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“No me soltaba, me seguía tocando”

Jorge Torres

El acoso sexual sigue siendo minimizado por las autoridades, pues tal parece que se necesita tener el cuerpo de una mujer con signos de extrema violencia para que se haga algo. Ejemplo de esto es el caso de Gabriela Moreno, una joven profesionista que en un día normal, mientras esperaba el camión en la esquina de Santos Degollado e Himno Nacional, fue manoseada por un sujeto al que se le hizo fácil tocar sus partes íntimas sólo porque usaba vestido, una situación que ha hecho pasar a Gabriela del coraje hasta el miedo que ahora siente cada vez que sale a la calle.

En entrevista con La Jornada San Luis, Gabriela relató que el pasado lunes 17 abril, alrededor de las 4:45 de la tarde, cuando estaba en la parada del camión de la avenida Himno Nacional con Santos Degollado, había muchas personas y muchos vehículos circulando, en ese momento se dio el acoso: “pasaron tres, cuatro minutos, cuando sentí que alguien se paró atrás de mi y me tomó del hombro derecho, lo primero que pensé es que era alguien que conocía, al instante que quise voltear sentí su otra mano bajo mi vestido, de verdad se dio el agasajo de su vida este sujeto”.

Al momento de que este tipo la manoseaba, señaló que intentó zafarse, pero la tenía agarrada tan fuerte que no podía hacerlo, empezaron a forcejear, hasta que logró darse la vuelta. “A pesar de que yo lo tenía de frente él no me soltaba, me seguía tocando, yo empecé a empujarlo y le di un puñetazo en la cara, como en el pómulo, fue en ese momento que me soltó y se estaba burlando, tomó un bote que traía, porque al parecer es lavacoches, y se echó a correr”, platica Gabriela, quien lamentó que a pesar de que había mucha gente en ese momento nadie hizo nada por ayudarla.

Narró que cuando el tipo salió corriendo, pasaron dos patrullas, que anteriormente ya habían pasado por el lugar, por lo cual al percatarse que el sujeto empezó a correr, pensando que se trataba de un robo, lo persiguieron, y lograron detenerlo cuadras adelante. Al cuestionarle a Gabriela qué le habían robado, ella dijo que nada, pero que la había manoseado. Los policías reaccionaron como minimizando el hecho, pero fuera de eso la chica dijo que los policías la apoyaron desde la detención hasta el momento en que denunció a este sujeto.

“Muy deficiente el actuar del Ministerio Público”

Gabriela comentó que una vez que se detuvo al sujeto decidió proceder penalmente, por lo cual los policías la llevaron al Ministerio Público, pero en ese lugar le dijeron que casos como este se denunciaban en la Subprocuraduría de Delitos Sexuales, pero una vez en ese lugar la regresaron al Ministerio Público, donde finalmente le tomaron la declaración. Después le pidieron que esperara. Fueron cerca de cuatro horas esperando para al final le dijeran que no se podía hacer nada porque se debió proceder dentro de la primera hora y pasaron cuatro.

“Me pareció que fue muy deficiente esa cuestión, no sé de quién sea culpa, pero creo que es algo que se tiene que mejorar, algo que me molestó mucho es que me estuvieron dando vueltas, sí me molestó esa parte del Ministerio Público porque ya teníamos la declaración, ya estaba este sujeto detenido, y al final no se hizo nada”, dijo Gabriela, quien además lamentó que este sujeto haya sido liberado porque debido a la inacción no se le podía tener retenido, por lo cual ya está en las calles, inclusive se siguen moviendo por los rumbos donde fue el incidente y donde Gabriela tiene que pasar por motivos laborales.

“Me asusta el saber que esta libre”

Gabriela señaló que desde el momento de esta amarga experiencia no ha estado sola, y aunque ha tratado de seguir su vida normal no ha sido posible. Destacó que en primera instancia pasó del coraje al momento de los hechos, al temor que ahora siente porque por amistades se han enterado que este sujeto tiene antecedentes penales por homicidio, además de que otros familiares están vinculados con delincuencia organizada, por lo cual tiene ahora miedo de que algo pueda pasarle.

Ha modificado su rutina diaria, “me asusta al saber que es una persona peligrosa que está libre, que ya me reconoce, me da miedo, me dicen que no cambie mi forma de ser, sí, pero a veces es complicado, ahorita sí tengo miedo, me siento insegura”. Aún así aseguró  que llegará a las últimas consecuencias en este caso, además de que pidió a las mujeres que denuncien este tipo de actos, porque sólo así se podrá luchar de manera efectiva contra estos acosadores que sólo buscan a qué mujer molestar, pues ahora puede ser un manoseo, pero después puede ser una violación… y hasta la muerte.

JSL
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