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La violencia aleja de México a estudiantes de cursos de verano

jóvenes juventud rescate de espacios

Por Laura Poy Solano y Arturo Sánchez

México fue desplazado como el principal destino académico en América Latina para jóvenes estadunidenses. De 2005 a 2015, el número de quienes cursaron sus estudios cayó 62.8 por ciento, pues en el periodo 2005-2006 se registraron 10 mil 22 alumnos, mientras en el ciclo 2012-2013 la cifra fue de 3 mil 730.

En la última década, marcada por la violencia del narcotráfico, el país pasó del sexto al lugar 15 en el listado de los polos más importantes de atracción estudiantil para Estados Unidos, mientras Costa Rica se elevó a la séptima posición entre las naciones con el mayor número de alumnos de ese país.

Sergio Alcocer Martínez de Castro, quien hasta hace 10 días ocupaba la Subsecretaría para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores, cargo que dejó para contender por la rectoría de la UNAM, reconoció que la seguridad es uno de los factores que han impactado en la baja demanda de estudiantes estadunidenses en México.

En entrevista con La Jornada, destacó que existe un ingrediente que ha sido el tema de la seguridad, mal interpretada y poco conocida. Se generaliza una situación de algunas regiones a todo el país. Entonces, es necesario subsanar ese factor con más información y datos objetivos.

En el reporte Open Doors 2014, elaborado por el Instituto de Educación Internacional de Estados Unidos, que depende del Departamento de Estado, México se ubica entre las naciones que mantienen un descenso en el número de jóvenes que optan por estudiar en sus aulas, mientras Costa Rica, Argentina y Brasil son más atractivos para ellos.

De hecho, de 8 mil 775 alumnos estadunidenses que llegaron a México del curso 2004 sólo hay 3 mil 730 en 2014, es decir, 5 mil jóvenes menos en una década.

El informe subraya que esto se agudizó en el ciclo 2010-2011, cuando México perdió 41.8 por ciento de los alumnos estadunidenses, al pasar de 7 mil 157 estudiantes en 2010 a 4 mil 167 un año después.

De acuerdo con el informe más reciente, 289 mil 408 estadunidenses estudian fuera de su país. De ellos, cerca de 16 por ciento (45 mil 473) lo hacen en América Latina, segunda región de destino en importancia a escala mundial.

Del total de estudiantes estadunidenses, 1.2 por ciento eligieron viajar a México, cifra menor a la del ciclo 2008-2009, cuando fue de 2.8 por ciento.

En contraste, las naciones con mayor demanda son Reino Unido (36 mil 210 estudiantes), que se mantiene en el primer lugar de las preferencias, seguido de Italia (29 mil 848), España (26 mil 281), Francia (17 mil 210) y China (14 mil 413).

El informe advierte que la movilidad estudiantil hacia México enfrenta una declinación potencial, con una caída de 8 por ciento promedio anual, mientras Costa Rica creció 9 por ciento, Brasil 17 por ciento, Ecuador 15 por ciento y Perú 10 por ciento.

Movilidad en México

Con cifras del Mapa interactivo de la movilidad estudiantil, elaborado por la Organización de Naciones Unidas, en el mundo hay 4 millones de estudiantes que se forman fuera de sus países de origen, de los cuales 1.4 por ciento proceden de América del Norte y 0.9 por ciento de América Latina.

En el caso de México la estadística 911 de Educación Superior, elaborada por la Secretaría de Educación Pública, reporta que entre los ciclos 2011-2012 y 2013-2014 el número de estudiantes extranjeros en México para cursar una licenciatura, especialidad o posgrado pasó de 56 mil 855 a 37 mil 896, es decir, 33.3 por ciento menos.

Sin embargo, hasta ahora las dependencias e instituciones de educación superior que imparten cursos a extranjeros no han generado una base de datos única.

Así, la Dirección Adjunta de Posgrado y Becas del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) reportó que hasta diciembre de 2014, 2 mil 446 extranjeros estudiaban en universidades y centros de investigación. De ellos, mil 269 cursaban doctorado, mil 134 maestría y 43 una especialidad.

De éstos, 983 optaron por alguna institución o centro de investigación en el Distrito Federal, mientras Baja California se ubica en el segundo estado en demanda, con 148 estudiantes de otros países.

Entre las entidades con menos demanda se ubican Guerrero e Hidalgo, con cuatro alumnos, respectivamente; Durango (6), Tabasco (8), Chihuahua (11), Zacatecas (16) y Tamaulipas (20).

Inseguridad, pérdida de mercado

Alma Maldonado, profesora del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) del IPN, y coordinadora de la Encuesta nacional de movilidad estudiantil internacional de México 2013-2014 Patlani, señaló que el país mantiene su caída en la preferencia de estudiantes extranjeros.

En definitiva, sí nos ha afectado el tema de la seguridad, de la imagen. Esto se refleja mucho también en cuanto a la firma de convenios de intercambio de México con otras instituciones. En nuestro caso cuesta trabajo porque los convenios de movilidad normalmente son recíprocos, pero cuando se tiene que negociar el problema es que si no somos un país de fuerte atracción para los estudiantes, entonces las instituciones (extranjeras) no están dispuestas a negociar.

En el caso de los que venían a aprender español, y que por décadas optaron por México, también ha descendido. Las acciones de mercadotecnia de otras naciones de habla hispana, como Costa Rica y Argentina, incluyen promocionarse como países seguros, porque ya detectaron que es un mercado que perdimos.

En entrevistas por separado, Maldonado y Sylvie Didou, especialistas de la Dirección de Investigaciones Educativas (DIE) del Cinvestav, advirtieron que ante las condiciones de violencia e inseguridad que afectan a gran parte del territorio, otras naciones están aprovechando el mercado que perdió México.

Didou destacó que desde la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994, México vinculó su internacionalización educativa con la movilidad estudiantil, que sólo es un eje, quizá el más visible y cuantificable, de un proceso mucho más complejo.

Agregó que el sistema carece de estadísticas y controles precisos de quienes vienen, pero también de los nacionales que se van a otros países. Agregó que no se sabe si estos últimos se gradúan o regresan para laborar en la academia o en el sector privado y si forman parte del Sistema Nacional de Investigadores.

Maldonado sostiene que el impacto de esta pérdida de alumnos del exterior se puede detectar también en las universidades privadas, donde existe una caída brutal en la matrícula de dicha población estudiantil.