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Impuesto a refrescos perjudicó a los más pobres: Colmex

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Por Laura Poy Solano

México, DF. A pesar que el consumo per cápita de refresco disminuyó 5.4 mililitros por día entre 2012 y 2014 en México, su efecto fue diferenciado, pues la población de menores recursos presentó menores variaciones en su consumo, en comparación con la población de mayores ingresos, afirmaron Investigadores del Centro de Estudios Económicos (CEE) de El Colegio de México.

Esto implica que el impuesto especial a los refrescos generó una “disminución en el ingreso de los más pobres, pero sin que se tenga claridad de una política fiscal que pueda incidir en la reducción de enfermedades” como diabetes y obesidad, por lo que consideraron que se requiere de una política integral que considere los contextos en que se realiza este consumo, pues indicaron que en algunas comunidades las bebidas embotelladas son la única opción al carecer de acceso a agua potable de calidad.

En conferencia de prensa para dar a conocer los resultados de un estudio sobre los efectos de la política de impuesto sobre alimentos y bebidas con alto contenido calórico, elaborado a solicitud de la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas, destacaron que en 2014 los efectos de los impuestos especiales –como el que se aplica a los refrescos–fue equivalente a una reducción del 2 por ciento en el ingreso real asignado al consumo de alimentos y bebidas, lo que tuvo impacto en el bienestar económico de la población.

Los profesores José A. Romero, Enrique Minor, Eneas Caldiño, y Carlos Romero, quienes participaron en la elaboración del estudios, destacaron que dicho efecto se agudiza en las familias con percepciones de un salario mínimo, pues destinaron hasta 54 por ciento de su gasto a la compra de alimentos y bebidas.

Entre los resultados del estudio señalaron que se detectó que “no existe un patrón general de la caída en el consumo de refrescos. Esto depende de la región, composición del hogar, tamaño de la localidad y estrato socioeconómico”.