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Barrera Guillén, nadando de a muertito; pero se va

María Elena Yrízar Arias

Desde abril de este año, la organización Ciudadanos Observando, que encabeza Lupillo González, ratificó una denuncia de hechos ante la Procuraduría General de Justicia del Estado, que al parecer son constitutivos de varios  delitos, entre ellos desvío de recursos públicos que se derivan de un supuesto festejo navideño pagado por la Auditoría Superior del Estado de San Luis Potosí; 600 mil pesos fueron liquidados por Francisco Benjamín Lozano Canseco, con domicilio en la ciudad de Aguascalientes, según consta en la factura expedida por esa persona física. Lo más grave de esta situación es que nunca se llevó a cabo el festejo, por ello le llaman el festejo fantasma de Navidad de la ASE.

En la denuncia o querella penal presentada, señalan directamente en los hechos a los hermanos Barrera Guillén, en virtud de que Fernando, hermano del diputado Manuel, en su calidad de empleado de la ASE ordenó que se expidiera el cheque por ese monto de 600 mil pesos, y habría recibido el documento expedido por el supuesto proveedor, con lo que justificó el gasto con una factura que al parecer tiene el mismo folio de otra que fue utilizada posteriormente por el mismo diputado Manuel Barrera Guillén en el Congreso del Estado.

Con anterioridad y a cuenta de la partida de “gestión institucional” de Manuel Barrera Guillén, este mismo proveedor, Lozano Canseco, ya había cobrado cuatro cheques al Congreso del Estado por diversos conceptos, por un monto de 90 mil 793 pesos, entregados a presuntos ciudadanos que solicitaron apoyos al diputado.

Anteayer, la titular de la ASE, Rocío Cervantes, denunció penalmente al proveedor de los Barrera Guillén por el presunto fraude de la fiesta fantasma, donde fungió como proveedor de bienes y servicios de los que nunca dispuso la Auditoría. Lo que significa que ya existen dos denuncias penales donde se involucra a los hermanos Barrera con Lozano Canseco.

Trascendió que Manuel Barrera Guillén anda negociando su salida por las buenas de la Legislatura  local, que en realidad está negociando su vergonzosa retirada, para ello va a pedir licencia en la próxima sesión, desde luego, pero como cree que es poderoso como lo fuera antes, aún sueña con ser diputado federal o senador de la Republica, pero no tantea que él y su familia están en peligro de ser procesados penalmente. No obstante, Barrera pretende hacer una jugada magistral, irse a México al Comité Ejecutivo Nacional del Partido Verde, para librarse de los problemas en San Luis y deja a su compañero Gerardo Serrano Gaviño como el nuevo coordinador de los diputados de su partido. Esa situación le imposibilitaría a seguir siendo la cabeza del Partido Verde, ya que no podría desempeñar dos puestos a la vez, así que lo mejor para él sería irse a la Ciudad de México. También trascendió que está negociando la postura de su esposa Ivette Salazar Torres, actual delegada federal de la Semarnat, a quien pretende hacerla nuevamente diputada. O sea que estos no tienen llenadera o no perciben su realidad.

También se supo que en las negociaciones políticas, probablemente el Partido Verde Ecologista de San Luis Potosí será encomendado al joven Alejandro Leal Espinoza, hijito del secretario general de Gobierno, Alejandro Leal Tovías. Y entonces sí veremos que efectivamente el PVEM estará  asociado en el estado con los priístas, aunque Manuel Barrera asegurara que había un rompimiento. Tenía cierta razón, porque el rompimiento era con la persona de Barrera, no con el partido, como el mismo lo pregonaba, pero si deja el partido en San Luis, las cosas cambiarán.

El legislador Manuel Barrera Guillén entregó anteayer un documento a la Junta de Coordinación Política, mediante el cual da a conocer su salida y menciona que Gerardo Serrano será el nuevo coordinador. Durante una reunión celebrada ese día después de la sesión, fue aprobada su solicitud por los representantes de las fracciones parlamentarias.

Si bien Manuel Barrera en estos momentos y aprovechando los días festivos, anda nadando de a muertito, que en palabras coloquiales significa hacerse tarugo ante los acontecimientos que tiene enfrente, pero al final y de cualquier modo, se va a tener que ir, si es que aún le queda algo de vergüenza.

De ser cierta la pretensión del secretario general de Gobierno, de promover a su hijo como dirigente del PVEM en San Luis Potosí, se confirmaría que las negociaciones se hicieron con su persona y que, aprovechándose de su posición política y las circunstancias en que se negocie la salida de Barrera, el funcionario se despachará con la cuchara grande, ya que si Manuel Barrera se va a México, estaría imposibilitado de ocupar las dos carteras: en el Comité Ejecutivo Nacional y en la entidad potosina. Entonces, Leal Tovías no dejaría ir la oportunidad de subir a su hijo hasta ese nivel. No operaria de oquis. Y de que se va Barrera, se tiene que ir. Si es que aún les queda tantita credibilidad a las instituciones del Estado.

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