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Tigres es un equipo que supo jugar la liguilla: Álvarez

Tigres

El capitán puma Darío Verón buscará neutralizar el ataque del goleador francés André-Pierre Gignac. Foto Reuters

Por Marlene Santos Alejo

El conjunto de la UANL llegó ayer a la capital del país haciendo esfuerzos para evitar soltar la euforia antes de tiempo, machacando la frase ‘no debemos subestimar al rival’ en la lucha por el título Apertura 2015. Sin embargo, la paliza asestada a Pumas el pasado jueves (3-0) hizo declarar a Damián Álvarez como si ya todo hubiera concluido: Tigres es un equipo que supo jugar la liguilla.

Los auriazules, el mejor equipo en el torneo regular, deberán anotar tres goles y mantener el cero en su meta en el estadio Olímpico Universitario para forzar a la prórroga en la disputa por el cetro de la Liga Mx. Los regios, en tanto, pueden darse el lujo de perder 2-0 y aún así se llevarán el festejo a la Sultana del Norte.

Aunque la inercia del liderato general le ha alcanzado al equipo del Pedregal para llegar a la última instancia, los de la UNAM han mostrado su peor cara en la fase final y esta noche –en un horario que le quita la ventaja de local– están forzados a hacer una hazaña para celebrar con su gente.

Los técnicos de ambos equipos buscan llevar un segundo trofeo a sus vitrinas. Guillermo Vázquez ya alzó la Copa en el Clausura 2011 y Ricardo Ferretti también ya hizo campeón a Tigres en el Apertura 2011, pero igual puso un cetro en la vidriera auriazul en el Clausura 2009.

Ahora el Tuca busca sacarse la espina tras dos fracasos en el año: la final perdida en el Apertura 2014 y en la Copa Libertadores 2015. Memo todavía tiene vivo el recuerdo del título perdido cuando dirigió a Cruz Azul.

En su llegada a la ciudad de México, la mayoría de los jugadores del plantel norteño, incluido el lesionado Jorge Torres Nilo, eludieron micrófonos, algunos por cábala, como el argentino Nahuel Guzmán; otros, para evitar tumultos, prefirieron avanzar a grandes pasos hacia el autobús que los aguardaba en la Terminal Dos del aeropuerto capitalino.

El goleador francés André- Pierre Gignac siempre estuvo protegido por los guardaespaldas del club. Apenas aceptó posar para un par de selfies y de inmediato fue custodiado hasta el vehículo.

En tanto, el técnico Ferretti, quien caminaba de prisa al lado de Damián Álvarez, lanzó un seco no voy a hablar, pero antes de alejarse ordenó al delantero: Tú quédate (a dar declaraciones).

El atacante argentino naturalizado mexicano mencionó: “Hemos aprendido de aquellas finales que perdimos y veo bien al equipo. Ojalá no subestimemos al rival. No hay que perder esa mentalidad para que mañana podamos hacer un partido muy bueno.

“La humildad también es importante. Esto –llegar a la final– ha sido con base en el trabajo, humildad y en que cada jugador ponga todo lo que tiene en favor del conjunto.”

El portero Guzmán estaba decidido a no hablar, pero sonrió satisfecho cuando le comentaron que vendrían desde Monterrey unos 3 mil aficionados –obvio que me pone contento… Luego hablamos, cortó–, lo que vaticinó una invasión regia en el México 68.

Joffre Guerrón mencionó que las dos aficiones son fantásticas: Pumas es un club grande que tiene una afición muy buena. Creo que las dos son las mejores.

El jugador ecuatoriano no paraba de sonreír, y es que se incrustó un brillante en cada diente frontal. En las orejas también lucía broqueles con brillantes y en el cuello una cadena de oro gruesa.

Tenemos una ventaja muy buena. Es la tercera vez que disputamos una final, esperemos que sea la vencida, dijo Guerrón, quien negó las versiones que hablan de su pase a Cruz Azul: No hay nada concreto, pero si me voy, antes quiero ser campeón.