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Curuleros

Jaime Nava Noriega

E l Partido del Trabajo camina por la cuerda floja mientras decide si alguna impugnación será la red protectora que impedirá que caiga al vacío junto con sus eternos dirigentes y principales usufructuarios de las mieles monetarias que produce un partido político, por pequeño que sea.

El PT a nivel nacional ha tenido sólo un dirigente desde hace más de 20 años y no sólo eso, su dirigente ha utilizado su posición dentro del partido para ser diputado, senador, de nuevo diputado y, otra vez, senador de la república. Quizá si él se hubiera desempeñado durante sus varios encargos como el conducto para llevar la “seguridad y la justicia para la salvación de México”, en estos momentos el PT estaría disfrutando cómodamente los beneficios de pertenecer a la gran familia política mexicana.

El caso potosino no es distinto e, incluso, existen dos partidos políticos que han sido –y son– explotados por sus eternos dirigentes. Conciencia Popular y el Partido del Trabajo en San Luis Potosí han servido únicamente para que execrables curuleros mantengan sueldos y privilegios cortesía del esfuerzo de los candidatos que sí hicieron campaña.

Así como a nivel nacional el PT nació y ahora está siendo condenado por un hombre incapaz de dejar el poder que le otorga la dirigencia del partido, el PT potosino desde hace años fue tomado por el diputado plurinominal, por tercera ocasión, José Belmarez. Gracias a las alianzas que pactó con diversos partidos, Belmarez, el mismo que votó a favor del crédito de mil 500 millones de pesos que pidió Marcelo de los Santos días antes de dejar el gobierno, cobrará puntualmente su quincena como diputado que nadie eligió.

Mención honorífica merece el fundador, dueño y eterno curulero, Vera, quien ha sabido mantener a flote su partido comparsa, con menos conciencia de la que pregonan durante las campañas, el autodenominado “partido de los potosinos” ha servido para que padre e hijo intercambien curul cada tres años según corresponda y sin el esfuerzo que implica hacer campaña realmente, aunque se registren para tales efectos.

Estas elecciones fueron desastrosas para Conciencia Popular en términos generales, las candidaturas perredistas, en su mayoría y gracias al empuje de Ricardo Gallardo, le arrebataron los votos que, normalmente, lograba inclinar a su favor la institución política familiar; pero, como la causa de la causa es causa de lo causado –mantra que repite el eterno diputado– el hartazgo, descrédito y el poco trabajo con repercusiones colectivas positivas que realizan estos actores políticos fueron las causas que los llevaron a sentir, en esta elección, que sus gallinas de los huevos de oro agonizan.

Quizá el error sea de los potosinos por no ser capaces de ver el arduo trabajo que han realizado en nuestro favor, ¡ingratos por juzgar sus repetidas plurintenciones! Deberíamos agradecer que existan personas perseverantes, inmunes a las críticas que decididamente levantan la mano para votar endeudamientos o leyes siempre, claro está, en beneficio de la ciudadanía.

Al mismo tiempo son ejemplo de éxito en México: son sus propios jefes, ellos deciden cada tres años si se ascienden de puesto con mejora salarial o si dejan que otro, hijo, familiar o amigo mantenga el lugar caliente para la próxima elección. Los curuleros son realistas, saben que nadie, jamás, los llevará a la victoria con votos reales en las urnas.

¡Que la UASLP baje los costos de posgrados y licenciaturas! #EducaciónParaTodos

¡Ni un día más en el silencio, ni un día más sin Carmen Aristegui!

@JaimeNavaN

Jaime Nava N.
Jaime Nava N.
Estudiante de maestría en Derechos Humanos por la UASLP. Activista en Amnistía Internacional.