Crecimiento: EPN, bronce
1 noviembre, 2017
Astillero: PAN y PRD negocian golpe
1 noviembre, 2017

Nueva auditora empieza con problemas
Desde temprano las acusaciones
Burócratas, muertos de cansancio

Como hasta para disimular que son fáciles de convencer son malos, de los 26 diputados presentes en la elección de Rocío Elizabeth Cervantes Salgado como auditora superior del estado 25 votaron a favor. De esa manera los legisladores se aseguraron de que sus sucesores podrán continuar utilizando a la auditoría como una agencia de empleos bien remunerados para sus colaboradores más cercanos.

Todavía no despertaban los diputados y en redes sociales ya circulaban mensajes en contra de Cervantes Salgado para alertar que como coordinadora de Auditoría Gubernamental (cargo que desempeñaba antes de la renuncia de José de Jesús Martínez Loredo) no fiscalizó las cuentas del DIF estatal correspondientes al último año de María Luis Ramos Segura y donde existieron adquisiciones irregulares de estufas ecológicas y sobreprecios en los pagos de desayunos infantiles.

El silencio del pasado puede ser un voto en el presente: El hoy diputado, Fernando Chávez Méndez, era el titular de la Secretaría de Desarrollo Social y Regional cuando comenzaron a señalar la compra de estufas como un negocio disfrazado de programa social. Como por arte de magia las empresas involucradas en el proceso aparecían y desaparecían conforme a nivel federal se iniciaban las investigaciones.

En el correo enviado desde la cuenta [email protected] y que fue reproducido en Facebook y compartido en grupos de Whatsapp se acusó a la ahora auditora de “callar y ser cómplice” de anomalías cometidas por la administración anterior.

Minutos después de haber rendido protesta, la propia Rocío Elizabeth Cervantes Salgado se encargó de confirmar que prefiere el silencio antes que la transparencia. En su primera entrevista como auditora la reportera María Fernanda Padilla le preguntó si realizaría alguna adecuación a su sueldo ya que actualmente sus ingresos superan a los del gobernador en franca violación al artículo 133 de la Constitución del estado.

“Mira la verdad yo no sé este… la información cómo fue o qué surgió porque realmente no estamos en esa situación”, respondió con problemas Cervantes Salgado. Para ayudarle, la reportera le simplificó la pregunta: ¿Cuánto es lo que gana?, interrogante que, nuevamente, esquivó la encargada de vigilar la correcta aplicación de los recursos: “está ahí en el tabulador de transparencia, ahí está toda la información, ahí la pueden tener, digo, ahorita no tengo el dato exacto de cuánto es, pero en transparencia está”.

Otro reportero intervino para ver si con su pregunta finalizaba el escape verbal de la auditora: ¿De cuánto es su cheque quincenal?: “no te sé decir”, respondió; ¿A poco no lo cobra?, insistió el reportero; sin embargo, la funcionaria se declaró incompetente y los remitió a “transparencia”. Si la información es pública, ¿por qué no dijo el monto de su salario?

Quizá porque sabe que decir: sí, gano 135 mil 747 pesos al mes, sí, más que el gobernador; sí, violo la Constitución cada quincena no es una buena carta de presentación y, evidentemente, después de escuchar eso nadie se creería el cuento de que trabajará para recuperar la credibilidad de la ASE. Menos, todavía, si la gente se entera de que desde hace más de 20 años trabaja en la auditoría y sólo hasta antes de su elección comenzó a denunciar toda la corrupción que, durante años, en el mejor de los casos, atestiguó en silencio.

Mención aparte merecen los acarreados de la auditoría que de súbito llenaron el recinto legislativo para aplaudirle a su jefa y silenciar a los manifestantes del frente de comerciantes que reprochaban a los legisladores la farsa del procedimiento. “Regrésense al mercado”, les gritaron un par de mujeres que portaban gafetes de la ASE a los comerciantes que nada tardaron en revirarles que ellos sí saben trabajar no como ellas que “sin el gobierno no sabrían qué hacer”. Comienza mal el periodo de Cervantes Salgado al frente de la Auditoría Superior del Estado que concluirá en octubre del 2024.

**********

Los burócratas ejecutivos, legislativos y judiciales están muertos de cansancio. Las actividades de los tres poderes se suspenderán hasta el próximo lunes, para que descansen como lo merecen.

(Redacción: Jaime Nava)