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Detenidos en Iztapalapa ex alcalde de Iguala y su esposa

Gustavo Castillo García

“Estaba cansado de esconderme; ya no aguantaba”: José Luis Abarca ■ Foto Reuters

Terminó la huida del ex alcalde de Iguala José Luis Abarca Velázquez y su esposa, María de los Ángeles Pineda Villa. Fueron detenidos por elementos de la Policía Federal en una vivienda de la colonia Santa María Aztahuacán, en la delegación Iztapalapa, en la ciudad de México.
Son señalados por el gobierno federal y la Fiscalía de Guerrero como los autores intelectuales de la desaparición de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero, el pasado 26 de septiembre, y también de la muerte de tres normalistas, la de una mujer que viajaba en un taxi y la de dos integrantes del equipo de futbol de tercera división Avispones de Chilpancingo, que fueron agredidos por policías de los municpios de Iguala y Cocula por órdenes del entonces alcalde.
La madrugada de ayer, elementos de la División de Inteligencia de la Policía Federal, encabezados por el comisionado Francisco Galindo Ceballos, ingresaron al filo de las 2:30 horas a la vivienda que se localiza en el número 50 de la calle Cedro y aprehendieron, sin disparar un solo tiro, a la pareja más buscada por el gobierno federal desde hace 34 días.
Hacía apenas unos días que Abarca Velázquez y su esposa habían llegado a ese domicilio de una de las colonias de mayores índices delictivos en la capital del país. La vivienda, que aparentemente estaba abandonada, se las prestó Noemí Berumen Rodríguez, amiga de la hija del ex alcalde.
José Luis Abarca y María de los Ángeles dormían en un colchón inflable. Junto a él estaban dos maletas –narraron funcionarios federales–; una grande, de color rosa, con la ropa y efectos personales de su esposa. La otra, pequeña, de color negro, que no pesaba ni 10 kilos, contenía las prendas del ex alcalde.
Eran las dos y media de la mañana cuando entraron los agentes federales al inmueble sin que sus ocupantes se dieran cuenta. A gritos fueron despertados, y “sobresaltados vieron que estaban rodeados por policías”.
Pineda Villa se levantó y nunca perdió lo altanera. Cuando los agentes la tomaron del brazo para sacarla de la vivienda de dos niveles, en la que solamente tenían una mesa de plástico para cuatro personas y encima de ella algunas manzanas, gritó: “¡ya déjenme, qué se creen!”
Los policías la sometieron de inmediato y le colocaron un juego de esposas. Tomada de los brazos, fue llevada hasta una patrulla.
Los funcionarios entrevistados señalaron que José Luis Abarca se mostró pensativo. “Ni opuso resistencia”, dijeron.
Cuando ya estaban en la patrulla de la Policía Federal, Abarca Velázquez y su esposa “estaban pálidos y asustados. Él dijo que ya estaba cansado de estarse escondiendo, que ya no aguantaba”.
Antes de las cuatro de la mañana la llamada pareja imperial fue puesta a disposición de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido), y fue sometida a exámenes médicos y periciales para constatar que no habían sido golpeados y que ellos eran en realidad los más buscados actualmente por el gobierno federal.
En ese contexto, decenas de padres de familia de los 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa que se encuentran desaparecidos llegaron a la sede de la Procuraduría General de la República (PGR) y sostuvieron un encuentro de más de 40 minutos con el titular, Jesús Murillo Karam, así como con el encargado de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS), Monte Alejandro Rubido.
Luego de esa reunión –de la que nadie del gobierno federal informó sobre los resultados–, el titular de la PGR encabezó un encuentro con los medios de comunicación, en el que no aceptó preguntas. Solamente cedió el micrófono para que el titular de la CNS también hiciera algunas declaraciones.
Murillo Karam dijo a los medios: “los invitamos a esta reunión para informarles de los detalles de la detención”. Confirmó que la Policía Federal realizó el operativo a las 2:30 horas y que se llevó a cabo en la delegación Iztapalapa.
Dio a conocer que de manera simúltanea al cateo en el que fueron detenidos José Luis Abarca y su esposa se llevó a cabo otro operativo “en la misma delegación, en el que fue detenida Noemí Berumen Rodríguez, quien está siendo relacionada a esta investigación por el delito de encubrimiento, al prestar auxilio a los presuntos delincuentes”.
El titular del Ministerio Público Federal aseguró que las detenciones fueron “el resultado de trabajos de inteligencia desplegado por las instituciones del gabinete de seguridad del gobierno de la República, y se llevaron a cabo mediante herramientas tecnológicas de inteligencia, análisis de fuentes abiertas, de campo y de gabinete, y recolección de datos que fueron procesados por el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen)”.
Murillo Karam señaló que los detenidos fueron puestos a disposición de la Seido y que estaban rindiendo su declaración ministerial.
Añadió que “las investigaciones continúan avanzando de manera importante. Espero que en los próximos días, en pocos próximos días, podamos darles una información mayor y más profunda”, pero no dio ningún avance del paradero de los 43 normalistas desaparecidos.
En tanto, Monte Alejandro Rubido reveló que desde que José Luis Abarca solicitó licencia como alcalde se inició su búsqueda con base en el listado de bienes de él, su esposa y en general sus familiares cercanos, tanto en Guerrero como en otras entidades.
Ello se “complementó con un diagrama de vínculos de familiares, amigos y socios, para establecer una lista de aproximación a los objetivos, con base en las investigaciones. Hay que precisar que las dos ciudades donde existía mayor posibilidad de encontrarlos eran Monterrey y el Distrito Federal.
“Se empezó en esa lógica a montar discretas vigilancias y seguimiento a las personas que entraban y salían de los domicilios de los inmuebles identificados. En este seguimiento fue que empezó a cobrar relevancia el nombre de Noemí Berumen Rodríguez, por lo cual también se le dio seguimiento” y ello permitió ubicar “tres domicilios, ubicados todos ellos en la delegación Iztapalapa”.
El operativo para la captura estuvo a cargo de “tres grupos de trabajo, integrado cada uno por 20 elementos de la Policía Federal y agentes del Ministerio Público”, dijo Rubido García.
Murillo Karam concluyó el encuentro con la prensa señalando: “esta es una reunión informativa, les repito; en muy pocos días tendremos una nueva reunión donde les podré dar mayor información por ser este un caso del interés de todos, del Gobierno y de la ciudadanía vamos a tenerlos muy informados de cómo va la investigación”.