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Democracia electoral vs abstencionismo

Jaime Nava N.

A ntes del 20 de febrero la autodenominada “alianza unificada de izquierda” registrará la plantilla completa integrada, hasta ahora, por lo que quedó del Partido de la Revolución Democrática, el Partido del Trabajo y Movimiento Ciudadano. La alianza tiene aspiraciones de crecimiento si la sucursal política familiar local, es decir, Conciencia Popular, decide que sus intereses plurinominales y municipales están a salvo junto a la alianza pitufina; si piensan, como quizá lo hace el artífice de la misma y otrora orador calderonista, Eugenio Govea, que, pintándose de amarillo, obtendrán los votos de los soledenses que se quedaron sin candidato.

Situación similar se vive en Morena donde esperan que los rumores sobre la intervención del ex panista Govea en la detención del presidente municipal de Soledad dividan y dirijan votos en su beneficio; sin embargo, olvidan que fueron ellos quienes, al conocer la noticia sobre la detención de Ricardo Gallardo se apresuraron a hacer leña del árbol caído y, para contener el golpeteo mediático que iniciaron los poderes fácticos en contra de AMLO con la difusión de las fotografías donde aparece levantándole la mano al Pollito durante la campaña del 2012, comenzaron la estrategia de limpieza de imagen y deslinde de toda relación del líder con los Gallardo.

Todavía no comienza el proceso electoral y ya hay quienes no pierden el tiempo para hacer campaña negra en contra de los adversarios políticos, en tal situación se encuentran: el perredista Domingo Rodríguez Martell, Morena, y la diputada priísta Rosa María Huerta. El primero inició una campaña de desprestigio desde Internet donde ha hecho circular una imagen en la que aparece la priísta posando junto a un remolque en el que se observa una cantidad insultante de despensas. No obstante, Rodríguez Martell afirma que las despensas pertenecen a Morena en el municipio de Tanlajás.

Alguien debería recordarle al perredista que las campañas negras y, además, con información falsa causan la impresión de que Morena puede dividir el voto en su perjuicio y, en consecuencia, confirmarían que la alianza entre PRD-PT-MC sólo tiene un proyecto en común: conservar el registro.

Mientras la alianza pitufina y Morena se disputan el título de “la izquierda verdadera” cada vez son más las personas que están atentas al llamado a no votar en las próximas elecciones. Los hechos recientes en el país han demostrado que, sin importar el color, la camaleónica actitud con que se presentan los candidatos durante las elecciones es suficiente para hacerse del poder mediante un buen engaño y, una vez instalados en el gobierno,  agradecen el voto con garrote en mano.

Puebla y Distrito Federal castigaron con represión y prisión ejercicios democráticos de apoyo a Ayotzinapa porque como diría Carlos Monsiváis: “la clase gobernante desprecia lo que ve o cree ver: masas ingobernables por irredimibles, masas indóciles y sumisas, masas regidas por el complicado matrimonio entre la obediencia y el relajo. En el otro extremo, quienes ejercen la democracia desde abajo y sin pedir permiso, amplían sus derechos ejerciéndolos.”

Ante el desolador porvenir una alternativa se presenta en forma de abstencionismo electoral, de todas maneras, la democracia –aunque así le guste al sistema hacerla ver– no está limitada a la elección de un candidato de varios posibles cada tres o seis años. Votar es sólo una de las múltiples caras que tiene la democracia y, en nuestro país, en este 2015 votar es tal vez una de las peores formas de ejercer democracia.

Existen voces que señalan que “no votar es hacerle el juego al régimen”, y cierto es que será un ejercicio estéril si todo queda en un mero acto de abstencionismo electoral sin organización ciudadana.

Si la mayoría no vota, quienes asuman el poder lo harán de manera débil: sin legitimidad. Frente a este escenario, la ciudadanía debe hacer suya una idea de democracia más amplia, menos electoral y más participativa; es decir, la ciudadanía organizada puede ser una fuerza que, de nueva cuenta, empuje las transformaciones necesarias para alcanzar condiciones de reproducción y satisfacción de una vida buena: una vida digna.

¡Que la UASLP baje los costos de posgrados y licenciaturas! #EducaciónParaTodos

@JaimeNavaN

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