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NSA ya no almacena datos, pero puede pedirlos a compañías

NSA

Michael Rogers, el director de la NSA, en una conferencia sobre seguridad nacional el 27 de octubre pasado en Washington. Foto Reuters

Por Afp

Washington. Es una victoria para Edward Snowden, quien reveló la amplitud del espionaje de la poderosa agencia de inteligencia estadunidense NSA: desde el domingo, la agencia ya no conserva los datos vinculados a los llamados telefónicos de los estadunidenses.

La revelación de Snowden en junio de 2013 de que los metadatos (horarios, duración, números de teléfonos) de los llamados se conservaban en los gigantescos ordenadores de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) provocó el estupor y la indignación entre muchos estadunidenses, preocupados por esa intrusión en sus vidas privadas.

En junio, el Congreso aprobó una ley que puso fin a la recolección de datos y creó un nuevo sistema que permite al organismo de inteligencia continuar accediendo, si fuera necesario, a los datos de los llamados de los estadunidenses con un mayor control de la justicia. Es decir que, a pesar de no disponer ella misma de los datos, la NSA puede, sin embargo, solicitarlos a las compañías telefónicas.

Para la NSA “no es el fin del mundo”, dijo Stewart Baker, un abogado especializado en ciberseguridad y vigilancia electrónica, que batalló en la web contra Snowden y en favor de la NSA.

La NSA seguirá teniendo la posibilidad de acceder a los metadatos concernientes a los llamados telefónicos de un sospechoso. Pero esas investigaciones serán “menos eficaces” y “tomarán más tiempo”, afirma.

De hecho, son escasos los que hoy lamentan el fin de ese programa de espionaje, convertido en uno de los símbolos de los desmesurados poderes de la NSA, dado que ésta jamás logró convencer de su eficacia.

Tras los atentados de París, el senador republicano Tom Cotton, apoyado por el precandidato presidencial republicano Marco Rubio, intentó sin éxito a último momento impugnar la ley aprobada en junio. Pero el intento fracasó.

“Estamos orgullosos de haber cumplido un papel en la creación del nuevo sistema”, destacaron el lunes en un comunicado común cuatro senadores republicanos y demócratas, que participaron en la elaboración de la reforma, entre ellos el presidente republicano de la comisión de Justicia de la Cámara de Representantes, Jim Sensenbrenner.

La reforma “mejora la protección de las libertades civiles (…) y suministra a los organismos de seguridad nacional las herramientas específicas para proteger a Estados Unidos”, destacaron.

La batalla contra el espionaje “no ha terminado”

Para las organizaciones de defensa de los derechos civiles, la batalla contra la intrusión de los servicios en la vida privada de las personas no ha concluido.

“El trabajo está lejos de haberse terminado si realmente queremos estar seguros de que nuestros datos no se recolectan violando la Constitución”, declaró Neema Singh Guliani, de la Asociación de Defensa de las Libertades Civiles (ACLU).

Las organizaciones tendrán en la mira al otro gran y controvertido programa de la NSA denunciado por Snowden, Prism, que realiza interceptaciones de las comunicaciones de gigantes estadunidenses como Microsoft, Yahoo, Google y Facebook. El programa se basa en una ley que expira en 2017.

“Es uno de los principales soportes de la vigilancia masiva de las comunicaciones electrónicas”, subraya la Electronic Frontier Foundation, una poderosa organización californiana de defensa de los derechos de los internautas.

A pesar de que la eliminación de la recolección de metadatos es una forma de reconocimiento de lo pertinentes que eran las alarmas lanzadas por Snowden, no parece que éste, refugiado en Rusia, vaya a recibir la clemencia de su país.

Tras los atentados de París, el director de la CIA, John Brennan, volvió a fustigar al ex consultor de la NSA. “Es inconcebible que se convierta en héroes” a personas que “no honraron su juramento” de proteger a su país, dijo.