BBVA
Prevé BBVA retraso en impacto de reformas
9 junio, 2015
Tres heridos en protesta encabezada por Toledo en Cerro del Fortín
9 junio, 2015

Argentina, paralizada por huelga de transportistas

Argentina, paralizada por huelga de transportistas

Una estación de autobuses permanece desierta durante la huelga nacional de transporte. Foto Xinhua

Buenos Aires. Argentina estaba prácticamente paralizada este martes, sin trenes, metro, autobuses, barcos ni aviones, a raíz de una huelga de sindicatos de transporte opositores que piden aumentos por encima del 27% que fijó como techo el gobierno de Cristina Kirchner, quien dejará la presidencia en diciembre próximo.

Todos los vuelos nacionales y algunos internacionales fueron cancelados debido a la huelga acatada por el sector del transporte, mientras abrieron algunos comercios, restaurantes, bancos, colegios públicos y privados pero a un ritmo de día festivo.

Aunque los sindicalistas lograron bloquear los principales accesos de la capital y en varias ciudades grandes del país, miles de automóviles particulares se lanzaron a las calles de Buenos Aires, en ausencia absoluta de transporte público.

“No le veo la lógica a este paro, en mi trabajo iban a mantener la actividad así que resolví venir a mi manera”, dijo Mariana Galindo, una contadora de 27 años que iba en bicicleta a su empleo en el centro de Buenos Aires.

En Twitter los dos temas que marcaban la tendencia en la red social argentina eran #YoNoParo, con comentarios críticos a la medida de fuerza y #MartesDeParo, que inspiraba ironías y chistes sobre un día “perfecto porque no hay escuela ni gimnasio”, escribió uno de los seguidores.

Las centrales sindicales opositoras arrancaron en la medianoche el paro nacional de 24 horas.

La medida de fuerza recibió el apoyo de tres centrales sindicales enfrentadas con el gobierno de Kirchner con la idea de paralizar gran parte de las actividades en este país de 40 millones de personas, mientras que otras dos centrales obreras son aliadas del Ejecutivo y no adhieren a ella.

Los sindicatos rechazan que el gobierno pretenda fijar un tope de 27% de aumento salarial en las negociaciones colectivas con las empresas, con una inflación anual para 2015 que analistas estiman que rondará 30%.

Los gremios reclaman además la reducción de un impuesto llamado a las Ganancias, que se aplica sobre los salarios medios y altos.