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¡Avísenme!

Luis Ricardo Guerrero Romero

Ya para acabar con los comentarios acerca del lapsus que tuvo el emisor del noticiero Territorio RCG, sobre la muy socorrida expresión: avísenme, la cual ha llegado a tener trascendencia hasta en los guardias de las galletas –por todos conocidas–, sumemos a esta palabra una visión panorámica que aunque no es tan divertida como los memes de coahuilense incauto, puede resultar valiosa hacer notoria su conformación. Recordando que esta palabra llanamente responde al verbo avisar, el cual tiene su origen en la lengua latina, descrita a partir de un fenómeno denominado augurio, es decir que avisar es de origen religioso con tintes avícolas.

Explicamos: la religión romana con todos sus manes, lares y penates, agrupaba ya un porcentaje significativo a las sentencias o dictámenes que propalaban los pontífices, y los augures, estos últimos como una suerte de intérpretes estaban capacitados para revelar lo que los dioses deseaban del hombre según el vuelo de las aves, y la historia ya la sabemos, si el vuelo era a la derecha, el augurio es negativo; si fuera a la izquierda, positivo. Lo que nos indica que el vuelo de un ave prácticamente advertía sobre algo, es decir avisaba, ya que la dirección del vuelo de un ave era premonitora. Lo cual nos aclara el por qué, para los romanos la palabra avisar era enunciada como monitus: consejo, oráculo o profecía. En concreto la palabra latina: avis, sólo significa ave, pájaro, pero pensemos de forma heurística y no algorítmica, lo cual nos invita a ser seducidos por el sentido que podría tener para aquellos tiempos antiquísimos un ave. Ya en la cultura egipcia se exponen personas (dioses) con cabeza de ave y cuerpo humano, individualmente Ibis. Las aves eran como ya se menciona renglones arriba, instrumento de la premonición, misma interpretación que podemos distinguir en los sueños, los cuales no parecen ser de este mundo sino de otro más lejano, tan lejano como el vuelo de un ave, la misma palabra premonición es entonces un aviso, puesto que avisar es advertir.

De allí otra descripción de algunos al decir que la palabra que hoy nos entretiene, avisar, provenga de: ad y visum, que unidas dan la referencia de algo que se vio, no obstante de qué no aprovecha saber que algo se vea si no es interpretado, pues bien, la locución ad visum, compuesta de la preposición ad, tiene la acepción de relación con el ave, la que augura, la que advierte sobre algo.

Para complementar lo anterior y específicamente con la palabra avísenme, podemos estudiarla a partir de una descomposición muy somera, la cual nos indicará que avísenme está compuesta de: ustedes a mí, avisar, aunque el mí, está implícito en la figura del pronombre personal (me) situado al final de la palabra.

En otro sentido encontramos la palabra avísenme como una comunicación de carácter urgente: –Mi hija se fue con el novio, avísenme con cuál, si la ven. O bien, el aviso puede ser denotación del llamado, como hacen los animales para comunicarse.

JSL
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