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Astillero: El Chente, a Peña Nieto

Astillero, Pacto por México

E nrique Peña Nieto recibió una descalificación particularmente despreciativa. No es lo mismo que segmentos sociales o personalidades con características críticas e ilustradas repelan los hechos y dichos del orgullo de Atlacomulco, a que lo haga un declarante reconocidamente proclive al disparate, de pensamiento político silvestre como es Vicente Fox Quesada, quien dictaminó el recién pasado viernes en Hermosillo, en el contexto de un foro empresarial, que el mexiquense está en jaque, con riesgo de mate, luego de una “tranquiza” política de seis meses.

La entrega del Chente (estatuilla solamente con botas) a Peña Nieto, por peor actuación y dirección, se produce mientras crece la efervescencia en el gremio petrolero por los anuncios de recortes laborales en dimensiones aún no precisadas y con la misma reforma energética en riesgo no sólo a causa de problemas económicos globales y locales, sino, en especial, por la condición de volatilidad política y social de México, con afilados rasgos de problemas de gobernabilidad en varias partes del país. La preocupación de la élite empresarial mexicana por la mala conducción del país ha tomado cuerpo en diversas expresiones, la más reciente a cargo de Mexicanos Primero, donde convergen intereses televisivos y de capitales privilegiados. Esa agrupación ha demandado al gobierno federal que se anulen los acuerdos de la administracion peñista con la CNTE, específicamente en Oaxaca, pues en los hechos significan un retroceso a la pomposa letra de la reforma administrativa en materia educativa. Destaca, además, el embrollo creciente en el Instituto de la Negación Electoral (INE), donde el consejero presidente, su grupo y sus aliados (PRI, Verde y Panal) no han podido desactivar una revuelta circunstancial de siete partidos, la cual con más oficio político no habría pasado de una escaramuza con resonancia médiática. Así que, para fortalecer las tesis del docto Fox, habría de decirse que no es solamente Peña Nieto el colocado en jaque, sino varios personajes y factores del entramado político institucional promotor de su propio mate.

Hoy se realizará el proceso de insaculación del partido Morena para definir sus candidaturas a diputados federales por la vía de la representación proporcional (los pluris) y a diputados locales en dos entidades. En el centro deportivo Plan Sexenal de la ciudad de México, habrá siete depósitos de votos, uno para cada circunscripción federal electoral (son cinco) y dos para comicios locales, los correspondientes al Distrito Federal y Morelos. En cada depósito se habrán colocado los nombres de cinco hombres y cinco mujeres que a su vez provienen de cada uno de los 300 distritos electorales del país, en el caso federal, y de los distritos locales en el caso del DF y Morelos. La rifa pública de esas candidaturas se realizará en presencia de los 300 miembros del Consejo Nacional.

La fórmula de la “tómbola” ha generado críticas externas por cuanto se considera que los partidos deben garantizar la condición idónea de sus aspirantes a cargos de elección popular y no dejar esa responsabilidad a la suerte. Los dirigentes de Morena aseguran, por el contrario, que este mecanismo de azar evita el clásico acaparamiento de las viables posiciones principales por parte de grupos internos y que permite una positiva capilaridad electoral de los militantes. Dado que casi en la totalidad de las postulaciones de Morena a diputaciones federales y gubernaturas se establecieron con toda anticipación candidaturas únicas que sólo fueron ratificadas como inapelables por las respectivas convenciones, la novedad de la tómbola podría compensar a militantes deseosos de incentivar nuevas formas y rostros en la política de la izquierda electoral.

Ese mismo Consejo Nacional de Morena decidirá hoy si acepta a Marcelo Ebrard como candidato externo a diputado federal. No hay ningún impedimento para acoger a quien nuevamente volvería a ser el carnal Marcelo, pues la organización dirigida por Andrés Manuel López Obrador y Martí Batres estableció en el artículo 18 de su convocatoria (http://bit.ly/1Lsgbeh ) que “conforme al Estatuto, en las listas de representación proporcional el tercer lugar de cada bloque de tres candidatos/as será externo/a, y por cada dos, una será mujer y el otro hombre. La Comisión Nacional de Elecciones propondrá al Consejo Nacional el conjunto de personalidades externas y el orden de los espacios destinados para cada género”.

La operación política que los chuchos hicieron en el interior del PRD para cerrar la puerta a Ebrard podría darse ahora en Morena para dar entrada al personaje que lleva tras de sí la carga de los problemas de la línea 12 del Metro y una fuerte campaña mediática en contra. En caso de que lo postulen en lugar viable para ser diputado federal, Ebrard asume que llegaría a ser candidato presidencial en 2018 sólo por excepción, en caso de que López Obrador no pudiera concretar su tercera candidatura, que está más que anunciada. De insertarse en Morena, Marcelo habría cumplido con un recorrido que le llevó a considerar posibilidades electorales en el PRD, donde finalmente Miguel Ángel Mancera lo vetó con base en sus facultades de financista en jefe de las próximas campañas electorales del sol azteca en la capital, y en el Movimiento Ciudadano (que ha estado recibiendo ex panistas y mantiene al jalisciense Enrique Alfaro como máxima esperanza de recolección de votos).

Y, mientras a René Bejarano lo van marginando sistemáticamente los chuchos y la nueva fuerza alterna (el amalismo depredador), María Rojo no es postulada a la estratégica delegación Cuauhtémoc, y Lorenzo Lavariega (ex presidente municipal de Huatulco, Oaxaca) renuncia a la precandidatura de Morena a diputado federal por impugnaciones que le equiparaban con José Luis Abarca, ¡hasta mañana, con Elena Poniatowska preguntando, al recibir el premio PEN México, “si ya permitimos lo que les pasó a los que ya se fueron, ¿cuándo vamos a empezar a pelear por los que vendrán?”!

Julio Hernández López
Julio Hernández López
Autor de la columna Astillero, en La Jornada; director de La Jornada San Luis.