Reacomodos en el panismo potosino
18 octubre, 2017
Astillero: Recursos públicos, juegos privados
18 octubre, 2017

El conteo delictivo no se detiene

En seguridad, sólo promesas
ASE: aspirante en apuros

Cifras alentadoras en materia de seguridad se comprometió a entregar el vocero Armando Oviedo Ábrego a finales de este mes. En el terreno de las declaraciones con promesa de comprobación a futuro, el funcionario aseguró que gracias a la Fuerza Metropolitana Estatal se logró disminuir la incidencia delictiva en San Luis, dichos completamente opuestos a la percepción de los ciudadanos.

Según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) que realiza el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) tan solo de junio a septiembre de este año se incrementó el número de habitantes que perciben a su ciudad como un lugar inseguro para vivir. En junio, cuando se presentaron los resultados, la cifra de potosinos que dijeron no sentirse protegidos era de 78.1 por ciento.

Tres meses después el número creció hasta alcanzar 85.4 por ciento. Esto quiere decir que 85 de cada 100 personas viven, caminan y realizan sus actividades por la ciudad con temor a ser víctimas de algún delito. Hace un año la capital se encontraba por debajo de la media nacional en ese rubro y la percepción entre los potosinos se ubicaba en 66.8 por ciento.

Según la encuesta, Los Mochis, Mazatlán y Culiacán en Sinaloa cuentan con niveles muy por debajo de San Luis Potosí y sus datos han disminuido considerablemente desde la última evaluación en junio de 2017 y ahora sus porcentajes son de 52.9, 60.5 y 76.7, respectivamente.

Normal que los ciudadanos no se sientan seguros si en la zona metropolitana no dejan de “aparecer” los cuerpos sin vida de personas que indudablemente no aparecieron por alguna casualidad; sino que estratégicamente han sido dejados por grupos de la delincuencia organizada junto a mensajes cuyo contenido ya no es revelado por las autoridades.

A ese tipo de hechos delictivos se les deben sumar un número importante de otros que igualmente impactan por el nivel de organización y la cantidad de equipo con el que cuentan para llevarlos a cabo. Tal es el caso del robo de un cajero automático ocurrido la madrugada de ayer. Cerca de 10 hombres armados y distribuidos en dos camionetas lograron someter a empleados y clientes de una gasolinera en el bulevar Antonio Rocha Cordero para arrancar la maquinaria y apropiarse del cajero.

Menos de 10 minutos tardaron en cometer el ilícito y la policía, sin importar de cuál corporación se trate, llegó cuando el peligro había pasado y cuando los delincuentes ya estaban más preocupados por saber de cuánto sería su tajada y cómo la gastarían.

Otro crimen por resolver es el asesinato de cuatro empleados de una empresa gasera en Villa de Reyes a quienes privaron de su libertad para luego asesinarlos sin que se conozcan las causas. Dos de ellos fueron encontrados muertos dentro de una camioneta, la tercera víctima fue hallada tirada sobre la avenida 20 de Noviembre en la comunidad Laguna de San Vicente y la cuarta logró ser trasladada a la clínica 50 del Instituto Mexicano del Seguro Social; no obstante, ahí perdió la vida debido a que presentaba un disparo en la cabeza.

El conteo delictivo no se detiene, ¿qué reportarán al terminar octubre?

**********

En el segundo día de entrevistas para los aspirantes a ocupar la titularidad de la Auditoría Superior del Estado, tocó la intervención de Rocío Elizabeth Cervantes Salgado, actual encargada de despacho que en las últimas semanas ha intentado hacer creer que bajo su mando en la auditoría se ha iniciado un proceso de limpieza para evitar que la semilla de la corrupción vuelva a florecer.

Sin embargo, Cervantes Salgado tuvo problemas para explicar por qué en la propuesta de presupuesto de egresos que envió al Congreso del Estado destinó 184 millones de pesos a la partida que corresponde a los servicios personales; es decir, al sueldo de los trabajadores. Monto que, según el panista Héctor Mendizábal Pérez, duplicaría los salarios que actualmente recibe el personal del organismo fiscalizador.

Cervantes quiso darle la vuelta a la pregunta argumentando que la auditoría necesita un análisis profundo para optimizar el uso de los recursos, respuesta que en lugar de darle salida al problema planteado lo complica aún más. Si la ASE requiere de una revisión de fondo, ¿por qué no se hizo antes de presentar el presupuesto de egresos? Y, aumentar el costo de la nómina ¿cómo ayuda a solucionar su crisis interna?

El necesario despido de 100 personas entre las que se encontraban aviadores e involucrados en el turbio negocio de blanqueamiento de cuentas públicas fue lo único que la auditora superior de facto pudo decir a su favor, aunque, esas acciones derivaron de una exigencia ciudadana y no de su voluntad por combatir la corrupción que durante años atestiguó en silencio.

(Redacción: Jaime Nava)

JSL
JSL