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La superluna, regalo celeste que no se volverá a observar hasta 2034

La Luna se ubicó ayer en la distancia más cercana a la Tierra en 69 años, fenómeno que la hizo lucir 14% más grande y 30% más brillante. Foto Afp

Afp y Ap

Atenas.

Europa esperó este lunes la aparición de la superluna, un espectáculo mundial inédito desde hace 68 años, después de que lo hicieron los habitantes de Asia y del Pacífico.

En México, las condiciones atmósfericas fueron adversas para ver el fenómeno astronómico, que comenzó a las 19 horas de este lunes y terminó en el amanecer del martes.

La superluna se origina con la concomitancia de dos fenómenos astronómicos –la fase de Luna llena coincide casi con el momento en el que el astro, cuya órbita es elíptica, estará lo más cerca posible de la Tierra–, dando la sensación de ser más grande y brillante.

La Luna más brillante registrada en 68 años comenzará a iluminar el cielo esta semana, un regalo celeste para todo el mundo, siempre y cuando las nubes no entorpezcan la vista.

Los observadores vieron al satélite en torno a 14 por ciento más grande en diámetro y 30 por ciento más brillante que en su momento más alejado de la Tierra. No volverá a verse tan grande y brillante en otros 18 años.

El cénit en Asia y el Pacífico

El fenómeno, conocido como superluna (su denominación científica correcta es Luna llena en perigeo con mayor proximidad) llegó a su punto más luminiscente en Norteamérica antes del amanecer del lunes. Alcanzó su cénit en Asia y el Pacífico sur el lunes por la noche. En Nueva Zelanda, el momento de mayor brillo ocurrirá tras la medianoche del martes, hora local.

La Luna gira en torno de la Tierra en un trazado de forma ovalada. Esta semana se verá más brillante porque estará en el punto más cercano a la Tierra en su órbita elíptica desde enero de 1948. La superluna también trae pleamares más altas de lo habitual, seguidas de mareas bajas especialmente marcadas a la mañana siguiente.

El término superluna empezó a utilizarse hace cinco años, cuando pudo verse una Luna llena cercana el 19 de marzo de 2011. El término científico es plenilunio con perigeo.

La Luna estará aún más cerca de la Tierra en 2034, cuando vuelva a ocurrir el fenómeno.

El astro alcanzó su perigeo, el punto más cercano a la Tierra, a las 11H22 GMT y estuvo en fase de plenilunio a las 13H52 GMT.

Alrededor de la Acrópolis, cientos de griegos y de turistas pudieron disfrutar de la superluna. Las pocas nubes que cubrían el cielo se fueron disipando y el astro apareció entre las columnas del monumento antes de alumbrar toda la colina, comprobó un fotógrafo de la Afp. Unos 2 mil kilómetros más al norte, Roman Kwiatkowski, sicoterapeuta de Cracovia, miraba el cielo desde su terraza. La Luna parece más dorada que de costumbre, no tiene su frío color plateado de siempre, precisó. Casi en el mismo meridiano, pero en África, decenas de personas se reunieron en la playa Coco de Dar es-Salam, capital económica de Tanzania, para admirar el espectáculo. Varsovia, Londres y Berlín tuvieron menos suerte. En la capital inglesa, las nubes ni siquiera permitían distinguir la cima del Shard, el rascacielos más alto de Europa con sus 309 metros. En Lisboa, sin embargo, muchos habitantes se congregaron a orillas del Tajo para asistir a la lenta aparición de la luna sobre el puente Vasco da Gama, en un cielo despejado.

No podía perderme esto. Es la primera vez que fotografío una superluna. Es fantástico. Me voy a quedar hasta que su tamaño disminuya, aseguró un fotógrafo aficionado a la televisión portuguesa. Horas antes, gritos de alegría y aplausos estallaron en una pequeña playa situada al este de Sydney, donde se habían congregado miles de personas, cuando la Luna se hizo ver brevemente entre dos espesas nubes grises.

Es estupendo, afirmó Aidan Millar-Powell en medio de un ambiente de fiesta. “La gente quiere ver esto porque sucede una vez cada 100 años. No quieren morir sin decir ‘vi la superluna’”.

En Hong Kong, centenares de personas se congregaron en la costa para ver surgir la Luna detrás de los rascacielos de la ciudad.

Nunca vi una Luna tan grande, señaló Lee Pak-kan. Está bastante anaranjada; es algo especial, agregó ese habitante de Hong Kong.

En Japón el espectáculo era visible en algunas partes del archipiélago, pero no en Tokio, donde el cielo estuvo nublado.

Las playas de Bali, la isla más turística de Indonesia, también se llenaba de gente y centenares de surfistas esperaban superolas en el momento de la superluna.

En medio de una espesa niebla

En India el fenómeno era también visible en casi todo el país, aunque en Nueva Delhi, la capital más contaminada del mundo, los habitantes tuvieron que perseverar para conseguir vislumbrarla en medio de una espesa niebla que cubre la ciudad desde hace varias semanas. Los astrónomos informaban a los curiosos para explicarles este fenómeno excepcional.

En algunos países, como Tailandia, las autoridades pusieron telescopios a disposición del público en varias ciudades.

En Taiwán, el Museo Astronómico de Taipéi instaló varios telescopios en el centro de la ciudad. Muchos aficionados a la observación espacial se dieron cita en la cumbre de la Torre 101, uno de los rascacielos más altos del mundo.

Como el sistema Tierra/Luna se acerca al momento del año en el que está más cerca del Sol (el 4 de enero de 2017), el satétile recibirá más luz del Sol que de costumbre, lo que también aumentará su aparente luminosidad, explica la Asociación Astronómica Irlandesa.