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Rector de la UNAM lamenta recorte presupuestal en ciencia

La UNAM,realizó una tabla periódica monumental en la facultad de Química, en Ciudad Universitaria. Foto: Jesús Villaseca

Arturo Sánchez Jiménez

Sábado 2 de marzo de 2019. El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Enrique Graue Wiechers, lamentó ayer la baja que sufrió el presupuesto federal destinado a la ciencia y señaló que para no comprometer el futuro del país, la inversión en investigación de frontera no debe disminuir.

Graue planteó que en las próximas semanas, cuando la Cámara de Diputados abra las mesas de discusión sobre la ley en la materia, la UNAM insistirá en que es importante el fortalecimiento del sector científico.

En la ceremonia del Año Internacional de la Tabla Periódica de los Elementos Químicos dijo que la universidad trabajará de la mano con la Academia Mexicana de Ciencias para que no vuelva a ocurrir una disminución en los recursos.

“No dudo que se requieran ajustes y nuevos dinamismos en el sector, pero la investigación de frontera –tanto básica como aplicada– no debe disminuir”, señaló.

Acompañado del mexicano premio Nobel de Química 1995, Mario Molina, Graue celebró que se dedique este año a la tabla periódica, que representa el acopio de conocimientos científicos, su ordenación, las fronteras del saber, así como los nuevos retos y oportunidades.

La clasificación de los elementos químicos es producto del conocimiento acumulado, de la ciencia en constante evolución que difunde la vanguardia del saber y todas ellas son funciones propias a la UNAM, la mejor casa de estudios superiores de Iberoamérica, expuso.

Retos para mejorar la vida

En el auditorio Alfonso Caso, el rector insistió en que el avance de las ciencias químicas nos ha permitido alimentarnos y tener mejor salud; advertir los riesgos que entraña el desarrollo y la industrialización desenfrenada, así como sus efectos, por ejemplo, en el cambio climático.

De esta rama del conocimiento, prosiguió, depende también nuestro futuro en un mundo sostenible, pues habrá que encontrar nuevos mecanismos para conservar el agua, desarrollar combustibles y energías limpias, influir en la seguridad alimentaria, crecer en alimentos y dispositivos médicos más efectivos, descubrir materiales con mayor resistencia y eficaces.

En tanto, Mario Molina compartió anécdotas de su época de estudiante en la facultad, cuando se ubicaba en Tacuba. Una de sus primeras tareas fue hacer una tabla periódica. Él profundizó sobre por qué ordena de esa manera los elementos e hizo dos diseños al respecto, pero se trataba de hacer una tabla bonita, en colores.

La enseñanza de esta disciplina, agregó, ha cambiado enormemente: a principios del siglo XX apenas se aceptó la existencia de átomos y moléculas, lo que hoy resulta incuestionable; además, se ha logrado un gran avance con aportaciones de la física y mecánica cuántica.

Una de las tareas importantes que tenemos en la universidad es seguir avanzando, asegurarnos de incorporar la ciencia y la educación modernas, basadas en discutir, entender, hacer cosas, y no en memorizar. Todo eso es importante para la juventud. Espero que las viejas generaciones podamos tener una influencia en las nuevas, pues el futuro es extraordinario.

 

JSL
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