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Cierra Hungría principal ruta terrestre de refugiados

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Cierra Hungría principal ruta terrestre de refugiados

“Golpeados. Sin comida. Sin agua. Abran esta frontera” o “Europa, vergüenza”, son algunas de las consignas de migrantes en la frontera cerrada entre Serbia y Hungría. Foto Ap

Por Reuters

Frontera entre Serbia y Hungría. El gobierno derechista de Hungría cerró el martes la principal ruta terrestre para la entrada de inmigrantes a la Unión Europea, haciéndose cargo por su cuenta de la situación para detener el flujo de refugiados en Europa.

Un funcionario de la ONU describió la medida como “realmente alarmante” y grupos de derechos humanos dijeron que violaba el derecho internacional.

Un intento de emergencia liderado por Alemania para obligar a los estados miembros de la UE a aceptar cuotas obligatorias de refugiados no prosperó por falta de acuerdo.

Berlín pidió sanciones financieras de la UE contra los que se nieguen a recibir su cuota de inmigrantes.

Un funcionario checo dijo que las amenazas son vacías, pero “dañinas”. Eslovaquia afirmó que provocarían el “fin de la UE”.

En escenas cargadas de ecos de la Guerra Fría, familias con niños pequeños se sentaron en el campo bajo la nueva valla metálica erigida por el país ex comunista, de unos 3.5 metros de altura y que recorre casi toda la frontera, con alambre de espino en lo alto.

“Golpeados. Sin comida. Sin agua. Abran esta frontera”, había escrito una mujer en el vestido de una niña que sostenía por encima de su cabeza.

Los inmigrantes que intentaron pedir asilo en una zona de tránsito de contenedores de metal en tierra de nadie fueron rápidamente rechazados. El somalí Macruf Suhufi Abdi Omar dijo que su petición fue desestimada apenas una hora después de que le tomaron las huellas digitales.

Funcionarios húngaros informaron que se rechazaron 16 peticiones de asilo en la frontera en pocas horas y que se estaban procesando 32 más. La policía arrestó a 174 personas por intentar pasar la frontera.

El primer ministro, Viktor Orban, uno de los opositores más firmes a la inmigración masiva en el continente, asegura que está actuando para salvar los “valores cristianos” de Europa al bloquear la principal ruta terrestre usada por lo refugiados, en su mayoría musulmanes, que viajan por los Balcanes y cruzan su país sobre todo para intentar llegar a Alemania y Suecia.

Amnistía Internacional dijo que Hungría está “mostrando la cara fea de la caótica respuesta de Europa” a una crisis generada por la llegada de cientos de miles de personas a las fronteras del sur y el este de la UE.

Libre circulación limitada

La mayor migración hacia Europa Occidental desde la Segunda Guerra Mundial provocó también una crisis institucional en el bloque de 28 miembros, poniendo en peligro uno de su principales logros, el sistema Schengen de libre circulación por gran parte del continente.

El flujo récord obligó a Alemania a restablecer controles fronterizos de emergencia esta semana, medida imitada rápidamente por varios vecinos. Austria, la siguiente en el camino desde Hungría a Alemania, anunció la entrada en vigor de medidas más estrictas en la frontera a la medianoche.

De acuerdo a sus nuevas reglas, Hungría determinó que Serbia es “segura”, por lo que se pueden denegar automáticamente las peticiones de asilo en la frontera.

“Si alguien es un refugiado, le preguntaremos si presentó una petición de asilo en Serbia. Si no lo hizo, ya que Serbia es un país seguro, serán rechazados”, comentó Orban al canal privado TV2 el lunes.

Serbia calificó de “inaceptables” las nuevas reglas. La ONU discutió la definición de Serbia como segura, indicando que el pobre estado ex yugoslavo no tiene capacidad de albergar a miles de refugiados rechazados a las puertas de Europa.

Largas filas se formaron en tierra de nadie, en contenedores de metal construidos junto a la cerca, donde se esperaba que se registraran los inmigrantes, aunque solo se vio entrar a unos pocos. Pasaron al noche al raso, con tiendas de campaña, comida y agua entregada por trabajadores humanitarios.

“No sé qué haremos”, dijo Riad, de 40 años y originario de la ciudad siria de Aleppo. “Esperaré a ver. Lo hemos perdido todo para llegar a este punto”, agregó.