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Ejército sirio gana terreno con ayuda de bombardeos rusos

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Humo que se eleva tras los ataques aéreos realizados por la Fuerza Aérea de Rusia en lugares controlados por el EI en la provincia de Hama, Siria. Foto Reuters

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Humo que se eleva tras los ataques aéreos realizados por la Fuerza Aérea de Rusia en lugares controlados por el EI en la provincia de Hama, Siria. Foto Reuters

Por Afp

Beirut. Fuerzas gubernamentales sirias ganan terreno este domingo frente a grupos opositores, con la ayuda de la aviación rusa que bombardearon 63 blancos en Siria en las últimas 24 horas. Mientras, la organización humanitaria Human Rights Watch (HRW) acusó a Rusia de utilizar y suministrar al ejército de Damasco nuevas bombas de racimo altamente desarrolladas.

En el duodécimo día de la intervención rusa, las tropas de presidente sirio, Bashar al Assad, avanzaron en dos ejes: la provincia central de Hama y las colinas de Latakia, en el oeste del país.

Las tropas sirias se desplazaban en Hama para formar un arco que se extendía desde el este de Jan Sheikun hasta el sur, con dirección a Kafar Nabuda, para acorralar a los opositores.

“Esta ofensiva busca expulsar a los rebeldes de la llanura de Sahl Ghab, que se encuentra en la intersección entre las provincias de Hama, Latakia e Idleb (ubicadas al noroeste de Siria)”, explicó

Rami Abdel Rahman, director del Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), una organización que reporta desde Londres el conflicto armado del país árabe.

En el oeste y el sur de esa llanura de mil kilómetros cuadrados viven alauitas, la secta chiita a la que pertenece Asad.

Los rebeldes conquistaron gran parte de ese territorio en los últimos meses y amenazaban la provincia de Latakia, principal bastión del régimen, y la ciudad de Hama, que también controla el ejército sirio.

De acuerdo con reportes del OSDH, las fuerzas gubernamentales también ganaron terreno hacia el oeste del país, al conquistar la ciudad de Kafar Dalaba, en la región montañosa de Latakia.

“El objetivo a largo plazo es retomar la provincia de Idleb, sobre todo, la ciudad estratégica de Yisr al Shugur, y romper el sitio a las dos localidades chiitas de Fua y Kafraya”, explicó Rahman.

El Ministerio de Defensa de Rusia informó desde Moscú que “aviones Su-34, Su-24M y Su-25SM hicieron 64 salidas desde la base de Hmeimim y golpearon 63 blancos en las provincias de Hama,

Latakia, Idleb y Raqa” y precisó que los bombardeos destruyeron 53 posiciones defensivas utilizadas por grupos extremistas.

En abril de este año, la provincia de Idleb cayó en manos del Ejército de la Conquista, una coalición de extremistas islamitas en la que participa el Frente al Nusra, la rama siria de Al Qaeda en Siria. Ese grupo rebelde recibe el apoyo de armas y dinero provenientes de las monarquías sunitas del Golfo y Turquía.

Nuevo tipo de bombas

Human Rights Watch acusó este domingo a Moscú de utilizar o proporcionar al ejército sirio nuevas bombas de racimo más mortíferas.

HRW aseguró que esas bombas fueron utilizadas en un ataque aéreo, el pasado 4 de octubre, cerca de la localidad rebelde de Kafar Halab, al suroeste de Alepo, en el norte de Siria. La organización humanitaria no pudo, sin embargo, determinar si las había lanzado el ejército sirio o los rusos.

“Es preocupante que se utilice otro tipo de bombas de racimo en Siria, por el daño que puede causar a los civiles en los próximos años”, afirmó en un comunicado Nadim Houry, director adjunto de HRW para Oriente Medio.

Aunque asegura atacar principalmente al grupo yihadista Estado Islámico (EI), Rusia apunta, sobre todo, a los rebeldes opuestos al régimen.

Su ministerio de Defensa anunció este domingo que la aviación atacó 63 posiciones “terroristas” durante las últimas 24 horas, en las provincias de Hama, Latakia, Idleb y Raqa (norte). Esos bombardeos destruyeron 53 objetivos, un puesto de mando, cuatro campos de entrenamiento y siete depósitos de armas, según esa fuente.