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Marchan en Bruselas miles de catalanes secesionistas

La capital política e institucional de la Unión Europea fue ayer escenario de una marcha de más de 45 mil ciudadanos procedentes de Cataluña que exigieron respeto a sus reinvindicaciones independentistas y que haya una salida negociada al conflicto con el Estado español. Foto Afp

Armando G. Tejeda, corresponsal

Madrid. En Bruselas, la capital política e institucional de la Unión Europea (UE), más de 45 mil ciudadanos procedentes de Cataluña exigieron una salida dialogada y que respete los derechos humanos al conflicto con el Estado español. Desde la capital belga pidieron respeto a sus reivindicaciones independentistas y a su voluntad de convertirse en una república autónoma.

Llegaron por tierra y por aire. La mayoría con camisetas alusivas a la independencia, banderas catalanas –las esteladas– y alguna que otra oficial de la región –senyera–. También llevaban pancartas en favor de la liberación de los presos políticos, y gritaron consignas para hacer reaccionar a las instituciones y los líderes europeos para que realicen una intermediación en el conflicto y que no se conviertan en cómplices del gobierno español, del derechista Mariano Rajoy, al que tildaron de autoritario, totalitario, represor y vengativo.

Desde que el 27 de octubre el Parlamento catalán aprobó la declaración unilateral de independencia, el conflicto con el Estado español ha tenido otro punto geográfico de referencia: Bruselas. No sólo porque las autoridades europeas se encuentran ahí y el movimiento nacionalista ha insistido en los últimos años en que su principal garantía para lograr la secesión sería el respaldo de la UE, sino también porque horas después de la declaratoria el presidente catalán, Carles Puigdemont, salió de Cataluña de manera furtiva para dirigirse a Bruselas acompañado de cuatro ex consejeros de su gobierno.

El ex gobernante catalán desarrolla su estrategia electoral y política desde la capital belga. Uno de los actos centrales de su campaña, de cara al 21 de diciembre, día de las elecciones autonómicas, era precisamente la manifestación que este jueves llenó las calles de Bruselas con más de 45 mil catalanes, según cifras de la policía belga.

La mayoría de los manifestantes llegaron a Bruselas por avión, en vuelos fletados por la Asamblea Nacional Catalana (ANC), la misma asociación civil que ha pagado las fianzas de políticos independentistas. Otras llegaron en autobuses que iniciaron el viaje desde el pasado martes, pagados por la misma instancia.

En su discurso Puigdemont arremetió contra las instituciones europeas y lanzó duras advertencias al gobierno español: Los intereses de determinados gobernantes que no se caracterizan por su honestidad. Cuando millones de personas nos manifestamos año tras año de manera pacífica, eso tiene que enorgullecer a Europa. Pero cuando los presidentes de entidades civiles son encarcelados y el gobierno también, y la Europa oficial se posiciona junto a Rajoy, pasan cosas como la de hoy en Bruselas. Y señaló de forma directa a los principales líderes europeos –como Jean Claude Juncker–, a quienes llamó “amigos de Rajoy.

“¿Han visto en algún lugar del mundo una manifestación así para apoyar a un criminal? Quizás es porque no somos delincuentes, sino demócratas. Queremos una Europa que escuche a sus ciudadanos, no sólo a sus estados, y que no tenga miedo de decir a sus gobernantes: ‘así no’.”

La líder de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Marta Rovira, también asistió a la protesta en Bruselas y mencionó en su discurso: hoy estamos en el corazón de Europa para que escuchen que seguimos tozudamente alzados, determinados a triunfar, el 21 de diciembre ganaremos un país para todo el mundo, más justo y más libre; a pesar de que el Estado español no juega limpio, porque les da miedo la democracia, porque saben perfectamente que volveremos a ganar.

El vicepresidente de la ANC, Agustí Alcoberro, apremió a Europa a que modifique su actitud y llame al Estado español a iniciar el diálogo que debe conducir a la consolidación de la República.

Desde Madrid, la responsable de responder a los independentistas fue la vicepresidenta del gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, quien advirtió: entre los manifestantes, unos serán españoles y otros no, los españoles deben recordar que gracias al DNI (documento nacional de identidad) del que disponen y a la Constitución han podido ir a Bruselas. Además, la Constitución permite la libertad de expresión y de manifestación y, al estar en Europa, los españoles se pueden mover libremente por el continente porque Europa es libertad y los impulsores del viejo procés quieren salir de ella.