matrimonio natural
Anuncian marcha en defensa de los “matrimonios y familias naturales”
30 Julio, 2015
unesco feminicidio
En México, presencia “insignificante” de mujeres en altos cargos: Unesco
30 Julio, 2015

Mantiene banco central en 3% tasa de referencia

banco

El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens. Foto Cuartoscuro / Archivo

banco

El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens. Foto Cuartoscuro / Archivo

Por Roberto González Amador

México, DF. El “factor más importante” que explica la devaluación del peso en las últimas semanas “es la expectativa de incrementos inminentes” en las tasas de interés en Estados Unidos, aseguró este jueves el Banco de México (BdeM), en momentos en que la moneda mexicana se desplomaba a mínimos históricos.

En un entorno en el que anticipa mayor volatilidad financiera, el banco central decidió mantener en 3 por ciento su tasa de interés de referencia, el instrumento que determina el costo de los créditos para empresas y personas, así como el premio a los ahorradores.

La mayor volatilidad en los mercados financieros internacionales registrada en las últimas fechas, aseguró, tuvo como causa principal la incertidumbre en torno al inicio de la normalización de la política monetaria en Estados Unidos. Adicionalmente, la situación en Grecia y los problemas en los mercados financieros en China también contribuyeron a elevar la volatilidad en las últimas semanas.

Todo lo anterior se reflejó fundamentalmente en una apreciación sostenida y generalizada del dólar estadunidense frente a la mayoría de las demás divisas, tanto de países avanzados como emergentes.

“La cotización del peso mexicano con respecto al dólar no fue la excepción, habiendo experimentado presiones significativas. Si bien las reducciones recientes en el precio del petróleo jugaron un papel en la depreciación de la moneda nacional, se puede decir que el factor más importante que explica dicha depreciación es la expectativa de incrementos inminentes en la tasa de interés de Estados Unidos”, consideró.

El desempeño de la economía sigue mostrando debilidad, mientras que las expectativas de inflación no se han deteriorado a pesar de la devaluación del peso, consideró.

Sin embargo, advirtió que un posible incremento en las tasas de interés en Estados Unidos –que es esperado por analistas para el otoño próximo– “podría tener repercusiones adicionales” sobre el tipo de cambio del peso frente al dólar, las expectativas de inflación y sobre la dinámica de precios en México.

La decisión del Banco de México de mantener en 3 por ciento su tasa de interés de referencia, que es uno de sus principales instrumentos para cumplir su objetivo de inflación, era esperada por analistas financieros, después de que la víspera el Banco de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos dejara en un rango de 0 a 0.25 por ciento su tasa de interés.

El miércoles, el Fed dejó claro que las condiciones de la economía estadounidense, en cuanto a crecimiento, generación de empleo y reducción de la tasa de desempleo, se acercaban a un punto en que se comenzaría a dar la normalización de la política monetaria expansiva en ese país, adoptada para hacer frente a la recesión de 2008-2009.

En México, el banco central ha dejado ver que aumentará su tasa de interés de referencia, que se mantiene en el nivel actual de 3 por ciento desde principio de junio de 2014, una vez que comience a hacerlo el Fed.

El comunicado publicado este jueves por el Banco de México dejó claro que la postura de la política monetaria respecto de la de Estados Unidos será uno de los factores que guiará sus decisiones en los siguientes meses.

“Las posibles acciones de política monetaria por parte de la Reserva Federal podrían tener repercusiones adicionales sobre el tipo de cambio, las expectativas de inflación y, por ello, sobre la dinámica de los precios en México.”, dijo el banco central.

Por tanto, añadió, se mantendrá atento a la evolución de todos los determinantes de la inflación y sus expectativas para horizontes de mediano y largo plazo, “en particular al desempeño del tipo de cambio, a la postura monetaria relativa entre México y Estados Unidos, así como a la evolución del grado de holgura en la economía. Esto con el fin de estar en posibilidad de tomar las medidas necesarias con toda flexibilidad y en el momento en que las condiciones lo requieran, para consolidar la convergencia de la inflación al objetivo de 3 por ciento”.