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Carreras, entre el honor y la dignidad

María Elena Yrízar Arias

A unos días de la toma de protesta como gobernador constitucional del estado potosino, Juan Manuel Carreras López se encuentra ante la posibilidad de definir su postura ante una serie de situaciones que se viene arrastrando del gobierno torancista, ya que tendrá que resolverlas en forma muy categórica en el inicio de su gobierno.

Los días los tiene contados, ya que este fin de semana tendrá el honor de asumir la más alta responsabilidad que implica llegar a ser gobernador, pero será muy necesario e importante que tenga la habilidad política de sostenerse en una postura muy inteligente, que le sirva de punto de partida que corresponda con sus responsabilidades y los anhelos y esperanzas que la ciudadanía tiene puestos en el nuevo gobierno, sobre el compromiso moral y legal de  cambiar las cosas favorablemente.

Pero aquí habría que ver cuáles son algunos inconvenientes que deberá enfrentar. La percepción social que se tiene del gobierno torancista es una vorágine de sentimientos muy intensos que se manifiestan de forma desenfrenada, muestra de ello son las percepciones que tiene José Martín Toranzo de su hermano Fernando Toranzo y su familia que los señala como corruptos y que pide al mismo Juan Manuel Carreras que se deslinde del anterior gobierno http://labrecha.me/2015/09/23/. Como la anterior, también esas pasiones se están dando por la mayoría de las dependencias del gobierno estatal. Las intrigas palaciegas están a la orden del día y se leen y escuchan por todos lados. Hay repudio popular a las instituciones del gobierno estatal. No se cree ya en los políticos y menos cuando se percibe inseguridad, corrupción, cansancio, hartazgo por falta de un verdadero liderazgo, de proyectos, de metas. En fin, son tantos los factores, que no me alcanza el espacio para referirlos. Pero lo que sí es muy claro de entenderse es que el nuevo gobierno del Carreras encontrara múltiples situaciones de desaseo político, ilógicas, incongruentes y hasta ilegales. Y que estará obligado a actuar con justicia.

¿Qué necesitará Carreras para dar un buen punto de partida que sea contundente? ¿De qué intensidad deberá ser el manotazo que dé en corto, para poner orden? ¿Cuál es su código de dignidad? ¿Qué hará con los corruptos y los exabruptos de los funcionarios torancistas?

Pues eso lo sabremos reflejado en el primer mensaje del nuevo gobernador Juan Manuel Carreras, porque allí encontraremos en su discurso el inicio del indispensable fortalecimiento de su gobierno. Esperamos que los miembros de su gabinete sean personas dignas, honorables y que, por sus perfiles, supongamos que tengan la posibilidad de dar buenos resultados.

Que Carreras instaure un cambio de las formas en que se desempeña la administración pública, sería extraordinario; si transparenta la entrega-recepción de los bienes del gobierno anterior y los hace públicos, tendrá un buen punto de partida. Su discurso será la clave para saber a qué estaremos atenidos con él. Carreras tiene una gran ventaja a su favor, es doctor en la ciencia del derecho, por lo tanto, le será más fácil aplicar la Teoría del Estado y las características del Estado de Derecho, además que goza de experiencia en la administración pública, lo que le ayudará como herramientas para el mejor desempeño de su responsabilidad. Los asuntos de seguridad, salud pública, desarrollo social, económico, así como de educación, no tendrá de otra, o se faja los pantalones o se faja de pantalones. Una cosa significa ser mesurado, amable, cortés en el trato y otra es asumir, pero no con tibieza, sino con valor de dar el manotazo lo suficientemente fuerte, para que todos escuchen y  sepan que este gobierno no deberá ser más de lo mismo. Los tiempos exigen cambiar de actitud, no del escenario. Carreras necesitará buscar inteligentemente el equilibrio del balance perdido. Ya fue suficiente el fastidio social, ya la ciudadanía está cansada, los pobres cada día están peor y necesitamos que los políticos le pongan un coto a su ambición, que comprendan que sus salarios son ofensivos, partiendo desde las percepciones del gobernador. Si quieren servir, no dejen ir su gran oportunidad. Carreras está entre el honor de ser gobernador y la dignidad de reivindicar al Estado, desempeñándose como un líder con visión estadista.

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