Jorge Torres
“No me interesa saber quién fue. Claro que condeno estos hechos, pero de ahí a que yo me ponga a juzgarlos no, esas cosas se las dejo a Dios, ellos de algún modo responderán por sus actos”, señaló Juan Roberto, chofer de Uber que sufrió la pérdida de su vehículo, quemado en las agresiones de taxistas el pasado viernes.
Agradeció las muestras de apoyo que ha recibido y aseguró que no busca venganza contra quien o quienes le causaron este daño. “Violencia genera violencia, yo no voy a desquitarme, desgraciadamente me pasó a mí, ojalá ahí quede y estos actos no se vuelvan a repetir”, dijo.
Juan Roberto está sentado en una silla de ruedas debido a un accidente automovilístico que sufrió hace seis años, sus piernas han pasado por más de 40 operaciones. Él, de ser un hombre muy activo, lleno de vida, pasó a estar en un sillón dentro de cuatro paredes, ocasionando que más de una vez se sintiera inútil, lo cual lo llevó también a la depresión, algo que también sufrió su familia, que tomaba como un desafío el poder hacerlo sonreír.
Poco a poco se fue acostumbrando a su nueva vida, pero nunca a que su vida laboral terminara, por ello buscó trabajo en muchas partes, sin encontrarlo; su falta de movilidad fue el principal obstáculo, las empresas no estaban adaptadas para una persona en silla de ruedas, pero entonces apareció la oportunidad de autoemplearse en Uber, un nuevo comienzo laboral.
Pero las cosas cambian en un segundo. Juan Roberto relató que ese viernes se encontraba en la calle Constitución de 1917, cerca de la colonia 21 de Marzo; como padece de problemas cardiacos se sintió un poco mal, por lo cual le habló a un compañero para que lo relevara, pues quería irse a su casa a tomar un medicamento y reposar; su compañero aceptó y fue a encontrarse con él en ese lugar.
“Me bajé del vehículo, acerco mi silla de ruedas, me dijo que él me llevaba pero le dije que mejor esperaba un servicio; él se quedó anotando el kilometraje, yo me retiré como 500 metros, cuando voltee vi que mi compañero ya estaba gritando que le estaban quemando el carro, la verdad es que yo sólo vi el fuego, la llamas estaban grandes, pero afortunadamente ambos salimos ilesos”, indicó.
Señaló que una vez que se dieron estos hechos mucha gente le ha externado su apoyo, por ello agradeció a toda la gente, instituciones, gobierno del estado, personas que se han portado de una forma que él no esperaba y que quizás no merece. Dijo que el respaldo moral le ha servido muchísimo, además de que hay muchas propuestas de apoyo que espera se concreten. Mencionó que a la fecha no ha tenido comunicación de la empresa Uber, pero sí de las autoridades, las cuales le han manifestado su apoyo, pero también su exigencia para que haya garantías de seguridad para quienes son choferes de Uber ante este clima de violencia contra ellos. “Queremos paz y tranquilidad”, concluyó.





