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Álvaro Uribe exige ‘ajustes’ al acuerdo de paz con las FARC

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos (a la derecha), se reunió ayer en la Casa de Nariño con el senador Álvaro Uribe, promotor del no al histórico acuerdo de paz. Foto Afp/Presidencia de Colombia

Afp, Dpa, Reuters, Ap y Sputnik

Bogotá.

El ex presidente Álvaro Uribe, líder de la oposición en Colombia al pacto con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), exigió este miércoles a su sucesor y antiguo aliado Juan Manuel Santosajustes que deberán introducirse al histórico Acuerdo Final de Paz alcanzado con el grupo guerrillero tras cuatro años de negociaciones en La Habana.

Al cierre de esta edición se reportó que decenas de miles de personas marcharon anoche en varias ciudades en demanda de que el gobierno y la oposición lleguen a un acuerdo de paz ya con las FARC. Bogotá, Barranquilla y Cali figuraron entre las 12 ciudades en las que miles se volcaron a las calles con la exigencia también de que Santos y Uribe lleguen a acuerdos comunes que permitan seguir en la búsqueda de superar un conflicto armado de más de medio siglo.

Los manifestantes leyeron en esta capital la Oración de la Paz, un discurso del asesinado líder liberal Jorge Eliécer Gaitán, quien en febrero de 1948, dos meses antes de su asesinato, lideró las protestas de 100 mil personas en Bogotá contra de la persecución política del gobierno conservador de Mariano Ospina Pérez.

Es mejor la paz para todos los colombianos que un acuerdo débil para la mitad de los ciudadanos, dijo ante periodistas el actual senador y promotor del no en el plebiscito del domingo anterior, en el que los colombianos rechazaron el pacto de paz por 50.21 por ciento contra el 49.78 que lo respaldó.

Uribe, a quien organizaciones de derechos humanos vinculan con grupos paramilitares, precisó que en la reunión con el jefe de Estado se analizaron ajustes y proposiciones iniciales, que deberán introducirse a los textos de La Habana para buscar un nuevo acuerdo de paz que vincule a la totalidad de los colombianos.

El ex presidente (2002-2010) exigió descartar el estatus de Acuerdo Especial que se le dio al pacto en el marco del derecho internacional y que obliga a las partes a cumplir lo acordado, y que se elimine el tribunal especial de paz previsto en el documento.

Pidió que el grupo rebelde cese todos los delitos y que se asegure un alivio judicial a policías y militares involucrados en crímenes de guerra. A cambio ofreció acceder a una amnistía con la tropa rasa de las FARC.

Uribe, quien solicitó acompañamiento a la Organización de Naciones Unidas (ONU) ycomprensión y apoyo a la comunidad internacional en este proceso, reiteró su preocupación por otorgar impunidad total yelegibilidad política a guerrilleros responsables de delitos atroces.

En la reunión también se habló de la creación de una comisión de tres representantes por cada lado para que continúen en la búsqueda de una salida para rescatar los acuerdos de paz firmados el 26 de septiembre por el gobierno y las FARC en Cartagena de Indias.

Santos se mostró optimista sobre lograr el fin de un conflicto armado de medio siglo.

La paz de Colombia está cerca y la vamos a alcanzar, hizo énfasis en una alocución en la presidencial Casa de Nariño tras la reunión con Uribe, y previamente con el también ex presidente Andrés Pastrana, principales promotores del no en el plebiscito.

“Con los del no identificamos que muchas de sus preocupaciones están en puntos que requieren aclaraciones o precisiones. Hoy mismo empezamos a trabajar con ellos para concretar esos puntos y resolver sus inquietudes”, manifestó, pero aclaró que todo esto deberá, como es natural, ser tratado con la delegación de las FARC en La Habana.

Pastrana (1998-2002) pidió en su reunión con Santos activar de manera inmediata en Colombia las zonas de concentración de miembros de las FARC previstas en el acuerdo de paz.

Es importante activar las zonas de concentración hoy mismo. ¿Por qué? Porque con la verificación de la ONU, con la protección de los militares, los guerrilleros de las FARC van a tener la tranquilidad de que vamos a avanzar en este proceso, declaró.

El acuerdo de paz prevé que en el marco del cese del fuego bilateral y definitivo, los 5 mil 765 combatientes de la guerrilla, según sus propias cifras, deben agruparse en 27 sitios para su desarme y posterior reinserción a la vida civil, en un proceso con verificación de ambas partes y de la ONU. Tras el rechazo al pacto en las urnas el cumplimiento de esto es ahora una interrogante.

Pastrana agregó que Santos está respaldado por todos los que quieren la paz, que ya hay una buena base con los acuerdos rechazados en las urnas y que el país está a la espera de la respuesta de las FARC.

“El no unió a todos los colombianos… Hay posibilidades de hacer ajustes y arreglos. Yo no soy negociador, lo que hay que hacer es buscar el mecanismo para transmitir nuestras propuestas”, dijo.

Desde La Habana, las FARC manifestaron que el futuro de la paz en Colombia no puede estar en manos de esos dos ex presidentes. Si dejamos la paz en manos de Uribe al país se lo lleva el diablo, tuiteó el jefe negociador de las FARC, Iván Márquez, quien reconoció que el país atraviesa una zona gris riesgosa, un limbo peligroso…pero estará peor si ponemos la paz en manos de Uribe y de Pastrana, añadió.

En tanto, Luis Carlos Villegas, ministro de Defensa, aclaró que el gobierno está dispuesto a mantener el cese del fuego con las FARC cuanto sea necesario para preservar la seguridad de los colombianos, de la fuerza pública, de las zonas donde ya están preconcentradas las FARC y de los miembros de esa organización, luego de que el martes el presidente dio un plazo hasta el 31 de octubre para el cese del fuego que rige entre ambas partes desde el 29 de agosto.

Por su parte, el fiscal general, Néstor Humberto Martínez, dijo que el presidente lo llamó para decirle que, a pesar del resultado del plebiscito, el proceso de paz no ha terminado y que, en consecuencia, las órdenes de captura de los miembros de las FARC deben mantenerse suspendidas.