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  • Ochoa: prieturas y apreturas

  • SNTE: congreso en litigio

  • “Independientes” con “coyotes”

Julio Hernández López

José Antonio Meade Kuribreña cerró su precampaña reconociendo la cruz de su parroquia. Es decir, en el Estado de México (la cuna física y política del creador y controlador del juego priista actual, Enrique Peña Nieto), en un acto organizado por el gobernador Alfredo del Mazo, con la presencia de políticos tan indicativos como Arturo Montiel y acompañado de la mayor parte del gabinete federal y de varios gobernadores de otros estados. Pero lo más notable fue el señalamiento puntual de su inspiración electoral para este 2018: el pasado proceso en que el citado Del Mazo fue impuesto a sangre, fuego, fraude y mucho, mucho dinero.

Sumamente contento estaba Meade entre la parafernalia de un priismo al que no pertenece en razón de credencial, pero sí de una afinidad agudizada cada día de esta precampaña, desde el “háganme suyo” ante cetemistas hasta la invocación augural del reciente fraude mexiquense cometido contra la profesora Delfina Gómez (que nunca defendió su triunfo a la altura del enorme apoyo recibido de votantes): en ese Estado de México, postuló Meade, hubo “una batalla muy complicada, y se decía que la victoria se veía difícil. Pero, ¿quién ganó?: Alfredo del Mazo”, es decir, un PRI “fuerte y con todo para que Del Mazo ganara. Ese triunfo generó tranquilidad a los priistas y a los mercados. Inspirados en ese triunfo, vamos a ganar”. Bueno, sobre aviso de la musa electoral para el próximo uno de julio, no hay engaño.

Al propio Meade se le presenta una oportunidad inmejorable para tratar de corregir algunos de los muchos puntos negativos que tiene en su entorno. Ha vuelto a cometer un error declarativo Enrique Ochoa Reza, el presidente del comité nacional priista que le fue colocado por Enrique Peña Nieto como vigilante y conductor designado (al igual que Aurelio Nuño: el timón de la campaña, a seis manos). Ochoa Reza se ha especializado en el discurso violento y el tono burlón, a tal grado que le pareció natural tuitear, con espíritu de pitorreo político pero también de albur sexual: “a los prietos de #Morena les vamos a demostrar que son prietos, pero ya no aprietan”.

El propietario de múltiples autos de alquiler y exdirector de la Comisión Federal de Electricidad trató de hacer un juego de palabras con la referencia (que no fue autoría del falsamente bronco Jaime Rodríguez Calderón, aunque él la popularizó), de que ya han pasado tantos priistas a Morena (por cierto, ayer lo hizo una legisladora de Guanajuato) que este partido ahora habría de ser rebautizado como “PRIeta”. Pero pasó del PRIeta a los prietos y al no apretar, con lo cual se metió en apreturas. A fin de cuentas, borró el mensaje y ofreció disculpas, pero asestó, por extensión natural, un golpe innecesario a la campaña de su presunto promovido, Meade, a cuya causa poco abona el citado Ochoa Reza.

Sin mayor pena ni gloria, en Acción Nacional realizaron un simulacro electoral, con urnas colocadas en varias partes del país para que los panistas eligieran candidato presidencial de entre tres opciones: Ricardo, Anaya o Cortés (imposturas con las características propias de cada partido también se realizarán para convalidar las tres virtuales candidaturas ya plenamente decididas: López Obrador, Meade y el citado Anaya). No es el único empate: según declarantes de los equipos del panista y del priista, están en “empate técnico” en encuestas de opinión con Andrés Manuel López Obrador, mediciones de emparejamiento que ni esos panistas y priistas se la creen (bueno, Anaya sí levantó ayer: trepó a una torre metálica en su acto de cierre de precampaña, en Veracruz).

En Zacatecas, el (pre)candidato de Morena confirmó el pacto con el grupo de la profesora Elba Esther Gordillo. Un acto con miles de profesores colocó en el mismo escenario, todos a unos metros de distancia, al moreno tabasqueño y a familiares de Gordillo, como su yerno, Fernando González Sánchez, y su nieto, René Fujiwara, además de Rafael Ochoa Guzmán, quien pronunció un discurso de adhesión a la candidatura de AMLO y recibió de éste un abrazo, y de Juan Iván Peña, coordinador estratégico de las Redes Sociales Progresistas que así recibieron un reconocimiento político de integración al abanico de fuerzas que apoyan al tres veces buscador de las llaves de Palacio Nacional.

La integración con López Obrador es una de las dos tareas estratégicas que desarrolla el renacido elbismo. La otra (de la que se dio puntual cuenta el viernes recién pasado, en el Astillero titulado “¿Elba Esther, dirigente legítima del SNTE?”, https://goo.gl/NmUsiW ) busca impedir que se realice, o que tenga validez, el congreso nacional convocado por Juan Díaz de la Torre para realizarse durante hoy y martes y miércoles de esta semana en Puerto Vallarta, Jalisco, y en el que podría buscarse la (re)elección formal del citado Díaz como presidente del comité sindical del magisterio, luego de un largo interinato a causa de la aprehensión de su anterior jefa, Elba Esther Gordillo.

Los razonamientos jurídicos de la parte elbista encontraron eco en un juzgado federal con sede en Tijuana, Baja Californa, donde un juez otorgó la suspensión provisional de las funciones de Díaz de la Torre, pues el consejo del SNTE, realizado en febrero de 2013, horas después del encarcelamiento de Gordillo, no tenía facultades para sustituirla y nombrar un relevo. En tales condiciones judiciales, Díaz de la Torre no tiene poder legítimo para convocar al congreso que se prevé inicie hoy. Si lo hace, el grupo de profesores inconformes lo demandará por la vía penal, por incumplimiento de una orden judicial y por malversación de fondos, al dar viáticos y hacer gastos para un congreso que sus opositores aseguran no tiene validez. ¡Hasta mañana, con el escritor Juan Villoro señalando que Margarita Zavala, Jaime Rodríguez Calderón y Armando Ríos Píter han recaudado firmas “en sótanos, en oficinas, en lugares clandestinos, utilizando a gente pagada. Son los mercaderes de la democracia, ellos tienen intermediarios que son los coyotes de la democracia”!

Julio Hernández López
Julio Hernández López
Autor de la columna Astillero, en La Jornada; director de La Jornada San Luis.