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Miles toman las calles de España en demanda de “pan, trabajo y techo”

Manifestación en España

Al menos 5 mil personas participan en la manifestación de Madrid. Los inconformes, convocados por grupos sociales y sindicatos, critican el creciente deterioro de la situación económica y social. Foto Reuters

Armando G. Tejeda, corresponsal de La Jornada

Madrid. Bajo el lema “pan, trabajo y techo” se manifestaron este sábado miles de personas en 40 ciudades españolas bajo la convocatoria de las Marchas por la Dignidad, en las que se puso en evidencia el deterioro del país en los índices de bienestar y empleo, así como los severos estragos de los recortes de los servicios públicos. Durante la protesta se gritaron consignas contra el gobierno conservador del Partido Popular y su presidente, Mariano Rajoy, a quien exigieron renunciar por su mala gestión y los numerosos casos de corrupción que afectan su administración.

En esta capital tuvo lugar la mayor concentración, que reunió a más de 5 mil personas que, pese a la lluvia, recorrieron el centro de la ciudad convocados por movimientos sociales y sindicatos para protestar por el deterioro de la situación económica y social, que se agudiza desde el inicio de la crisis, en 2008. El subsecuente aumento de la pobreza y la precarización de empleos, situaciones que tienen a más de un tercio de la población en riesgo de exclusión social.

El único líder de la izquierda española que respaldó la protesta fue el coordinador general de Izquierda Unida (IU), Cayo Lara, quien advirtió que en España hay recursos suficientes pero “falta voluntad política, porque en estos años se ha incrementado el número de ricos y también el de pobres”.

A la protesta asistieron miles de militantes y afiliados de los sindicatos Comisiones Obreras, Unión General de Trabajadores, Partido Comunista de España, Izquierda Anticapitalista y el partido ecologista Equo. Durante el trayecto se exigió el incumplimiento de las exigencias de las autoridades europeas de restringir aún más las políticas y los servicios públicos. Demandaron una renegociación de la deuda pública española, una vez que los intereses de la misma está absorbiendo buena parte de los presupuestos y el gasto público. Y advirtieron que las movilizaciones seguirán y no cejarán en su demanda de “pan, techo y trabajo”.