¡Échenle ganas trabajadores!
27 abril, 2016
Herencia
27 abril, 2016

Clases de opacidad en la UASLP

Jaime Nava

La Universidad Autónoma de San Luis Potosí se niega a informar cuánto dinero reciben los ex rectores como pensión por jubilación. A finales de octubre del 2015 solicité a través de la Unidad de Enlace, Transparencia e Información el número de ex rectores que reciben pensión y el monto que perciben por dicho concepto de manera mensual; sin embargo, transcurridos los días y la prórroga previstos en la ley, la UASLP guardó silencio y le apostó al olvido.

Ante la ausencia de información, el 7 de diciembre del 2015 se presentó la queja correspondiente en la Comisión Estatal de Acceso a la Información Pública del Estado (Cegaip) misma que quedó registrada con el número de expediente 5466/2015-3. Dentro del expediente se hace constar que la Universidad fue omisa al entregar la información y, también, la solicitud que realizó la UASLP para que se determinara la “calidad” de la información peticionada.

Como los pagos que reciben los ex rectores por concepto de pensión están conformados, por una parte, por aportaciones realizadas al fondo de pensiones y por una cantidad igual que la Universidad entrega anualmente, al resolver el recurso de queja, la Cegaip desafortunadamente consideró que la Universidad Autónoma de San Luis Potosí no debería entregar la información relativa a los montos que los ex rectores aportan; no obstante, le ordenó a la institución que entregara el número de ex rectores pensionados y la suma “total que aporta la Universidad Autónoma de San Luis Potosí de manera mensual que constituye un porcentaje de la pensión otorgada a dichos funcionarios”.

A pesar de que desde el 12 de abril se le notificó a la UASLP que estaba obligada a entregar la información, ayer el jefe del departamento de Recursos Humanos, José Alfredo Alonso Medellín, no cumplió con lo ordenado por la comisión y, en lugar de brindar los datos requeridos, presentó un escrito en el cual sostiene que la Universidad “no paga diferencial o porcentaje alguno por concepto de pensión a ningún trabajador que obtenga el beneficio de pensión…”

En el mismo documento el funcionario se contradijo al afirmar que el monto total que aporta la UASLP al fondo de pensiones y jubilaciones es cubierto “totalmente con recursos autogenerados y no con recursos públicos”, entonces, ¿pagan o no pagan? Peor aún resultan las aseveraciones hechas por Alonso Medellín para la Universidad pues basta consultar los presupuestos de egresos para constatar que la máxima casa de estudios ha hecho pública la cantidad total que destinan a pensiones dentro de sus gastos ordinarios.

En el presupuesto de 2014 fueron asignados para “becas y aportación para pensiones” 149 millones 873 mil diez pesos. ¿Por qué si han hecho públicos esas cantidades ante una solicitud de información en concreto prefieren desobedecer y arriesgarse a recibir una sanción de hasta mil días de salario?

Desde la presentación de la solicitud han transcurrido siete meses de silencio universitario. ¿Cuánto reciben los cuatro (único dato proporcionado) ex rectores jubilados? Tal vez la cifra es tan escandalosa que la Universidad prefiere la imposición de una multa antes que revelar uno de sus secretos mejor guardados. ¿Habrá algún ex rector que voluntariamente desee proporcionar el monto que percibe? ¿Se atreverá el último de los jubilados: Mario García?

El comportamiento opaco de la institución (que debiera ser ejemplo de diafanidad para la sociedad) contribuye a la impunidad, a la corrupción, a la existencia de una población pasiva ante la reproducción de estos comportamientos tan execrables que en nada se diferencian de las acciones municipales y, lo que es peor, abonan al retroceso de la vida democrática del estado.

Han pasado 122 días sin que se sepa el paradero de la pequeña Zoé Zuleica Torres Gómez.

¡Que la UASLP baje los costos de posgrados y licenciaturas! #EducaciónParaTodos

¡Ni un día más en el silencio, ni un día más sin Carmen Aristegui!

@JaimeNavaN

Jaime Nava N.
Jaime Nava N.
Estudiante de maestría en Derechos Humanos por la UASLP. Activista en Amnistía Internacional.