Trump presenta su Estrategia de Seguridad Nacional
18 diciembre, 2017
Astillero: Murat: ofrenda prosódica a Peña
19 diciembre, 2017

Cacerolazos sacuden a Buenos Aires; rechazo a ley de reforma previsional

Protesta en las calles de Buenos Aires este lunes contra la ley de reforma previsional. Foto Afp

Stella Calloni, corresponsal 

Buenos Aires. “Fin de año salvaje; licencia para la barbarie” tituló Minuto Uno del canal C5N la noche de este lunes cuando los cacerolazos sacuden toda la capital argentina, y ante uno de los vallados policiales frente al Congreso, mientras una miles de manifestantes llegaron a rodear la quinta presidencial de Olivos lo que indica que estalló el descontento social de amplios sectores, después de una jornada de furia y represión brutal que dejó 58 heridos más de 80 detenidos, y que comenzó con bloqueos en distintos puntos de la ciudad y una marcha multitudinaria en rechazo a la ley de reforma previsional, que intenta imponer el gobierno.

El oficialismo logró el quórum para tratar el tema, pero con un costo político muy fuerte, ya que al menos dos diputadas provinciales confesaron que lo hacían por que el gobierno nacional amenazó a sus gobernadores con no enviarles el dinero para los pagos de salarios y aguinaldos. También en el interior en ciudades importantes como Rosario hubo movilizaciones y cacerolazos.

Mucho antes de comenzar la sesión en la Cámara de Diputados diputados, y después de que la Confederación General del Trabajo dispuso un paro nacional por 24 horas a partir del mediodía, mientras comenzaban a llegar los manifestantes por un lado de la Plaza del Congreso, la policía rodeó el edificio remplazando a la gendarmería, entonces un grupo de unas 20 personas muy organizado comenzó a lanzar piedras a los policías, que no respondieron aunque hubieran podido reducir a los agresores.

Dirigentes de la marcha, que a la hora de comenzar la sesión de Diputados (14:00 horas) sumaban más de 300 mil personas, advirtieron que ese enfrentamiento parecía un escenario armado por sectores de inteligencia, para desestimar la movilización encabezada por centenares de jubilados y trabajadores.

Asi fue y el periodista Gustavo Silvestre, que dirige el programa de Minuto Uno, preguntó, por qué la policía no actuó contra ese grupo plenamente identificado que inició los disturbios, y en cambio salieron directamente las motocicletas en “cacería” indiscriminada, y desde ese momento hasta las 19:00 horas la represión se extendió por varias calles. Entre los heridos figuran más de seis periodistas de medios importantes y alternativos.

Un jubilado fue embestido por una camioneta policial, que siguió su camino. Un policía embistió con su motocicleta a una persona que está gravemente herida. Dos jóvenes fueron llevados con disparos en el rostro y lamentablemente perdieron en ambos casos un ojo, destrozados por balas de goma. Hay heridos en varios hospitales y se contaron más de 58.

Los policías disparaban a ambos lados de las calles a quien estuviera caminando. Un anciano fue acorralado, le tiraron gas pimienta en la cara y lo golpearon. La violencia del pasado jueves regresó este día y como denunció el ex diputado Claudio Lozano el enfrentamiento del inicio fue claramente armado para justificar la represión y para que la prensa no enfocara a la marcha que quedaba opacada por la violencia. “Eran infiltrados disfrazados”, dijo. Uno de los infiltrados fue descubierto por los manifestantes, que lo golpearon y lo sacaron de la marcha mostrando que llevaba esposas en sus bolsillos y un arma.

En el Congreso continuaban el debate continuaba al cierre de esta edición, después que los diputados opositores pidieron al presidente de la cámara, Emilio Monzó que se suspendiera la sesión ante los enfrentamientos en la calle, y poner otra fecha para discutir a fondo la reforma previsional, que ni siquiera fue bien defendida por los oficialistas. La diputada Elisa Carrió acusó a los manifestantes de intentar un golpe de Estado, olvidando que ella estuvo al frente de protestas en marzo de 2008 cuando patronales del campo mantuvieron cuatro meses de paro, buscaban la destitución de la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner, por la ley de impuestos a la exportación de soya.

El presidente Mauricio Macri le perdonó impuestos a los terratenientes, a las mineras y a otras empresas. Sólo con volver a esos impuestos cuando en estos dos años esos sectores han ganado millones de dólares e incluso los han sacado del país, lograría triplicar lo que quiere sacarle a los jubilados.

Al cierre de esta nota había cacerolazos también frente al Congreso, a donde continuaban llegando manifestantes. Las calles aledañas muestran las huellas de batallas campales. Los miles que salieron esta noche con las cacerolas eran vecinos de barrios donde se votó a Macri y a los que comenzaron a llegar los nuevos tarifazos, que no podrán pagar.

JSL
JSL