Trasladan a Elba Esther Gordillo de hospital privado al de Xoco
22 enero, 2016
Caída del crudo no detendrá la reforma energética: Peña
22 enero, 2016

Guerrerenses que buscan a familiares desaparecidos temen perder la vida

Hallazgo de fosa en Carrizalillo, Guerrero, el 12 de noviembre de 2015. Foto Reuters

Por Fabiola Martínez

Familiares de desaparecidos en Guerrero –especialmente de la región de Iguala y municipios aledaños– se reunieron ayer con funcionarios federales en seguimiento a una recomendación de protección a víctimas emitida por el Comité de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

En su opinión, el operativo federal de seguridad aplicado en aquella entidad no ha funcionado. Afirman que hay más de 400 casos recientes en impunidad; de ese grupo sólo están registradas ante el Ministerio Público 210 denuncias, debido al miedo a represalias de los criminales.

Según Mario Vergara Hernández, del colectivo Los otros desaparecidos de Iguala, hay reconocimiento de la autoridad federal en cuanto a que Guerrero constituye una región de alto riesgo. ‘‘Iguala es una zona muy caliente. Ya no pedimos justicia porque hemos visto que eso no existe en México; tan sólo queremos (ubicar) a nuestros familiares’’, dijo.

‘‘Nosotros –añadió– como familia de desaparecidos vivimos horas extras, porque en cualquier rato nos matan’’. Subrayó que los desaparecidos de Guerrero no se limitan a los 43 estudiantes de Ayotzinapa.

El grupo de familiares, quienes han emprendido una búsqueda en fosas clandestinas, acudió a la Secretaría de Gobernación acompañado de integrantes de organizaciones civiles atentas a este tema. Por parte del gobierno asistió Sara Irene Herrerías, titular de la Unidad de Derechos Humanos, así como representantes del gobierno de Guerrero y de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas.

‘‘Han matado a muchas familias por buscar a sus desaparecidos; apenas hace unos meses asesinaron a un compañero de Chilapa. Hace un par de díasejecutaron a una compañera en el estado de México. Decimos: ¿y ahora quién sigue? Es por eso que tenemos mucho miedo’’, expresó Vergara, quien busca a su hermano Tomás Vergara, secuestrado el 5 de julio de 2012, en Huitzuco.

El año pasado (2015), dijo, fue el más violento de Guerrero, con más muertos. Cifras compiladas por Gobernación indican que en ese año se interpusieron en esa entidad 2 mil 16 denuncias de homicidio doloso, 81 de secuestro (de un total nacional de mil 53), mientras que en desaparecidos hay un recuento histórico de 859 personas no localizadas tan sólo en esa entidad.

‘‘Es por eso que nosotros pedimos protección a instancias internacionales como la ONU, por el alto riesgo que significa estar buscando a nuestros familiares y por vivir en esa zona, en el estado de Guerrero’’, señaló.

En este colectivo participan víctimas de Puebla, Morelos y de los municipios guerrerenses Taxco, Cocula, Huitzuco, Acapulco, Chilpancingo, Chilapa, Teloloapan, Apaxtla, entre otros. Los casos son tanto de secuestros como delevantones y desaparecidos.

‘‘Estamos en el olvido; tal parece que el gobierno sólo tiene 43 desaparecidos (los normalistas de Ayotzinapa).’’

Hallazgo de fosa en Carrizalillo, Guerrero, el 12 de noviembre de 2015. Foto Reuters

Hallazgo de fosa en Carrizalillo, Guerrero, el 12 de noviembre de 2015. Foto Reuters