Caen cuatro sujetos armados en Villas del Sol; uno disparó a policía
18 enero, 2015
Brasil y Holanda llaman a embajadores por ejecuciones en Indonesia
18 enero, 2015

Congreso de BC cuestiona concesión minera a Grupo México

Baja California

Preocupación entre casi 60 mil pobladores de la comunidad “El Arco”, ubicada en el área Natural Protegida de la Reserva de la Biósfera de El Vizcaíno y en la zona de amortiguamiento del Valle de los Cirios. Foto La Jornada Baja California

Antonio Heras / La Jornada Baja California

Mexicali, B.C. El Congreso de Baja California solicitó al gobierno estatal y a la Federación información sobre la concesión a favor del Grupo México, para explotar una mina de oro y cobre en la comunidad de “El Arco”, en la zona limítrofe con Baja California Sur, con una técnica altamente contaminante para las áreas naturales protegidas de la región.

Tras señalar que el Grupo México tiene un amplio y negro historial de incidentes y contingencias provocadas por negligencias y una actitud irresponsable, el diputado Alcibíades García Lizardi, del Partido Movimiento Ciudadano (MC), advirtió que la concesión se otorgó al grupo de Germán Larrea, considerado el segundo hombre más rico de México y uno de los principales beneficiados con la privatización del sector minero.

El legislador sostuvo que desde hace años el consorcio empresarial Grupo México tiene interés en extraer minerales de los yacimientos de cobre y oro con base en la explotación a cielo abierto, una “técnica minera altamente depredadora y contaminante de suelo, agua y aire”. Este proyecto tiene una expectativa de producción anual de 190 mil toneladas de cobre, así como de 105 mil onzas de oro.

El anuncio sobre la instalación, que se registraría a finales de 2014, destacó que generó preocupación e incertidumbre entre casi 60 mil pobladores de El Arco, ubicada en el área Natural Protegida de la Reserva de la Biósfera de El Vizcaíno y en la zona de amortiguamiento del Valle de los Cirios.

“Grupo México tiene un amplio y negro historial de incidentes y contingencias provocadas por negligencia y por una actitud irresponsable que ha provocado daños irreversibles al medio ambiente y afectado la salud de miles de personas en varios de los proyectos que ha emprendido en el país”, sostuvo García Lizardi.

El 6 de agosto de 2014, una falla en la operación de la mina Buenavista del Cobre, en Cananea, Sonora, propiedad de Grupo México, provocó el derrame de 40 mil metros cúbicos de sulfato de cobre acidulado al río Sonora, el cual abastecía de agua a siete municipios para consumo humano y actividades productivas. Con esta contingencia, 25 mil habitantes quedaron sin suministro de agua y la economía de miles de familias quedó arruinada.

Después, se descarrilló un tren de Ferromex, una empresa filial de Grupo México, que transportaba químicos tóxicos para comercializarlos en Estados Unidos, pero se derramaron 240 toneladas de sulfato de cobre acidulado a escasos metros del Río Santa Cruz, en Nogales, Sonora.

La solicitud del Congreso local es para que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y las secretarías de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (Semarnat) y de Economía (SE), a fin de que proporcionen los expedientes de las autorizaciones de impacto y riesgo ambiental del proyecto de El Arco, así como las concesiones mineras otorgadas por la coordinación general de minas a Grupo México y Mexicana del Arco, incluyendo las concesiones y perforación de pozos de agua.

Hace dos meses el diputado José Alberto Martínez solicitó información relacionada con este proyecto minero a la delegación de la Semarnat en Baja California, instancia que respondió que no existe ninguna solicitud de autorización en materia de impacto ambiental para la instalación y/o operación de alguna mina del Grupo México en esa parte de la península de Baja California.

Alcibiades García Lizardi advirtió que las autoridades federales y locales deberán estar alertas para exigir “las más estrictas garantías de seguridad a este consorcio empresarial o, en caso contrario, cancelar todo tipo de permisos y concesiones otorgadas para la exploración y explotación minera en la península”.

Datos de la dirección de minería del gobierno de Baja California señalan que la empresa realiza desde hace varios años trabajos de exploración, además que el estudio de factibilidad lo concluyó en 2010. A partir de ese año, la empresa filial del Grupo México destinó 56 millones de dólares para la compra de tierras en la zona.

A principios de este año solicitó a la Semarnat la autorización para la “perforación a diamante con recuperación de núcleo, para investigar a profundidad el comportamiento de la mineralización en la localidad de El Arco, Baja California”.