violencia desaparición propuesta de reparación enfrentamientos Cuajinicuilapa , pensiones ,
Expertos internacionales instan a redoblar esfuerzos en el caso Iguala
16 octubre, 2015
iniciativa el desarrollo científico posiciones diputados, desaparición forzada
ONG: se carece de un programa de búsqueda de desaparecidos
16 octubre, 2015

Astillero: Chapoaventuras políticas

Astillero, Pacto por México

L a peculiar develación de la sonoridad inculpatoria en los videograbados momentos previos a la liberación programada de Joaquín Guzmán Loera (desde Televisa, en el programa de Carlos Loret de Mola: y ahora, ¿por qué?, preguntaría algún embotado), pega de frente en la de por sí abollada embarcación superviviente de Bucareli y potencia a los adversarios internos (Videgaray, Meade y Nuño, entre otros) de ese secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. Pero, sobre todo, golpea a la muy disminuida credibilidad de Los Pinos, coloca en mayor debilidad institucional a la figura presidencial ante los apetitos desbordados y las presiones de los vecinos norteños y agrava (con el incentivo de las videograbaciones y el sonido “recuperado”) la convicción social de que en esta administración federal abundan los montajes y los discursos falsos, en razón de que el crimen organizado es ya en realidad una política de gobierno, una marca dominante que cruza los organigramas de arriba a abajo.

La extendida desconfianza social respecto de la narrativa oficial de la salida de prisión del poderoso empresario trasnacional apodado El Chapo ha generado especulaciones varias, una de ellas acerca de la posibilidad de que al sinaloense solicitado en extradición por Estados Unidos se le facilitó la evasión formal para evitar que Washington se hiciera de declaraciones pesadas provenientes de un personaje con largos años de combinar la delictividad explícita con la política y electoral. No parece natural la salida de escena, con París por destino, de prácticamente toda la élite peñista mientras en el penal del Altiplano se desahogaban las diligencias de excarcelación de “don Joaquín”, como respetuosamente le llamaban los custodios y directivos (con el titular del Poder Ejecutivo siendo informado de la “fuga” en pleno traslado, físicamente ajeno a lo que estaba sucediendo). Tampoco parece natural que a pesar de las dimensiones nacionales e internacionales del caso, sólo se haya optado por la destitución de algunos de los presuntos responsables institucionales de las áreas vulneradas y por la destitución y consignación de empleados de niveles notablemente menores.

En todo caso, el episodio de El Chapo ha provocado otro tipo de víctimas. Reportes emitidos desde Durango, aunque también desde ciertas regiones de Sinaloa, señalan la irrupción de fuerzas federales armadas, específicamente de la Marina, que buscan al prófugo en zonas en las que tradicionalmente se ha refugiado o en las que informantes estadunidenses creen que se encuentra. Violaciones a los derechos humanos, detenciones extraoficiales y éxodo de pobladores se han producido en esas zonas, en episodios sin constancia videográfica y sonora, mientras en las alturas los golpes entre bandos confrontados continúan, con la sucesión de 2018 como objetivo bélico.

No le acompañan las mejores cartas de recomendación al nuevo cónsul de México en Barcelona, el muy impugnado ex gobernador de Veracruz Fidel Herrera Beltrán, quien ha anunciado que este lunes estará despachando ya como “diplomático”. A las calificaciones negativas durante su propio mandato sexenal agregó las de una corresponsabilidad, así sea entre forcejeos actuales, en el batidillo de corrupción, impericia política y sangre que ha propiciado su sucesor, Javier Duarte de Ochoa.

Herrera Beltrán es una auténtica pieza del museo priísta. Nacido en Nopaltepec, Veracruz, el 7 de marzo de 1949, ha recorrido un abanico de posiciones que han ido del Poder Legislativo (diputado local, diputado federal en tres ocasiones y senador) al Ejecutivo (ocupante de diversos cargos de nivel medio en la estructura federal y gobernador de su estado), con acento especial en la grilla partidista, como integrante del comité nacional del PRI o en innumerables ocasiones a título de delegado estatal o regional. Su estilo ha sido el de la marrullería, el pragmatismo extremo y la sordidez (formó parte de una promoción echeverrista de jóvenes, en la que también destacaron políticos de larga historia, como José Murat Casab).

Con frecuencia su actuar ha estado relacionado con acusaciones de corrupción. Su feroz opositor, el priísta luego vuelto panista Miguel Ángel Yunes Linares, aseguró abiertamente que Herrera protegió y tuvo beneficios de Francisco, Pancho Colorado, preso y sentenciado por lavar dinero para los zetas. En ese sentido, un segmento de los veracruzanos considera que el predominio de los integrantes de ese cártel en Veracruz se debió a la asociación con el entonces gobernador, entendimiento al que habría dado continuidad el actual, Duarte de Ochoa.

Con la entidad en hervor político debido a las elecciones del año entrante, cuando se elegirá excepcionalmente una gubernatura acortada a dos años, pero, sobre todo, debido a la iracundia y los desplantes del saliente Duarte, Enrique Peña Nieto paga tarde y de mala gana a Fidel Herrera, quien esperaba mejor retribución desde 2012, pues había “renunciado” a la tramposa aspiración presidencial que había publicitado justamente para negociar un buen premio de consolación. Ningún nombramiento o cargo había logrado hasta abril pasado, cuando lo enviaron a Oaxaca como delegado del PRI, y ahora, cuando el ocupante de Los Pinos trata de evitar que avive el incendio veracruzano (donde el PRI tiene pésimas perspectivas electorales) y para ello lo envía a la histórica, vibrante y muy respetable Barcelona como cónsul de carrera (no cónsul general, pues los de este nivel deben ser aprobados por el Senado, y los de carrera requieren solamente la designación de la Presidencia de la República). No merece Barcelona un agravio así, ni los mexicanos una representación de tal índole en el extranjero (otro ejemplo parecido es el de Juan Sabines Guerrero, nombrado cónsul en Orlando, Florida, a pesar de su historial oscuro como gobernador de Chiapas).

Y, mientras el jefe de un grupo de funcionarios y políticos que se han enriquecido escandalosamente en años recientes lamenta que ahora “hay más pobres” en el país saqueado, ¡hasta el próximo lunes!

Julio Hernández López
Julio Hernández López
Autor de la columna Astillero, en La Jornada; director de La Jornada San Luis.