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Colombia culpa a ELN de atentado y rompe diálogo

Oficiales de policía montan guardia en la Academia de Policía del General Santander en Bogotá, un día después de un ataque con coche bomba. Foto Afp

Europa Press 

Bogotá. El Gobierno de Colombia culpó al Ejército de Liberación Nacional (ELN) del atentado perpetrado el jueves con un coche bomba en la Escuela de Cadetes de Policía General Santander, en Bogotá, y, en consecuencia, anunció la ruptura del diálogo de paz iniciado hace dos años con la guerrilla.

El ministro de Defensa, Guillermo Botero, compareció ante la prensa para anunciar que José Aldemar Rodríguez, que el mismo día del atentado fue identificado como “autor material”, es miembro del grupo armado. “Todas estas vidas fueron destruidas por un acto repudiable dirigido por el ELN”, ha afirmado.

Botero ha precisado que se trata de alias El Mocho o El Kiko, que se incorporó al ELN en 1994 y ejerció como guerrillero raso hasta 2003, cuando se convirtió en cabecilla del Frente Adonay Ardila.

Desde entonces, fue ascendiendo hasta formar parte del Estado Mayor del Frente Oriental, uno de los más letales.

Además, El Mocho era experto en explosivos y daba “cursos” a otros guerrilleros para adiestrarlos como artificieros. La camioneta con la que se coló en la escuela de Policía iba cargada con 80 kilogramos de pentolita, un potente explosivo que se obtiene de la mezcla de TNT y pentrita y que suele utilizarse en la fabricación de minas antipersona.

En la misma comparecencia, el fiscal general, Néstor Humberto Martínez, confirmó la detención de Ricardo Andrés Carvajal Salgar, al que señaló como uno de los autores intelectuales del atentado. El jefe del Ministerio Público adelantó que imputarán a todos los miembros del Comando Central del ELN, también como autores intelectuales.

Fin al diálogo de paz

Por su parte, el Alto Comisionado para la Paz, Miguel Ceballos, informó en la comparecencia que el Gobierno decidió romper las negociaciones destinadas a acabar con el conflicto armado. “No habrá ningún espacio de diálogo con el ELN”, ha dicho.

El Gobierno de Juan Manuel Santos inició en febrero de 2017 un diálogo de paz con el ELN, con la esperanza de sumar a la que entonces era la segunda guerrilla de Colombia al acuerdo de paz firmado en noviembre de 2016 con las FARC, hoy convertidas en partido político.

El nuevo presidente, Iván Duque, decidió suspender el diálogo de paz a su llegada a la Casa de Nariño, el pasado mes de agosto. Había exigido al ELN que renunciara a su actividad criminal y liberara a todos los secuestrados, algo a lo que los insurgentes se habían negado acusando al Gobierno de imponer condiciones unilaterales.

Aunque el diálogo de paz llevaba cinco meses en punto muerto, el jefe negociador del ELN, Pablo Beltrán, había confirmado reiteradamente la voluntad del grupo armado de pactar el fin de la guerra. Sin embargo, algunos miembros y frentes del ELN, que funciona como una “federación de guerrillas”, eran contrarios al diálogo.

El atentado

Sobre las 9:30 hora local del jueves, una camioneta rebasó los controles de seguridad irrumpiendo en las instalaciones policiales.

Minutos después, el vehículo estalló con el conductor dentro, a la altura del patio donde suelen celebrarse los desfiles. En ese momento, se realizaba una ceremonia de ascensos. De acuerdo con el balance proporcionado este viernes, el ataque se saldó con 21 muertos y 68 heridos.

El presidente colombiano decretó tres días de luto y apeló a la unidad nacional. “Al terrorismo irracional se le derrota con la respuesta de todos los colombianos, sin distingo alguno”, dijo en un mensaje televisado el jueves por la noche (hora local).

Duque ordenó reforzar los controles en las fronteras y en los accesos de las ciudades para dar con todos los implicados en este atentado. “No descansaremos hasta capturar y llevar a la Justicia al resto de los terroristas involucrados y les notifico a esos criminales que les espera el repudio social”, sentenció.

Los países latinoamericanos condenaron sin fisuras el ataque terrorista y han ofrecido su apoyo a Colombia.

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, condenó enérgicamente el atentado y expresó sus condolencias a las familias de las víctimas mortales, así como su deseo de pronta recuperación a los heridos, según informó este viernes su portavoz, Stéphane Dujarric.

“Las autoridades colombianas han indicado que tienen pruebas de que este acto terrorista fue llevado a cabo por el ELN. Los responsables deben ser llevados ante la Justicia”, añadió Dujarric.

JSL
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