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Astillero: Adona, una pasante asesinada

Astillero, Pacto por México

E gresada de la Universidad Autónoma de Guadalajara, María Teresa Adona Ponce fue asignada para que prestara su servicio social como pasante en una unidad médica básica de la comunidad de Cruz de Aguilar, municipio de Romita, estado de Guanajuato. El sábado recién pasado se le encontró colgada de un árbol (antes había denunciado un intento de allanamiento en su domicilio, sin que le hicieran caso), en un episodio que investigan las autoridades judiciales, pero que ha generado ya creciente indignación entre la comunidad de estudiantes y egresados de escuelas de medicina que consideran que son maltratados, expuestos a riesgos graves, turnos excesivos y bajísimas retribuciones cuando cumplen con el mencionado servicio social.

La médica Abril Ríos Alatorre publicó en Facebook algunas consideraciones al respecto que aquí se comparten: “La culpa (del homicidio de Adona) es del Gobierno de este México decadente y sin moral, de la Secretaría de Salud y las Universidades, en este caso la Universidad Autónoma de Guadalajara. El Gobierno Federal no destina el presupuesto suficiente para la salud; pero quiere atención al 100% para el 100% de los mexicanos SIN equipar las unidades de salud, de ningún nivel de atención. El Gobierno del estado malversa el poco presupuesto y ya no llega nada a las sedes. Todas y cada una de las sedes para realizar el servicio social en medicina son una basura, lo reitero categóricamente. No son accesibles respecto a transporte, no hay insumos para atender a la comunidad y por supuesto te las tienes que arreglar solo”.

Añade Ríos Alatorre que “nadie garantiza tu seguridad. No te pagan alimentos ni transporte. Tienes que dormir en un lugar donde te obligan a atender urgencias las 24 horas del día… o de la noche. La mayoría de esas urgencias son tipos pasados de copas, que se quieren pasar de listos; noche tras noche. Lejos de casa, lejos de la civilización del pueblo que “te tocó”; porque las universidades públicas tienen a bien sortear las plazas por promedio y por palancas. Las universidades privadas las venden; así que si tu familia no es poderosa, económicamente hablando, estarás en el más deplorable, miserable y olvidado pueblo de la República Mexicana. Solo un anémico cheque de 500 pesos aproximadamente a la quincena.

“Para la Secretaría de Salud eres carne cañón muy barata, que solicita cada semestre a una escuela de medicina para no pagar a un médico hecho y derecho que cobre lo justo. Y lo quieren hacer ver como el pago que haces a la sociedad por darte estudios (…) “La carta de adscripción al servicio social, así como la de terminación debe ser recibida y firmada por el Secretario de Salud del Estado, el representante de la Universidad, el director de la unidad de salud asignada y el presidente municipal de la localidad para la que prestas el servicio. ¡Que respondan todos ellos; ya que es su obligación salvaguardar su integridad!”

El activismo calderonista, con destape conyugal incluido, presiona en busca de que la próxima dirección nacional del PAN sea compartida (“de consenso”, según han planteado los esposos Calderón-Zavala), con Ricardo Anaya como presidente y con alguna mujer perteneciente al grupo felipista como secretaria general (tal vez la senadora Sonia Mendoza, quien perdió la gubernatura de San Luis Potosí).

Las negociaciones para que haya una planilla “única” mantienen a varios calderonistas en la embarazosa situación de no atreverse a criticar la postulación del queretano Anaya, quien hasta ahora ha sido fiel alfil de Gustavo Madero, porque tal vez tendrán que apoyarlo en aras de una “unidad” forzada. En todo caso, personajes del álbum de Los Pinos del sexenio pasado pretenden que Anaya se “desmarque” de Madero y asuma una postura “neutra”. Si la presión de la “pareja presidencial” no funciona, ya estará esa ala del PAN en abierta denuncia de lo que hoy calla por cálculo de conveniencia.

Resulta irónico y, cuando menos, desparpajado, que el Partido de la Revolución Democrática hable de apoyos del crimen organizado a determinados candidatos (en este caso, al priísta Héctor Astudillo, en Guerrero) cuando su propio historial contiene expedientes similares. Carlos Navarrete aseguró que en Guerrero los abanderados del sol azteca “prácticamente fueron secuestrados en sus domicilios para que no hicieran campaña”, y que la aspirante a gobernar, Beatriz Mojica, fue amenazada en su domicilio. “Vemos la amenaza y la ofensiva”, sentenció.

Navarrete y su partido pretenden olvidar que ellos mismos contribuyeron a esa situación de peligro al alentar candidaturas viciadas como la de Iguala, con José Luis Abarca y su esposa, y que en estos mismos comicios que critican en Guerrero, ellos, los Chuchos y el sol azteca, entregaron varias candidaturas al grupo que en San Luis Potosí fue acusado por el propio PRD de reproducir los vicios de aquellos igualtecos.

“Los Abarca potosinos” les llaman al padre e hijo que han sido de manera consecutiva presidentes de Soledad de Graciano Sánchez, municipio conurbado con el de la capital del estado. Ellos compitieron encabezando sendas planillas por la dirección estatal perredista, que obviamente quedó en familia. El hijo está en la cárcel desde hace meses, acusado de delitos relacionados con el crimen organizado, bajo empuje del mismo PRD que alegaba estar en proceso “ético” de impedir la repetición de mafias familiares como la de Iguala. Luego, Navarrete y demás directivos le entregaron al papá, Ricardo Gallardo, del mismo nombre que su hijo, la candidatura a la presidencia del municipio de la capital potosina, además de otras postulaciones a curules federales y locales. Finalmente, un amplio triunfo tuvo ese grupo, en un ambiente en el que se vio “la amenaza y la ofensiva”. El PRD y los Chuchos: farol de Guerrero y oscuridad de San Luis Potosí.

¡Hasta mañana!

Julio Hernández López
Julio Hernández López
Autor de la columna Astillero, en La Jornada; director de La Jornada San Luis.