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Recurrente violación de garantías en penales: CNDH

garantías

Por Emir Olivares Alonso

México, DF. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) presentó este miércoles el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2014, en el cual se hace un análisis y balance de la situación que viven las personas recluidas en cárceles federales, estatales y militares.

El organismo nacional, presidido por Luis Raúl González Pérez, encontró que en estos espacios penitenciarios es recurrente la violación a las garantías fundamentales.

El estudio se hizo sobre una muestra de los 130 centros estatales penitenciarios más poblados del país -varoniles, mixtos y femeniles-, cuya población al 31 de diciembre del año pasado era de 195 mil 329 de internos e internas; también se visitaron 20 prisiones federales y algunas militares.

La CNDH encontró que la violencia al interior de estos espacios de reclusión se relaciona con diversos factores derivados de las condiciones de sobrepoblación y hacinamiento y en las deficiencias en las acciones para prevenir este tipo de incidentes. En el periodo del 1 de enero al 31 de diciembre de 2014 se dieron mil 737 situaciones de violencia al interior de las cárceles, 993 en centros estatales, 740 en los federales y 4 en prisiones militares.

El diagnóstico del organismo refiere que en los centros federales visitados se observó que no hay suficiente personal para garantizar la seguridad interna, este “grave hecho” se detectó en 49 de los 20 centros federales analizados.

Otro tema de relevancia e incidencia frecuente en las cárceles federales es el que está relacionado a la falta de actividades laborales y de capacitación para el trabajo, así como para las labores educativas y deportivas. Esta situación se ubicó en 15 de las veinte cárceles visitadas.

Los expertos de la CNDH acreditaron situaciones de riesgo para garantizar el trato digno a los internos durante su ingreso y estancia, ya que en 13 centros hay reclusos que permanecen por casi 20 horas en su celda de manera cotidiana; además, en 15 de estas cárceles se detectó un gran número de casos en que los reclusos son internados en penitenciarías lejos de sus domicilios, “lo que provoca deficiencias en la vinculación con el exterior, dadas las escasas oportunidades para recibir visitas”.

En lo que toca a las cárceles estatales, la CNDH encontró también gran deficiencia de actividades laborales, de capacitación para el trabajo, educativas y deportivas. Asimismo hay sobrepoblación y hacinamiento, deficiencias en la clasificación entre procesados y sentenciados e insuficiencia de programas para la prevención de adicciones y de desintoxicación voluntaria.

Además, en 81 de los 130 centros penitenciarios visitados hay “áreas de privilegios para algunos internos que ejercen violencia y control sobre el resto de la población”.

También se ve vulnerado el derecho a la salud de los prisioneros, pues en 54 cárceles estatales se observaron deficiencias en los servicios médicos, particularmente insuficiencia de medicamentos, de material de curación e instrumental, de personal para atenderlos, lo que es particularmente grave tratándose de mujeres.

En cuanto a las prisiones militares, el problema más recurrente que se observó fue el relativo a la falta de actividades laborales y de capacitación para el trabajo, lo que a juicio de la CNDH “dificulta la adecuada reinserción social”.