan! Después de todo lo que he pasado, me hace feliz poder trabajar todos los días para tratar de volver a jugar lo más pronto posible”, afirmó el lateral izquierdo en una conferencia de prensa.

– “Palabras impregnadas de lágrimas –

“El club nos necesita y nosotros necesitamos al club”, resume Ruschel, de 27 años, que espera poder disputar en agosto la Recopa Sudamericana contra Atlético Nacional.

En todo caso, los tres jugadores sobrevivientes estarán el sábado en el estadio Arena Condé para recibir la Copa Sudamericana 2016, que le fue atribuida al club a pedido expreso del club colombiano.

A Rafael Henzel la corresponderá anunciar los nombres de los nuevos jugadores. Admite que podrá sentirse un poco nervioso, pero prefiere relativizar las cosas.

“Desde el accidente, aprendí a no preocuparme demasiado por las cosas de antemano. Sé que cuando llegue el momento las palabras saldrán. Estarán tal vez un poco impregnadas de las lágrimas, porque no resulta fácil volver a encontrar a su equipo con otros jugadores, pero será también un momento de felicidad”, afirma el periodista.

Palmeiras fue el último rival del Chapecoense, el 27 de noviembre, víspera del accidente, y por eso es “el adversario ideal” para iniciar la nueva vida, afirma Henzel, que destaca “el espíritu guerrero” del equipo diezmado.

“Espero que los nuevos jugadores comprendan todo eso y que encarnen ese espíritu”, agrega.