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Astillero: Osorio: juez centralista

Astillero, Pacto por México

Es poco elegante que el responsable de la operación política en el país, Miguel Ángel Osorio Chong, pretenda erigirse en juez centralista para dictar sentencias de responsabilidad regional contra adversarios partidistas cuando en el resto de la República se viven situaciones parecidas a las de Guerrero, con la administración federal como responsable colectiva del desbarajuste institucional y la profusión de sangre y criminalidad.

Pero, más allá del tono y las formas (tan importantes cuando se habla de la Secretaría de Gobernación), el ex gobernador de Hidalgo pretende adelantar una exculpación insostenible de sus propios hechos grupales (los del peñismo), un certificado de infundada inocencia política ante la impericia o la colusión de gobernadores que serían los “culpables” de lo que va sucediendo en la nación. Cierto es que Ángel Aguirre Rivero fue un gobernador irresponsable, frívolo, dedicado al goce personal más que al servicio público, desentendido de la crítica situación de su entidad, ya fuera por molicie meramente personal o por conveniente abandono ante las inercias criminales y corruptas de su entorno. Y su circunstancial relevo improvisado, Rogelio Ortega Martínez, apenas pudo sobrellevar el título de gobernador entre el incendio político y social de las fechas recientes. Pero el gobierno federal también tiene lo suyo, y mucho.

Tómense, por ejemplo, las palabras como saetas que el juez Osorio Chong disparó contra los indefendibles Aguirre y Ortega: “…no formaron instituciones, no formaron nuevos policías, no los capacitaron, no hubo controles de confianza, entonces era muy difícil tomar la acción que le correspondía al estado de Guerrero y se lo dijimos al gobernador Aguirre y al interino y a sus secretarios de seguridad”. Esta administración federal, los peñistas, ¿han “formado instituciones”, “nuevos policías”, han “capacitado” y les ha funcionado la engañifa de los “controles de confianza”? Y ¿han escuchado las multiplicadas voces en contra de la política sangrienta de presunto combate al crimen organizado? Se les ha “dicho”, ¿y…?

Más allá de esos pleitos cupulares por el texto exacto de sus epitafios políticos, lo cierto es que cada vez son más los estados donde los gobernadores y los presidentes municipales “no hacen caso” a los discursos y “planes” de autoridades federales, que a su vez tienen su propio juego político y económico en el rediseño del gran negocio nacional. Guerrero, como Michoacán (donde Los Pinos cree que podrá poner “ejemplo” de colaboración con su comisionado a título perredista, Silvano Aureoles), como Tamaulipas (cada vez peor), Coahuila y Durango (con sus zonas conurbadas, como La Laguna), entre otros estados, son parte de una geografía nacional del abandono, la demagogia y las revanchas sexenales, con violencia, impunidad y descomposición crecientes.

Los partidos Acción Nacional y de la Revolución Democrática están plenamente dispuestos a alianzas electorales para 2016, con la pretensión de “cerrar el paso” al PRI. El nuevo dirigente del sol azteca, Agustín Basave, desde un principio había avisado, a quienes lo promovían para relevar a Carlos Navarrete, de su predisposición a los entendimientos tácticos con el PAN (en un Astillero de agosto pasado así se consignó: http://goo.gl/Yuj9ra ).

La tanda de pactos electorales entre esas dos fuerzas teóricamente distantes ha comenzado en Veracruz, donde los dirigentes estatales, José de Jesús Mancha Alarcón (PAN) y Rogelio Franco Castán (PRD), acompañados de presidentes municipales y diputados de esas dos formaciones, han dado a conocer en conferencia de prensa su decisión de conformar un Frente Amplio Opositor, con invitación a otras agrupaciones para sumarse a la tarea de confrontar al PRI en 2016, cuando se elegirá una minigubernatura de dos años y Congreso local. Se realizarán “encuestas” para determinar candidaturas, pero desde ahora se habla, para gobernador, del panista Juan Bueno Torio o, con más fuerza, del diputado federal Miguel Ángel Yunes Linares, el ex priísta y ex gordillista que ya como panista ha sido opositor implacable de Fidel Herrera y de Javier Duarte de Ochoa (en 2010, éste le “ganó” la gubernatura a Yunes Linares con 2.55 por ciento de diferencia (http://goo.gl/ai78D ).

En el PRI, mientras tanto, se vive una rebelión interna a cargo de otros Yunes, los dos senadores priístas (Héctor y José, cuyos segundos apellidos son, respectivamente, Landa y Zorrilla; el primero, apoyado por Manlio Fabio Beltrones y el segundo por Luis Videgaray), quienes mantienen una confrontación abierta con el gobernador en declive, Javier Duarte de Ochoa, promotor a su vez, junto con el cónsul en Barcelona, Fidel Herrera Beltrán, de Erick Alejandro Lagos Hernández, quien fue secretario general de Gobierno y ahora es diputado federal. El sábado anterior, por ejemplo, fue convocada una reunión campesina a la que asistieron miles de personas, según eso para que Duarte “destapara” a Lagos como candidato del PRI a la gubernatura.

No hubo tal, pero el todavía gobernador veracruzano anunció concesiones para transporte rural, y vehículos, a 3 mil 700 ejidos del estado; mecanismos de subsidio para compra de cosechas y entrega de semilla mejorada. Hizo un paréntesis en su discurso para elogiar a su “compañero de proyecto” y de “equipo”, el mencionado Lagos, al que El Beso de Duarte ya le ha resultado contraproducente. Por lo pronto, la política veracruzana, siempre caliente, arde en estos días. ¿Postulará el PRI a alguien desde el centro, de entre los dos Yunes Rojos, Héctor o José (Beltrones o Videgaray), ambos vociferantes en cuanto a castigar la enorme corrupción del actual gobierno? ¿La alianza PAN-PRD potenciará al panista Miguel Ángel Yunes Linares, en revancha abierta contra Herrera y Duarte? ¿Logrará Morena beneficiarse del voto de castigo, y avanzará en esa entidad donde ganó dos diputaciones federales de mayoría, con Cuitláhuac García en Xalapa y con Rocío Nahle en Coatzcoalcos, ella ahora como coordinadora de la bancada lopezobradorista en San Lázaro? ¡Hasta mañana!

Julio Hernández López
Julio Hernández López
Autor de la columna Astillero, en La Jornada; director de La Jornada San Luis.