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Filtración de Wikileaks: TISA perjudicaría a empresas nacionales

wikileaks

Por Tania Molina Ramírez

Wikileaks filtró a La Jornada un nuevo paquete de borradores del Acuerdo sobre el Comercio de Servicios (TISA), negociado en secreto por los gobiernos de 24 países -entre ellos México- y la Unión Europea.

Las naciones que participan en las negociaciones representan dos tercios del PIB global y 70 por ciento del comercio en servicios.

Estos documentos revelan que las Partes buscan desregular el sector servicios, lo cual podría afectar a empresas locales que hoy son favorecidas. También podría ir contra regulaciones impuestas bajo criterios que podrían ser consideradas, bajo el TISA, como no-objetivas o no-razonables.

De aprobarse el TISA en su versión filtrada, tampoco permitiría que se favorezca a empresas nacionales en la adjudicación de contratos relacionados con adquisiciones gubernamentales.

El impulso por desregular el sector de servicios parecería ir ganando terreno. A diferencia del pasado borrador del anexo en regulación nacional -fechado en febrero de 2015 y también filtrado a La Jornada por Wikileaks-, gobiernos que en ese momento se oponían a algunas de sus propuestas, ahora lo están “considerando”.

Según un análisis publicado por Wikileaks, “Walmart dijo al Representante Comercial de Estados Unidos que TISA debería eliminar ‘restricciones en el tamaño de las tiendas, su número o posición geográfica’ y ‘restricciones mercantiles’” (tabaco, alimentos, farmacéuticos, entre otros).

En este mismo anexo se usan términos subjetivos como “razonable” y “criterios objetivos y razonables”. Por lo tanto, bajo el pretexto de que un gobierno no está usando “criterios objetivos y razonables”, podría ser restringidas sus decisiones, a pesar de no estar discriminando a proveedores de servicios.

Wikileaks ejemplifica lo anterior con el caso de Vancouver y las nuevas regulaciones que tienen que ver con los dispensarios de marihuana. Estas reglamentaciones podrían violar los “criterios objetivos y razonables” establecidos en el TISA.

El anexo también establece que las decisiones de las autoridades deben ser “imparciales respecto a todos los solicitantes”. Wikileaks advierte que esto implica que si hay criterios que favorecen a empresas pequeñas o de minorías o sin fines de lucro, otros podrían alegar que es imparcial.

Más aún, algunas delegaciones promueven una cláusula que permitiría que empresas cuestionen regulaciones que consideren “innecesariamente pesadas”.

Wikileaks

Naciones participantes en el TISA.

En el borrador del anexo sobre transparencia, fechado el 22 de abril de 2015, se requiere que los gobiernos no sólo publiquen las medidas que ya existentes, sino que además den a conocer por adelantado aquellas que entrarán en vigor  y ofrezcan “a las personas interesadas y a las otras Partes, una oportunidad razonable para comentar acerca de tales medidas propuestas”. La Unión Europea sostiene que debería decir “toda Parte puede” (dar a conocer las medidas), pero Estados Unidos quiere que diga “debe”.

Sanya Reid Smith, consejera legal de la Red del Tercer Mundo (Third World Network), a petición de Wikileaks, escribió un análisis sobre el borrador del anexo de adquisiciones gubernamentales. Reid alerta que el borrador propone una “extrema liberalización de las adquisiciones gubernamentales”, la cual “socavaría las políticas gubernamentales” de algunos países que intentan promover sus empresas nacionales y fomentar el empleo local, mediante esas políticas. Sigue: “También es probable que socave las políticas en apoyo a las empresas nacionales micro, pequeñas y medianas”.

Reid pone un ejemplo: El gobierno canadiense tiene una política que establece que todos los contratos valuados en más de 5 mil dólares, que podrían beneficiar a pueblos originarios, sólo están abiertos a ser solicitados por proveedores de pueblos originarios, siempre y cuando cumplan con los requisitos. Esta política podría verse afectada por el TISA.

Además, Reid alerta que, a diferencia de otros tratados comerciales, el borrador del TISA no establece el tamaño del contrato a partir del cual se abre una licitación. O sea, hasta los contratos más pequeños pueden ser adquiridos por extranjeros, en perjuicio de las mini-empresas locales, y por lo tanto del empleo local.

El borrador establece que los gobiernos deben dar un trato igual a empresas extranjeras y nacionales, por lo tanto, para el caso de las adquisiciones gubernamentales, Reid pone el ejemplo de México: En 2011, 48 por ciento de las adquisiciones gubernamentales registradas en CompraNet sólo estuvieron puestas a disposición de mexicanos. Si el TISA se aprueba con su redacción actual, México ya no podría disponer esos contratos sólo para los mexicanos.

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Caricatura publicada por Wikileaks en su sitio de Internet.

Los documentos de TISA filtrados por Wikileaks incluyen uno central, que ofrece la estructura de todo el acuerdo y ocho anexos relacionados con servicios financieros, telecomunicaciones, regulación nacional, transparencia, adquisiciones gubernamentales, comercio electrónico, transporte marítimo y movimiento de personas.

El texto central es descrito por sus redactores así: “Incluye todas las propuestas relacionadas con el marco del acuerdo”, con excepción de aquellas concernientes con “nuevas y mejoradas disciplinas” y “provisiones institucionales”, como la resolución de disputas.

En ese borrador central, se propone que todas las naciones participantes den el mismo trato a empresas nacionales y extranjeras: “Respecto a cualquier medida abarcada por este acuerdo, cada una de las partes acordarán, inmediata e incondicionalmente, brindar a los servicios y los proveedores de servicios de cualquiera de las partes, un trato no menos favorable que el que le otorga a los servicios y proveedores de servicios de cualquier otro país”.

***

Las pláticas sobre el TISA iniciaron en 2012, y se originaron por el estancamiento de las negociaciones en materia de servicios en el marco de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

El contenido de los borradores no podrá hacerse público hasta cinco años después de que entre en vigor o, en caso de que fracase, cinco años después de que finalicen las negociaciones.

Hace unas semanas, Wikileaks ya había filtrado a La Jornada, en exclusiva para México, borradores del TISA. Esta filtración se da en el contexto de que el 24 de junio, el Senado estadunidense voto a favor del mecanismo de fast-track para la aprobación de acuerdos comerciales. Esto implica que los legisladores sólo podrán votar si aprueban o no un tratado, pero no podrán realizarle enmiendas.

“Es indignante que nuestros gobiernos electos democráticamente no nos dicen qué leyes están redactando. ¿A qué ha llegado nuestra democracia si la comunidad debe depender de Wikileaks para enterarnos de lo que nuestros gobiernos hacen en nuestro nombre”, dijo Rosa Pavanelli, secretaria general de la red Internacional de Servicios Públicos (PSI), sobre la pasada filtración, hace un mes.

Pavanelli también afirmó: “Un anexo sobre transparencia, que exige a los gobiernos proveer información útil a las empresas, que es negociado a espaldas de la población, revela para cuáles intereses se realizan estos acuerdos”.