Precauciones
25 marzo, 2015
Compromisos sonrientes
25 marzo, 2015

Deslinde tricolor

éxodo, Coqueteos marcelistas y el ingrato recuerdo

Casos pendientes
Los olvidos de Mendizábal

Ricarlos I

L uego de las acusaciones que el Partido Acción Nacional emitiera respecto a que el gobierno del estado estaría usando a la Procuraduría General de Justicia para “perseguir” a aspirantes de oposición en beneficio de candidatos priístas, los tricolores salieron a deslindarse de cualquier posible persecución a su favor, e incluso, en voz de su líder estatal, se calificó esta acusación como una “táctica desesperada” ante la campaña que lleva Juan Manuel Carreras.

No es la primera vez que se señala al gobierno estatal, y específicamente a la Procuraduría, de estar utilizando a las fuerzas del orden con propósitos facciosos. Desde hace meses, cuando aún no era candidato a ningún puesto, Cándido Ochoa Rojas, entonces secretario de Gobierno, fue acusado por los notarios públicos del estado de utilizar a la justicia estatal para hacerse de un fiat notarial.

Se aseguraba entonces, que el funcionario quería una licencia de fedatario (específicamente, la de la notaría 21) ya que su periodo como secretario concluiría con el gobierno torancista, y al interior del PRI no se le veía con buenos ojos como para aspirar a una diputación plurinominal. Quería, pues, la notaría como una suerte de “bono de salida”, ya que Fernando Toranzo se negó a concederle una, por lo que el único modo de conseguirla era recuperándola de alguien más.

Este caso no se ha resuelto, aunque en febrero se emitió un amparo a favor de Gerardo Parra Dávalos, propietario de la fiat y quien fue respaldado por sus compañeros gremiales. Por esas mismas fechas, se registró la salida de Cándido Ochoa de la Secretaría de Gobierno, anunciándose que buscaría una diputación federal por la vía directa.

Situación que lo enfrenta a Alfonso Díaz de León Guillén, quien busca la misma curul en la Huasteca norte, y a quien en días pasados se le negó la carta de no antecedentes penales, pues al parecer cuenta con una orden de aprehensión en su contra que data de 2002, y que mientras perteneció al bloque PRI-PVEM, se ejecutó.

Mientras tanto, en el PAN, Héctor Mendizábal además de seguir esgrimiendo el tema de Díaz de León, habló de la libertad de prensa y la benignidad de los gobiernos albiazules con la libertad de expresión, enarbolando al partido como “defensor” de la libre prensa.

Parece olvidar el dirigente panista las varias situaciones vividas durante el gobierno de Marcelo de los Santos, en las que no uno, sino varios medios fueron bloqueados y hostigados por el gobierno estatal, comprándose ediciones completas para evitar la difusión de posibles actos ilegales del gobierno, bloqueando publicidad e incluso condicionando a empresas privadas a no tener relaciones comerciales con los medios “incómodos” para el gobierno marcelista, o de lo contrario se podrían quedar fuera de concesiones y concursos estatales.

Hoy varios de sus “ahijados políticos” buscan ganar puestos de elección popular, dado que De los Santos se encuentra inhabilitado por los quebrantos al erario ocurridos durante su administración, pero dicha sanción no llegó sino hasta que se insinuara la posibilidad de que el ex gobernador buscara volver a ser alcalde de la capital potosina.

Badajazos

No pasaron más de 72 horas desde que la Gendarmería anunciara su retiro de la entidad, para desplegarse en otras zonas conflictivas del país, y ya hubo asaltos en horas hábiles en pleno Centro de la capital. Una tienda de ropa en la transitada Reforma y varios transeúntes en las calles menos concurridas del perímetro central han sido víctimas de delincuentes, uno de ellos a plena luz del día. Hasta ahora se desconoce si hay detenidos por dichos incidentes.

El gobierno de la capital, con la llegada de la veda electoral, ha detenido buena parte de su labor propagandística en las últimas semanas y ahora usan a sus empleados de comunicación social en el monitoreo y atención de denuncias ciudadanas, sobre desperfectos, baches y otros problemas que como ayuntamiento está obligado a atender. No es la primera vez que ocurre esto, pues durante los meses finales de la administración de Victoria Labastida, se vieron por la ciudad “brigadas” de monitoreo preguntando puerta por puerta a la ciudadanía cuáles eran los problemas más acuciantes de su vecindario y barrio, una labor que se olvidó de hacer durante el resto de su gestión y que hoy, al parecer, retoma el gobierno municipal, a unos meses de finalizar su mandato.

JSL
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