violencia desaparición propuesta de reparación enfrentamientos Cuajinicuilapa , pensiones ,
Gil Zuarth descarta fast track en el Senado
18 noviembre, 2015
Dilma
Dinero: París: ¿quién dio el dinero a los terroristas?
18 noviembre, 2015

Pide el dirigente de Encuentro Social a políticos leer la Biblia

violencia desaparición propuesta de reparación enfrentamientos Cuajinicuilapa , pensiones ,

Roberto Garduño y Enrique Méndez

El dirigente del Partido Encuentro Social (PES), Erik Flores Cervantes, utilizó la Cámara de Diputados para pedir a los políticos leer la Biblia y regir su actuación pública en la fe. Incluso, planteó una reconciliación religiosa. “¡Queremos líderes políticos temerosos de Dios!”, clamó.
En contraste con el objetivo del partido que dirige y de que al tomar protesta como diputado federal juró guardar la Constitución y sus leyes, en un foro sobre tolerancia religiosa expresó: “Fue muy mala idea sacar a Dios de la vida pública de nuestro país”.
Flores Cervantes hizo público su cristianismo, y exclamó: “¡Sí queremos que haya un lugar para Dios en la vida pública de nuestro país!”
Aun cuando desde el sexenio de Carlos Salinas de Gortari se reformó el artículo 130 constitucional para dar personalidad jurídica a las asociaciones religiosas, pero también para no permitir la promoción política desde las iglesias, sostuvo que en México no hay libertad para que las personas puedan expresar sus creencias.
Desde la constitución del PES se vinculó a ese partido político con las iglesias no católicas del país. Este martes, Flores Cervantes dijo que no hay miedo de confesar “abiertamente nuestro credo”.
Como parte de su intervención en la Cámara, el PES negocia con los partidos Revolucionario Institucional y Verde Ecologista de México, con los que se alió desde el comienzo de la legislatura, constituir una comisión ordinaria “de la familia”, desde la que pretende promover el cristianismo con cargo al presupuesto de la cámara.
El dirigente partidista se dijo víctima desde la infancia por ser cristiano. Relató que desde pequeño los vecinos no permitieron a sus hijos jugar con él, porque practicaba “una creencia religiosa distinta”. Después aseveró que en las islas de Ciudad Universitaria fue rechazado por tener un grupo de estudio bíblico, y que una vez en el gobierno no le dieron un cargo por su religión.
Ahora, como diputado federal, que recibe un salario de uno de los tres poderes de la Unión y actúa como dirigente de un partido con financiamiento público, sostuvo que “la única manera de traer convicción y valores a la gente que toma decisiones en este país es teniendo respeto a Dios”.
Expuso que no todos los integrantes del grupo legislativo y de la dirigencia son cristianos. “También hay católicos”, apuntó.
Al foro, el diputado invitó a líderes de organizaciones cristianas para referirse a la intolerancia religiosa en comunidades de Michoacán, Hidalgo y Chiapas.

JSL
JSL