Pastorela potosina
23 diciembre, 2015
Dilma
Dinero: Slim está perdiendo el toque mágico
23 diciembre, 2015

¡A ponerse las pilas, en La Pila!

Carlos López Torres

Otra vez el penal de La Pila es noticia nacional. Sólo que ahora, según el gobernador Carreras López, las autoridades del reclusorio actuaron correctamente; sin embargo los encargados de la custodia interna corrieron hacia las aduanas dejando de participar en la contención del evento que dejó algunos heridos, aunque en un primer momento se trató de negar la existencia de los mismos.

Tema recurrente desde hace sexenios, el de los penales existentes en la entidad, especialmente el de La Pila, por más que el titular del Ejecutivo trate de minimizarlo comentando que “son casos que se presentan en los penales, el tema es estar atentos, afortunadamente no hubo lesiones mayores”.

La discutible aseveración del alto funcionario gubernamental Juan Manuel Carreras, en el sentido de que las autoridades del penal actuaron correctamente en el momento de la violenta manifestación de los internos, no permite eludir la responsabilidad del director y de la Secretaría de Seguridad Pública, frente a los actos de omisión respecto al maltrato físico y verbal que ejerce el personal de custodia en la humanidad de los internos.

Asimismo, las condiciones indignas de revisión a que son sometidas las familias de los internos, quienes sufren tocamientos insanos en “sus partes íntimas”, mediante la inducción de dedos en esas partes del organismo, según lo manifestado por el ombudsman estatal Jorge Vega Arroyo, a partir de innumerables quejas recibidas por parte de las familias violentadas en su intimidad.

Testigos del motín de La Pila en comento, comisionados de la CEDH, han dado cuenta de que precisamente en el momento en que se encontraban atendiendo quejas relativas al funcionamiento de la clínica y la atención que brindan a los internos, se suscitaron los hechos sin que se aplicaran los protocolos de seguridad, poniendo en riesgo la seguridad de los presos que no participaban del acto de protesta.

Estos y otros pendientes heredados ciertamente por la incompetente administración del ex gobernador “ciudadano”, son precisamente los que no han sido atendidos por la autoridad del penal; por lo cual el reclusorio de La Pila sigue siendo inseguro, aunque el gobernador diga que “se seguirá trabajando” para que “pueda seguir siendo un lugar seguro”.

El aumento de quejas respecto a 2014 es hasta en 100 por ciento, según lo afirma el licenciado Vega Arroyo, quien dice que mientras en 2014 se dieron 114 quejas, ya para finalizar 2015 la cifra es de 220. Algo ocurre en el funcionamiento del penal, cuando además la Comisión Nacional de Derechos Humanos, en su informe relacionado con los penales del país, ha dejado serias recomendaciones para ese penal que ha sido motivo de hechos sumamente violentos que ojalá no vuelvan a repetirse.

Lo menos que puede hacer el gobernador o los diputados que tendrán próximamente en sus manos el proyecto de Plan Estatal de Desarrollo, es incluir una serie de políticas preventivas y rehabilitación en todos los penales del estado, a partir de un diagnóstico claro y preciso. La autocomplacencia, o peor aún, el tratar de minimizar los problemas existentes en esa materia, no van a cambiar la realidad que desde hace años se vive en los reclusorios.