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Caos erguido

Luis Ricardo Guerrero Romero

Era evidente que deseaba torturarnos de una forma diplomática y velada, cada lunes y viernes era aquel ritual académico filosófico en el que todos nos hacíamos minerales insensibles, no pensables, y dignos prolongadores de sueño diurno. Sr. Bolaño, ¡era estereotípico y ridículo su nombre! Quién en su sano juicio a pesar de saber su apellido se dedicaría a un asunto tan avasallador como es la filosofía, y más aún, dedicarse a impartir o “enseñar” filosofía a jóvenes inquietos, generación millennial, donde los que no están supeditados a los avances digitales, están enajenados con la narcocultura, a todos nos tienen aquí nuestros padres para aprender, para ser exitosos en nuestra adultez, pero con los ejemplos de vida como Bolaño, la poca fe que hay en las personas en estos tiempos, se siente más opaca. Yo, aquel día por la mañana a primera hora clase, decidí meterme un papel –LSD, para los de la generación de Bolaño–, para poder tener la capacidad de soportar tanto caos verbal que por su mente salía, sin haber tocado tangencialmente su corazón.

El profesor Bola iniciaba: –En Grecia se le conoció a Xaos (Caos). Como la personificación del vacío  primordial, y éste, anterior a la creación. El orden no existía en el periodo de Caos, no había sido el mundo aún, obviamente. Caos engendró la noche (Nix), después el día (Hémera). –Hasta ese momento, todo lo que el Sr. Bo había dicho parecía normal. –A nuestra lengua esta palabra llegó más o menos así, la transcripción del griego Xaos –Jaos; al latín Chaos, (la ch en latín tiene sónico de kappa o también /c/). Caos también es resignificada como abertura o confusión. Don Caos –dijo el profe B, mientras mi mundo era de un verde más azul– no sólo quedó en lo ya mencionado, pues ha hecho su aparición en las matemáticas, y en la física con la teoría del caos, donde se sostiene que la realidad es el desorden y orden, y que todo funciona de este modo, generando así, nuevas estructuras. Se propone a fin de cuentas un ciclo de orden, desorden, orden… at infinitum. Prigogine, (físico y químico) plantea varios interrogantes, como: a) ¿Porqué en el universo hay orden en vez de caos?; b) ¿Porqué en el universo hay caos en vez de orden?, c) ¿Hay un orden oculto tras el caos aparente?, d) ¿Hay un caos oculto tras el aparente orden? , e) ¿Cómo del orden se pasa al caos? , f) ¿Cómo del caos se pasa al orden? Estas preguntas ya pensadas en otras ciencias nos ayudan a entender su teoría, pero las de mayor relevancia son las dos últimas. Total, que el caos ha tenido injerencia hasta en la literatura contemporánea, pues no dudo que haya sido el caos, culpable de inspirar la obra El hombre duplicado de José Saramago. Donde se abre el telón con lo siguiente.  “El caos es un orden por descifrar”.

–Dicho lo anterior, mi maestro de filosofía Bolaño versión azul, desapareció. Fue la primera clase en que descubrí que él, con todo su orden, ocultaba un desorden perpetuo, y que, por eso, en el todo, desaparece la nada, y viceversa, originado así el caos. Abrí los ojos después de abrirlos en la primera realidad, y ciertamente, ya no estaba Bolaño, se había ido con una gama etérea de colores, mientras una voz venida del caos me llamaba a tener orden, en una clase sobre el caos.