Inmigrante mexicano demanda a la policía de Chicago
11 Julio, 2017
Increpan en un restaurante a embajador venezolano en la ONU
11 Julio, 2017

Sin Consulta Indígena, no habrá renegociación del TLC

pueblos indígenas

Fotografía: César Rivera.

Jaime Martínez Veloz

El día de ayer el Señor Donald Trump volvió a la carga, haciendo gala de su estilo pendenciero y amenazante, señalando que si no hay renegociación total del Tratado de Libre Comercio, Estados Unidos se retirará para siempre.

Frente a esta nueva bravuconería revisemos los impactos en México del tan famoso y llevado Tratado de Libre Comercio.

Es cierto que el TLC permitió a México colocarse como un país relevante en las cadenas productivas globales de valor, como el primer exportador de manufactura de América Latina.

La entrada en vigor del TLC hace más de dos décadas fue la plataforma para convertir a la economía de México en la decimosexta potencia exportadora del mundo, pero no ayudo a abatir la pobreza que se vive actualmente en el país.

“Estábamos mejor, cuando estábamos peor” (Refrán Popular)

Sin embargo, a pesar de que se citan los miles de millones de dólares netos en comercio binacional como prueba del éxito del acuerdo, gran parte de la actividad comercial es intra-firma e intra-industria, con un monto realmente reducido de comercio real en bienes y servicios producidos por medianas y pequeñas empresas, las cuales generan la mayor parte del empleo.

Es decir las supuestas ganancias no ingresan a la economía mexicana y no han tenido ningún resultado positivo en elevar los índices de Desarrollo Humano.

México sigue siendo teniendo la misma cantidad de personas en Pobreza que antes de la entrada del TLC en vigor, con otros componentes graves que no existían en 1994 en los niveles y las dimensiones con que se presentan en la actualidad.

La inseguridad, la proliferación de grupos del crimen organizado, el deterioro del tejido social, la contaminación del medio ambiente por la utilización masiva de químicos en las industrias extractivas y un Estado Mexicano con menos recursos financieros, jurídicos, políticos y sociales, para cumplir con sus responsabilidades que le asignan las leyes para garantizar los compromisos republicanos a los que está obligado.

¿Quiénes fueron los ganadores del TLC?

Los grandes corporativos han sabido utilizar el marco comercial del TLC para integrar sus cadenas productivas, pero las pequeñas y medianas empresas continúan en desventaja porque no cuentan con la flexibilidad de desplazamiento, la capacidad financiera, las redes productivas integradas, o los incentivos comerciales rentables con una envergadura continental.

Tal es el caso del sector hortofrutícola, especialmente con el jitomate, al aprovechar las ventanas agrícolas, así como el aguacate.

En 1995 no podíamos exportar aguacate al mercado de Estados Unidos, al cierre de noviembre 2016 México alcanzó la cifra de 319 millones de dólares en la exportación de este fruto de acuerdo a las cifras de Banco de México en Balanza de Pagos.

Otros productos ganadores a 20 años de dicho acuerdo son la cerveza, tequila, café sin descafeinar, frambuesas, pepinos, pimientos, productos de panadería, galletas dulces, cebollas, sandías, alimentos para bebés, espárragos y cigarrillos.

El sector automotriz con la entrada en vigor del acuerdo comercial entre los tres países, fue de los ganadores más representativos.

Sin embargo por cada empleo que se creó en la industria automotriz o maquiladora, perdimos 2 o 3 en el campo.

Indígenas y Campesinos, los Perdedores del TLC

No obstante, el paraíso prometido de mejores salarios y elevación de los niveles de vida para los trabajadores nunca llego y los más afectados fueron los campesinos e indígenas de México, ante un escenario donde se le retiraron los apoyos a ejidatarios y comuneros y se liberaron de aranceles a los productos agrícolas provenientes de Estados Unidos, precarizando aún más la economía campesina de mediana y pequeña escala.

Los campesinos y los indígenas mexicanos fueron desplazados, en algunos casos se generó una migración importante hacia el norte debido omisiones del tratado de libre comercio que generaron integración laboral sin provisiones para administrarla de manera legal y ordenada. De tal manera se generó una situación paradójica en que hay una migración masiva, caótica desordenada provocada sin embargo por el mismo mercado laboral pero sin ninguna previsión para los migrantes, que terminan por ser criminalizados.

¿Qué pasó con los salarios?

En términos salariales, después de una fuerte y prolongada caída asociada a la crisis de 1994 y 1995, para 2012 los salarios promedio eran solo 6.6% más altos de lo que eran en 1993, lo que implica una tasa de crecimiento promedio anual de solo 0.34%.

El salario promedio de 2012 era prácticamente idéntico al que prevalecía en México 30 años atrás.

Estas diferencias son mayores cuando comparamos los niveles salariales reales por hora, que en Estados Unidos son 5 o 6 veces mayores al salario real ofrecido en México:

México cuenta con el salario mínimo más bajo dentro de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la remuneración en el país es de apenas 1.01 dólares por hora, cifra inferior a los niveles de países como Chile (2.2 dólares) y Turquía (3.49 dólares), economías similares a la mexicana.

El salario mínimo de un trabajador australiano es nueve veces mayor al de un mexicano, ya que el del empleado del continente de Oceanía es de 9.54 dólares por hora.

Los Pueblos Indígenas y el Tratado de Libre Comercio

Quien planteo originalmente, los efectos negativos que traería el TLC para el campo mexicano, fue el EZLN, cuyo levantamiento armado se produjo el día de la entrada de México a dicho acuerdo.

La historia y el tiempo les han dado la razón.

En el proceso de negociación de TLC que se aprobó en 1993, los campesinos e indígenas, principales afectados por los efectos de este tratado estuvieron ausentes, a pesar de que el Convenio 169 de la OIT, había sido aprobado y aceptado por nuestro país en 1991. Cuestión que no puede ni debe volver a suceder.

Sin Consulta Indígena no hay Tratado

Hoy desde el punto de vista jurídico se puede afirmar categóricamente que si no hay Consulta Indígena en México no habrá renegociación total o parcial del TLC, que sea válida.

Existen un conjunto de normas nacionales e internacionales que hacen legalmente imposible, que se pueda producir la renegociación total o parcial del TLC, sin la participación de los Pueblos y las Comunidades Indígenas.

México está obligado constitucionalmente a consultar a los Pueblos Indígenas, sobre todo aquello que los afecte.

Si el Gobierno Mexicano no lo hace, la SCJN o los Tribunales Internacionales declararan ilegal a cualquier Tratado que firme México y no consulte a sus Pueblos Originarios.

Así se establece en el Artículo Primero Constitucional y en el Convenio 169 de la OIT.

La falta de Consulta a las Comunidades Indígenas fue el argumento central de que utilizó la PGR para interponer el recurso de inconstitucionalidad en contra de la Constitución de la Ciudad de México, por lo que el Gobierno Mexicano no podrá tener una postura diferente si no se Consulta a los Pueblos Indígenas, en cualquier renegociación del TLC.

Para quien tenga duda sobre este tema, le dejo el Link para que comprueben lo que le comento. (Consulte de la Página 278 a la 286)

http://www.consejeria.cdmx.gob.mx/storage/app/media/respuestas_demandas/informe-jefe-de-gobaccioninconstitucionalidad-15-2017-y-acumuladas-constcdmx.pdf

ONU, Derechos Indígenas y Acuerdos Comerciales

Por otro lado en el Informe de la Relatora Especial del Consejo de Derechos Humanos sobre los derechos de los pueblos indígenas, Victoria Tauli Corpuz, relativo a las repercusiones de las inversiones internacionales y el libre comercio sobre los derechos humanos de los pueblos indígenas, presentado a la Asamblea General de la ONU el 29 de Julio del año 2016, se establecen una serie de recomendaciones en relación con las prácticas en materia de inversión y de libre comercio en favor de los pueblos indígenas, que se suman al marco jurídico nacional y a las normas internacionales, vigentes y aplicables en este tipo acuerdos comerciales.

En dicho Informe la relatora señala “que las inversiones no son, en sí mismas, destructivas, pero pone de relieve los aspectos injustos del actual sistema de gobernanza económica y financiera mundial y sobre la limitada capacidad de protección de los Estados y los sistemas de gobernanza local”.

“Analiza el modo en que los pueblos indígenas, que se encuentran entre los más marginados del mundo, sufren de manera desproporcionada las consecuencias de un sistema que contiene desequilibrios sistémicos entre el ejercicio de los derechos de las sociedades inversoras y el ejercicio de los derechos humanos”.

 Hace una serie de recomendaciones a los Estados “de cómo actuar colectivamente para encontrar formas de lograr un mayor equilibrio entre los derechos de los inversores y las empresas y los derechos humanos de todos los ciudadanos en los regímenes de inversión y de libre comercio”.

Comparto el Link de dicho Informe, para que pueda ser consultado cabalmente.

http://unsr.vtaulicorpuz.org/site/index.php/es/documentos/informes-anuales/93-report-ga-2015

Sin el TLC los Agricultores Norteamericanos pierden

El principal defensor del TLC es el Secretario de Agricultura de Estados Unidos.

En México quienes se benefician con el TLC en el campo es solo un pequeño grupo de grandes y medianos agricultores.

La inmensa mayoría de campesinos e indígenas no pueden producir porque no hay financiamiento y porque las condiciones de competencia en materia agrícola son muy desiguales e injustas para México en materia de producción de granos, lo que le facilita a los norteamericanos vendernos millones de toneladas de maíz, trigo y otros granos al precio que les da la gana.

México puede y debe plantearse ser autosuficiente en materia de producción de granos en unos cuantos años, lo que nos daría autosuficiencia alimentaria, fortalecería al campo y le brindaría esperanza de vida a los Ejidos y Pueblos Indígenas de México.

Si se cancela el TLC, miles de agricultores gringos se van a quedar sin chamba.

Trump lo sabe, solo que su forma de negociar es la que ya es pública y predecible, lloriqueos, pataletas y parafernalia.

La diplomacia no está reñida con la firmeza

El día de ayer también nos dice Trump que “naciones extranjeras se han enriquecido a expensas de Estados Unidos”.

¿En realidad alguien en el mundo se puede creer tamaña mentira?

Si en verdad cree eso podríamos proponer que cancele los “Tratados de Guadalupe Hidalgo”, nos devuelva a los mexicanos nuestro territorio arrebatado y le regresamos el equivalente a los mugrosos pesos que le entregaron al Gobierno Mexicano de ese tiempo.

¿Lo hará? Claro que no lo hará.

El Muro y los trastornos mentales de Trump

Cuando los medios cuestionaron a Trump sobre si seguía queriendo que México pagara el anunciado Muro, contesto con un “Absolutamente”, que expresa lo majadero y pendenciero que trae en la sangre, su absoluta falta de respeto por todos, y su manifiesto desprecio por las formas, convergente con su cinismo, su arrogancia y odio por nuestra raza.

Pero México no puede permitir que, cada vez que se le antoje, Trump nos agreda, nos insulte, nos amenace y la respuesta de nuestras autoridades sea que “queremos tener una relación constructiva”, “vemos avances positivos”, “queremos una relación que sea la de ganar, ganar” o cualquier otra equivalencia a poner la otra mejilla. Ese comedimiento, que podría funcionar para otros escenarios y en otras circunstancias, es inútil y contraproducente con un personaje estrafalario como Trump.

Una personalidad como la de Trump tiende a burlarse de las actitudes comedidas.  A cada agresión hay que responder enfrentándolo cara a cara.

Podemos convertir nuestra debilidad en fortaleza si actuamos con inteligencia y firmeza. No hay que dejar pasar ni una sola agresión.

Esto no lo aprendí en los libros, sino en los barrios donde crecí: así combatíamos a los gandallas de la cuadra para anularlos. Sé que no es lo mismo, se no hay recetas para enfrentar estos casos, pero sí hay patrones de conducta a los cuales hay que enfrentar, conociendo su fortaleza pero también sus debilidades.

Es ilustrativa de la personalidad de Trump la actitud que adopta frente a Putin, con quien llega con la cola entre las patas.

Somos una Nación Soberana, podremos tener todas las carencias del mundo y muchísimos problemas internos, pero no podemos permitir que una autoridad extranjera, por más poderosa que sea, nos humille y nos falte el respeto.

No se trata de faltarle al respeto a él, ni a nadie, pero si el señor dice frente a los medios que México va a pagar el muro, ahí mismo hay que contestarle que bajo ninguna circunstancia lo haremos.

El solo hecho de que se mencione un tema de esa naturaleza, expresa que estamos frente a una persona que, o es muy abusiva, o padece un severo daño neuronal.

Incluso sin agresión, se le podía haber invitado a que, frente a los propios medios presentes, expusiera las razones, los fundamentos legales, los artículos de los acuerdos, normas y tratados internacionales, que sustenten legal y racionalmente una propuesta tan absurda, producto de una mente con graves trastornos, según el diagnóstico de los Psiquiatras de las Universidades más prestigiadas de Estados Unidos.

Por ello, reiteramos nuestro respeto para el Pueblo Norteamericano, pero no para el Sr. Trump, porque no solo es embustero, sino que le encanta presumirlo.

Y sobre el TLC: si no quiere continuar, pues que se lleve sus triques a otro lado, que deje de estar jorobando y quitando el tiempo. México era y seguirá siendo México, con o sin TLC, y mucho ayuda el que no estorba.

Si sabemos aprovechar esta coyuntura, será una oportunidad para redefinir nuestro futuro, para establecer nuevas normas y reglas del juego, que le permitan a México ser un país más equitativo, justo y democrático.

JSL
JSL