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Grecia, en dura fase de recortes tras tercer rescate

tercer rescate

Por Afp

Atenas. Con el acuerdo sobre un tercer rescate financiero, Grecia sale de una zona de turbulencias financieras extremas, pero entra en una dura fase de recortes que divide profundamente al partido del primer ministro Alexis Tsipras.

El ministro de Finanzas griego, Euclides Tsakalotos, tuvo el viernes unas palabras inéditas por parte del gobierno griego, al considerar que el nuevo plan de ayuda aprobado por sus homólogos de la zona euro ofrecía “numerosas oportunidades” al país.

Mientras Tsipras no dejaba de repetir que no creía en el acuerdo firmado, el jefe de filas de los negociadores griegos decidió ver el vaso medio lleno.

“El acuerdo hace avanzar a Grecia porque vuelve más estable su sistema financiero a partir de ahora”, aseguró Tsakalotos. El ministro afirmó incluso que los nuevos recortes presupuestarios y las medidas exigidas a cambio de ayuda financiera brindan “la oportunidad de transformar el sector público, atacar la corrupción, la evasión fiscal” y emprender “muchas reformas estructurales importantes”.

Grecia necesitaba con urgencia un nuevo préstamo de 86 mil millones de euros – 95 mil mdd – para los próximos tres años. Las cajas del Estado están vacías y el país no tiene el dinero necesario para reembolsar los préstamos recibidos desde 2010. Atenas deberá devolver 3 mil 400 millones de euros al Banco Central Europeo (BCE) el próximo jueves.

El acuerdo “es primordial para despejar la incertidumbre que pesó sobre Grecia durante seis meses y para recobrar la confianza”, declaró el vicepresidente de la Comisión encargado del euro, Valdis Dombrovskis. Varios Parlamentos nacionales, incluido el Bundestag alemán, deberán aprobar ahora el acuerdo antes de que Grecia reciba parte del préstamo prometido.

El primer tramo de la ayuda será de 26 mil millones de euros, con un pago “inmediato” de 10 mil millones para recapitalizar los bancos griegos, decidió el Eurogrupo el viernes. El segundo “subtramo”, de 16 mil millones de euros, comenzará con un pago de 13 mil millones de aquí al 20 de agosto, e irá seguido por otros en otoño (boreal) en función de la aplicación de las reformas, precisó el Eurogrupo en un comunicado.

El rompecabezas del calendario electoral

La atención de los acreedores (Unión Europea, BCE, Mecanismo Europeo de Estabilidad y Fondo Monetario Internacional) se centrará ahora en la aplicación del programa de reformas. El ritmo es frenético: el diario liberal Kathimerini enumeraba este sábado cerca de 40 medidas en el ámbito fiscal, del derecho laboral, de la competencia, de la seguridad social y de las pensiones, que deberán entrar en vigor antes de finales de año. Con los dos préstamos anteriores (2010 y 2012), “los acreedores aprendieron que si no hacen depender los pagos” del respeto de las reformas, “los gobiernos griegos no las aplican”, escribía este sábado Nikos Kontantaras, editorialista de Kathimerini.

La aplicación del programa también dependerá del apoyo del que disponga Tsipras. El plan de ayuda provocó fuertes divisiones en el seno de Syriza, el partido de izquierda radical del primer ministro, y el viernes tuvo que ser aprobado gracias a 120 votos de la oposición y del partido de derecha soberanista aliado en el poder.

Según la prensa, Tsipras ya les comunicó a sus socios europeos que tendrá que convocar elecciones anticipadas en otoño, aunque le resultará difícil encontrar una fecha.

Unos comicios a finales de septiembre podrían perjudicar a la disidencia euroescéptica que se perfila en el seno de Syriza, todavía poco organizada, pero podría retrasar las reformas. Si se celebraran a finales de octubre, el gobierno podría contar con una primera evaluación positiva de los acreedores e incluso con un compromiso respecto a una reestructuración de la deuda, pero Tsipras también correría el riesgo de perder popularidad.

Una reducción de la deuda griega hasta un nivel “viable” es una de las condiciones imprescindibles de la participación del FMI en el rescate.