UASLP proyectó a estudiantes la filosofía de valores del Guru Prasad Swami
27 septiembre, 2015
Amorales
Carlos Amorales lleva su ‘Nube negra’ a Canadá
27 septiembre, 2015

Lamenta obispo de San Cristóbal violencia en desalojo

obispo

El obispo Felipe Arizmendi pidió a los pobladores inconformes que se manifiesten, “pero no con violencia”. Foto Elio Henríquez

obispo

El obispo Felipe Arizmendi pidió a los pobladores inconformes que se manifiesten, “pero no con violencia”. Foto Elio Henríquez

Por Elio Henríquez, corresponsal

San Cristóbal de Las Casas, Chis. El obispo de la diócesis local, Felipe Arizmendi Esquivel, lamentó que un policía estatal haya muerto y siete más resultaran lesionados de bala durante el desalojo de más de mil 500 indígenas que mantenían bloqueada la carretera de cuota San Cristóbal-Tuxtla Gutiérrez.

En entrevista con los medios de difusión, refirió que su “preocupación mayor es por los días que vienen, porque si eso está pasando ahorita, prevemos que el primero de octubre será quizá más complicado en varios de los municipios”, por la toma de posesión de los nuevos cargos en los ayuntamientos.

“Nosotros teníamos programadas para esos días algunas actividades que hemos tenido que suspender, pues en varios lugares nos han avisado que habrá conflictos”, añadió.

Pidió a los pobladores inconformes que se manifiesten, “pero no con violencia, ni palos, ni piedras y mucho menos con armas” de fuego.

Policías estatales y federales desarmados desalojaron la madrugada del sábado a más de mil 500 indígenas priístas de Chamula y otros municipios que mantenían bloqueada la carretera de cuota que comunica a esta ciudad con la capital del estado en protesta por la “imposición” de autoridades municipales pertenecientes al Partido Verde Ecologista de México (PVEM).

El saldo fue de un agente muerto y otros siete lesionados de bala.

“Me ha dolido, entristecido y preocupado lo que está pasando como consecuencia de la inconformidad con los resultados electorales, porque todos quieren un lugar en el poder, en los ayuntamientos.

“Y los pueblos tienen derecho a luchar por lo que consideran justo, a manifestarse y pedir, e inclusive a exigir porque no se pueden acallar los justos derechos”, expresó, después de la misa que ofició este mediodía en la catedral.

Lo que no se puede aceptar, abundó Arizmendi Esquivel, “es la violencia de ninguna parte, porque no sólo algunos se pueden quejar de la violencia represiva, ya que también está la violencia ofensiva y obviamente violencia se contrapone con violencia y eso es muy lamentable”.

Señaló que él y el obispo coadjutor, Enrique Díaz Díaz, “teníamos que ir a Tumbalá (en el norte del estado) y hemos tenido que suprimir nuestra ida; teníamos una reunión del consejo diocesano de economía y también hemos tenido que suspenderla en previsión de que pudieran pasar serios problemas en otras partes”, a causa de la inconformidad con los resultados de las elecciones del 19 de julio pasado.