A pesar del conflicto en el HC, no se desatenderá a ningún usuario: Castillero González
11 febrero, 2015
Aclaración
11 febrero, 2015

Cinismo preelectoral

Jaime Nava N.

E l 8 de febrero se cumplieron dos años de una movilización que logró impedir que se incrementara la tarifa del transporte público en San Luis Potosí. La falta de memoria política y la inexistencia de liderazgos o de un frente de organizaciones ciudadanas que puedan, desde la calle, obligar a la clase política a trabajar con transparencia y honestidad para beneficiar a la mayoría, deja el espacio vacío para que la dignidad de los potosinos sea pisoteada por quienes gobiernan.

La semana pasada a la diputada priísta Rosa María Huerta, la misma que corrió para evitar ser increpada por la ciudadanía organizada durante la movilización del 2013, se le preguntó si estaría a favor de disminuirse el sueldo y, demostrando amnesia e incongruencia, declaró: “sí le entraría a una reducción de salario sobre todo porque ya vamos saliendo y eso les tocaría a los demás”. Su declaración es reflejo de la actitud de una clase gobernante que, una vez instalada en el poder, lo usa para beneficiarse.

La priísta ha sido incapaz de sostener un discurso uniforme desde que estaba en campaña en 2012. Apenas en diciembre pasado argüía que la falta de desarrollo en los ayuntamientos se debe a que la mayor parte de los recursos se destinan al pago de nómina, por lo tanto, recalcó la necesidad de que los alcaldes redujeran su salario. Y, aunque su diagnóstico y solución son correctos, en parte, probablemente hubiesen trascendido si no fuesen una de tantas declaraciones demagógicas a las que nos tiene acostumbrados. Basta recordar que durante su campaña en 2012 propuso la reducción del salario, después, ese mismo año, ya como diputada, declaró que presentaría una iniciativa con ese fin; luego, en 2013, como presidenta de la Comisión de Hacienda en el Congreso Local, se le acusó de tener congeladas precisamente las iniciativas que buscaban reducir la dieta de los diputados.

De nueva cuenta, candidatos veleta, como cada año electoral, harán uso de retórica: promesas, anécdotas y regalos para obtener votos. Y, dentro de tres años, veremos que poco o nada ha cambiado porque ninguno, aunque firmen ante notario, garantiza que cumplirá su palabra o que no traicionará a sus electores. Se saben impunes porque sus abusos indignan, no obstante, las calles permanecen vacías, imperturbables: cotidianas.

Mientras la ciudadanía se siga considerando ajena a la política y la democracia sea sólo un trámite electoral a realizar, o no, cada tres o seis años, seguirá vigente la clase política que se siente cómoda utilizando a los medios de comunicación como constructores de imagen a través de supuestas acciones que resultan, en su mayoría, intangibles fuera de la burbuja mediática. Existe un vacío en el espacio público y es ahí donde la ciudadanía debe ejercer su función de contrapeso para impedir que el poder político le gane la partida por default.

Si dudan sobre la importancia de la participación organizada y solidaria de la ciudadanía circulen por la avenida Muñoz y no serán capaces de observar o percibir los beneficios de la megaobra que prometía el ayuntamiento, incluso, verán cómo la falta de planeación pone en riesgo a cientos de peatones y ciclistas al día. Pueden ir, también, a consultar a los habitantes de los alrededores del jardín Colón para que conozcan el proyecto de rehabilitación que intentaba llevar a cabo, y en secreto, el ayuntamiento encabezado por Mario García Valdez. Nada más que, si ven a Mario, no le vayan a pedir que atienda a los padres de familia de la escuela Manuel José Othón que se oponen a la construcción de una subcomandancia frente a la institución porque seguramente no sabrá qué decir, y si le preguntan a Nieto Navarro dirá que sólo son minorías. ¿Cambiarían sus respuestas si a Mario le hubieran sobrado más votos que baches para ser el candidato a gobernador?

¡Que la UASLP baje los costos de posgrados y licenciaturas! #EducaciónParaTodos

@JaimeNavaN

Jaime Nava N.
Jaime Nava N.
Estudiante de maestría en Derechos Humanos por la UASLP. Activista en Amnistía Internacional.